Provincia de Cádiz

El jurado rechaza que el acusado no supiese lo que estaba haciendo

  • El veredicto considera que el procesado tenía limitadas pero no anuladas sus facultades debido al consumo de alcohol y a la enfermedad mental que padece

El jurado consideró ayer culpable de homicidio al acusado de matar al padre de su novia y estimó, en contra de lo que sostenían el fiscal y la defensa, que el joven sabía lo que estaba haciendo cuando apuñaló al fallecido. El veredicto señala que, a causa de la ingesta de alcohol y de su enfermedad mental, el procesado tenía limitada notablemente su capacidad para querer y entender cuando se produjeron los hechos pero rechaza que la tuviese anulada.

El portavoz del jurado leyó el veredicto hacia las nueve y media de la noche y tras una jornada de deliberación que había comenzado por la mañana. El resultado supone que la sentencia aplicará una eximente incompleta por enajenación mental y no una eximente completa.

De acuerdo con la decisión del jurado, el fiscal solicitó ayer una sentencia que condene al procesado a nueve años de prisión y a otros nueve de internamiento en un centro psiquiátrico en el que pueda ser sometido al tratamiento que requiere la esquizofrenia paranoide que padece.

La acusación particular, que solicitaba 19 años de prisión por asesinato, también tuvo que adaptar ayer su petición al veredicto y reclamó nueve años de cárcel por homicidio. La defensa mantuvo la petición alternativa que había solicitado: cinco años de prisión y otros cinco de internamiento.

Tanto el fiscal como la defensa plantearon que el procesado comience a cumplir la medida de internamiento y que el tiempo que transcurra le cuente como pena de prisión. Los hechos sucedieron en julio de 2006 y el acusado se encuentra en prisión preventiva desde entonces.

Varios familiares de la víctima asistieron ayer en el Palacio de Justicia de Cádiz, sede de la Audiencia Provincial, a la lectura del veredicto. El juicio comenzó el pasado lunes. Ahora, el magistrado Pedro M. Rodríguez Rosales, presidente del tribunal del jurado, dictará la sentencia de acuerdo con el resultado del veredicto.

El jurado ha considerado probado que el acusado, su novia, una hermana de ésta y su novio pasaron la noche del 14 al 15 de julio en la casa de los padres del primero, en Chiclana, y que participaron en una barbacoa. Hacia las tres de la madrugada se retiraron a dormir en un dormitorio de la vivienda en dos camas: cada pareja en una. Pero por la mañana, el novio de la hermana de la novia del acusado se despertó en el suelo y vio que éste estaba en la cama con su novia, ambos durmiendo. Hubo entonces una discusión y en la casa quedaron el procesado y su novia. La otra pareja se fue. Enterado el padre de las dos chicas de lo que había ocurrido, decidió ir a Chiclana desde su domicilio de San Fernando a recoger a su hija. Cuando llegó a la casa del procesado, se dirigió a él, ambos pelearon y el acusado le clavó intencionadamente un cuchillo que tenía en la mano. Una de las puñaladas alcanzó el corazón y el hombre murió inmediatamente. El jurado estima probado que el procesado estaba perturbado por el consumo de alcohol durante la fiesta y por la enfermedad mental que padece.

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