Provincia de Cádiz

"Nos preocupa qué pasará con Alestis en los próximos seis meses, no en 2017"

  • El comité de empresa de las dos plantas gaditanas rechaza el plan de viabilidad presentado por la dirección debido a que provocará 320 despidos a corto plazo, la mayoría de ellos en la provincia

El sindicato provincial de Industria de Comisiones Obreras (CCOO) de Cádiz manifestó ayer su "rechazo frontal" al plan de viabilidad presentado el lunes por la compañía aeronáutica Alestis. El documento establece una clara apuesta por los dos centros de producción gaditanos, el de Puerto Real y el de El Puerto (Tecnobahía), tanto con incrementos de plantilla en el horizonte de 2017 como con la adquisición de paquetes de trabajo de otras plantas. Sin embargo, también contempla el despido de 320 trabajadores a corto plazo, la mayor parte de ellos, en la Bahía, una cuestión a la que se opone la plantilla. "Vivimos en 2012 y nos preocupa el Alestis de 2012, el de los próximos seis meses, y no el de 2017 por mejor que la empresa lo quiera pintar", sentenció ayer Pedro Lloret, presidente del comité de Alestis en Cádiz.

La compañía reunió el lunes en Sevilla a los representantes de los trabajadores para explicarles las nuevas líneas estratégicas de la compañía, cuyo objetivo es situarse entre los diez primeros proveedores aeronáuticos de primer nivel (los llamados tier one) en un plazo de cinco años. El plan de viabilidad recoge el cierre de una planta en Brasil, la unión de las dos vascas y el fortalecimiento de las factorías gaditanas (Puerto Real, que absorbería la planta de Trocadero, y El Puerto) en detrimento de las de Sevilla, San Pablo y Aerópolis, desde donde se trasladarían 205 empleados a la Bahía.

Según las cifras incluidas en el programa, Tecnobahía Composites (El Puerto) pasaría de los 33 profesionales actuales a 168 en 2017. Puerto Real, que ahora tiene 104, alcanzaría los 192.

El comité de Alestis en la provincia no saludó ayer estas expectativas. Pedro Lloret señaló que los 205 traslados de Sevilla a Cádiz previstos representan "una mala señal" para las plantas de la provincia vecina, que pierden carga de trabajo y "movilizan a empleados que tienen allí su vida".

Pero el aspecto más polémico del documento es la previsión de prescindir de 320 trabajadores de los 1.800 con los que cuenta ahora la empresa. Fuentes conocedoras de la operación han señalado que prácticamente la mitad procederá del colectivo de los extrabajadores de la extinta factoría de automoción de Delphi en la Bahía. Así lo teme también CCOO Cádiz, que ayer lanzó un llamamiento a la Junta de Andalucía para que se implique "desde ya" y se pronuncie sobre este conflicto, no sólo como parte implicada en su condición de socio de Alestis (con más del 19% del accionariado de la empresa), sino también "como responsable político de cara a salvaguardar los puestos de trabajo de los empleados andaluces".

En una nota, CCOO insistió en reclamar tanto al PSOE como a IU, socios en el Gobierno andaluz, su intervención "urgente" en este conflicto laboral. "Pedimos que demuestren que tienen la misma altura política que los dirigentes del País Vasco, que han sabido salvar los intereses de las plantas de la empresa allí", argumentó el sindicato en su comunicado.

El presidente del comité gaditano apuntó que su postura será "cautelosa" a la espera de que la empresa constituya una mesa para la negociación del plan social para la plantilla. "Solo aceptaremos salidas voluntarias, en ningún caso traumáticas", subrayó. El comité se reunirá hoy en pleno extraordinario y convocará una asamblea de trabajadores en los próximos días para valorar el contenido del plan de viabilidad.

Los trabajadores de la planta de San Pablo, en Sevilla, uno de los centros que quedarán más debilitados si se cumplen los planes de Alestis, aseguraron ayer que optarán por "la vía del trabajo, la responsabilidad y la colaboración para convencer a la empresa de que no son necesarias tomar esas medidas". Sin embargo, aclararon que, hasta que no se concrete "al detalle" el programa de reestructuración y se aclare la actual situación concursal -la empresa está en un concurso voluntario de acreedores desde mayo-, no permitirán "que se saque ni un solo tornillo de la compañía", en referencia a los paquetes de trabajo que Alestis quiere derivar a otras plantas. "No vamos a ir de locos ni a tirarnos a la calle, pero no permitiremos que salgan de aquí programas que son rentables, algo que si se produce justificará el despido de trabajadores", señalaron desde la plantilla.

El Consejo de Administración de Alestis aprobó el plan de viabilidad el 24 de septiembre para poder obtener financiación que garantice la actividad y evite "el riesgo de desaparición de la compañía", cuyo posicionamiento en el mercado internacional a medio plazo sí es esperanzador.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios