Provincia de Cádiz

3 años a un joven para quien el propio tribunal pide indulto

  • La Audiencia ve excesiva la pena por la venta ocasional de una papelina de éxtasis

La Audiencia Provincial de Cádiz ha condenado a tres años de prisión a un joven por vender una papelina de éxtasis y, en la misma sentencia, el tribunal acuerda solicitar al Gobierno el indulto parcial porque estima que la pena impuesta (la mínima posible en este caso) es "notablemente excesiva". La petición de indulto propone que la pena quede en dos años de cárcel, de manera que el procesado pueda solicitar y obtener la suspensión de la condena y eludir así la entrada en prisión.

La decisión de solicitar el indulto responde a las "circunstancias particulares" del caso, según explica la sentencia. El joven no tenía propósito de traficar antes de tener la droga en su poder, ni siquiera antes, sino que lo hizo cuando un desconocido se acercó a él y le solicitó una papelina, asegura el tribunal. Fue entonces, agrega, cuando concibió la idea de hacer negocio y entregó la papelina.

La sentencia de la Sección Primera, de la que ha sido ponente el magistrado Pedro M. Rodríguez Rosales, relata que la venta ocasional de la papelina se produjo la madrugada del 6 de abril de 2008 en Cádiz pero que todo comenzó unos quince días antes, en Semana Santa, cuando el procesado y dos amigos suyos compraron en Conil dos gramos de MDMA, una droga psicoactiva de origen sintético con propiedades estimulantes y empatógenas conocida también como éxtasis. La compraron para consumirla conjuntamente.

Las mismos tres amigos convinieron en verse días después, el 6 de abril, y pasar la noche juntos, tomar unas copas y consumir las cuatro papelinas de MDMA que habían sobrado de lo que habían adquirido en Semana Santa. La droga la custodiaba el procesado.

El grupo acudió entonces a la zona de la Punta de San Felipe de la capital gaditana. Y una vez allí, sobre las cuatro menos diez de la madrugada, narra la sentencia, se acercó al procesado otro joven al que desconocía y le preguntó si tenía éxtasis. En ese momento, añade la resolución, el acusado no se hallaba junto a sus dos amigos.

El tribunal afirma que fue entonces cuando el procesado decidió venderle al desconocido una de las papelinas que guardaba para él y sus dos amigos y pidió a cambio 30 euros. Añade que el comprador se acercó a sus amigos, reunieron entre todos los 30 euros y se produjo la venta, que fue observada por dos policías locales que acudieron como testigos al juicio.

La sentencia explica que la escasa cantidad de droga hace optar por una pena mínima de tres años de prisión. Y agrega que las particulares circunstancias que se dan en el caso aconsejan la petición de un indulto parcial que dejaría la pena en dos años de cárcel.

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