Provincia de Cádiz

Una joven de 18 años lleva 4 a la espera de remediar las secuelas de una fractura ósea

  • El Punta de Europa no tiene capacidad técnica para afrontar su 'osteomielitis'

Carlos Jiménez y su familia llevan más de cuatro años dando vueltas por los servicios sanitarios para conseguir que su hija, Ana Gabriela, ahora de 18 años, pueda ser tratada de lo que finalmente fue diagnosticado como una osteomielitis crónica en el tercio distal del fémur. Cuando tenía 10 años, la niña fue intervenida quirúrgicamente en su país de origen, Bolivia, como consecuencia de una caída con fractura de fémur.

Una operación, que tuvo sus secuelas y como consecuencia le provocó una infección. Desde entonces el dolor se ha hecho más intenso, sufriendo un acortamiento de la pierna, anquilosamiento de rodilla y osteartrosis de cadera, según un informe del Hospital Punta de Europa de Algeciras. Fue intervenida en su país en otras ocasiones, sin solución, dijo el padre. Dada la situación y puesto que querían probar suerte en España, se trasladaron a Algeciras hace poco más de cuatro años y plantearon el caso en el hospital local.

"Aquí le hicieron un montón de pruebas y la derivaron a Sevilla". Entonces tenía poco más de 14 años , pero cuando fueron a la cita, "nos dijeron que no podían atenderla porque no era menor de edad". Carlos Jiménez, explicó que la cita la habían concertado en el departamento infantil del Virgen del Rocío, pero que cuando llegó el día de la cita, su hija ya había sobrepasado la edad para poder ser atendida allí. "Ni siquiera nos plantearon que la pasarían a otro departamento".

Hubo otro intento con el hospital de Cádiz, "pero allí nos rechazaron". También fueron a Málaga, donde sí le hicieron varias pruebas, pero sin ofrecer ninguna alternativa ni tratamiento. Sólo está tomando Ibuprofeno, para calmarle el dolor, según le recetó su médico de cabecera.

Carlos Jiménez, se pregunta si esta situación se está dando porque "somos emigrantes y no tenemos los mismos derechos". El padre de Ana Gabriela, considera que si se va a un hospital lo mínimo es que te digan lo que tiene, que "no es nada bueno".

Sin embargo, añadió que a través de un médico "paisano mío", que trabaja en el Punta de Europa, contactaron en noviembre pasado con el doctor Marín, traumatólogo. Le hicieron en dos semanas numerosas pruebas, "lo que en cuatro años no han hecho", y le explicaron lo que tenía su hija: "es el único que me ha dicho las cosas como son". Explicó que la infección se ha extendido a todo el hueso y ha llegado a la cadera y requiere un tratamiento largo. Sin embargo, tal y como le explicó el doctor, y así lo confirmaron ayer fuentes del Área de Gestión Sanitaria, el Punta de Europa no cuenta con la capacidad técnica ni experiencia en alargamiento óseo para afrontar este tratamiento. Una limpieza no llevaría a una curación.

Por esto, el médico redactó un informe solicitando el tratamiento en Sevilla, en una unidad especializada, "lo cual han denegado, diciendo que puede ser tratada en Cádiz". Ahora, el mismo doctor ha vuelto a elaborar otro informe solicitando de nuevo la atención en Sevilla. El doctor está dispuesto a colaborar en todo lo que sea posible.

Jiménez dijo que lo que quiere es que su hija, que incluso no quiere ir al instituto por el dolor, sea tratada. "El calmante no la cura e incluso en un año o dos podría terminar en una silla de ruedas". Lo que está claro es que deberá llevar prótesis. A esto se une el hecho de que la joven está afectada psicológicamente, puntualizó su padre. Incluso, añadió que el pasado día 2, tuvieron que ir a urgencias en el hospital, por un fuerte dolor, sin ningún resultado. Para el padre, todo esto ha supuesto un cúmulo de ineptitudes. Ahora, deberá esperar qué responden en Sevilla.

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