Política penitenciaria

Un funcionario por cada 70 presos en las cárceles de El Puerto

  • Las cárceles de El Puerto tienen déficit de personal que trate con internos y sólo hay un psiquiatra, aunque un 30% de los reclusos tiene una patología mental

Una galería de Puerto 2 vista desde una celda Una galería de Puerto 2 vista desde una celda

Una galería de Puerto 2 vista desde una celda / Fito Carreto

A mediados del pasado enero el perro triunfó. En una comunicación entre un preso y un familiar marcó al visitante y bingo. Llevaba tres bellotas de hachís. ¿Cuánta droga no pasaría antes ? Y, bueno, la que sigue pasando”. Esta historia contada por un funcionario de Puerto 3 hace mención al trabajo de la unidad canina. Y se dice bien unidad canina porque es un sólo perro para las tres prisiones de El Puerto que está a cargo de un funcionario que ha sido liberado de funciones en el trato directo con reclusos para ir con el perro a buscar droga entre una población presidiaria de más de 2.000 reclusos.

La unidad canina (un perro) es una de las pocas novedades que han visto pasar los funcionarios en los últimos años en las cárceles de la provincia. “Aquí seguimos esperando que se nos incluya dentro de la ley de cuerpos de seguridad del Estado, que con todo este vaivén político está anclada, sin que se haya escrito una sola línea, desde que Zoido (con Rajoy) llegó al ministerio. Hablan de la equiparación de sueldos de policías y guardias civiles, pero de nosotros ni pío”, cuenta una fuente del Csif en prisiones.

La liberación de ese funcionario para que trabaje con el perro cedido por el Cuerpo Nacional de Policía puede llegar a suponer un quebranto en los turnos porque “aunque Puerto 3 quizá no sea la peor dotada de personal en comparación con Botafuegos, en Algeciras, existe un personal total de 500 personas para 1.200 presos. Visto así, la ratio puede ser incluso mucho mejor que la adecuada, un funcionario por cada dos presos y medio, pero el trabajo directo con los internos sólo lo hacen 60 personas, por lo que en realidad te sale un funcionario por cada 70 presos. Y eso no es fácil de gobernar”. Las estimaciones sindicales apuntan a que en las prisiones españolas faltan nada menos que 3.500 funcionarios de acuerdos con las RTP’s de cada centro. En las cárceles de ElPuerto es el cálculo de que hacen falta, como mínimo, 50.

Existe un plan que está en el cajón por el que, contando con que al cuerpo de funcionarios han accedido un gran número de titulados universitarios, más de la mitad de todos ellos, se podrían reforzar los campos tratamentales. Psicólogos, sociólogos, etc. Pero de momento es eso, sólo un plan.

Los funcionarios de prisiones se consideran los olvidados del Ministerio del Interior. En el año 2019 los funcionarios, que no están considerados agentes de la autoridad, sufrieron en las cárceles españolas cerca de 400 agresiones. En 2018 la mortandad de los presos en cárceles alcanzó un nivel desconocido, 41 por cada 10.000 internos. En las cárceles españolas mueren de media 200 presos al año. Es un recuento que lleva el movimiento de funcionarios ‘Tu abandono me puede matar’, que no sólo se hace eco de las agresiones sufridas por los funcionarios, sino también de la situación en la que se encuentran los presos.

Para los sindicatos de El Puerto, donde las agresiones son normales y las muertes no tanto, aunque se producen, todo ello son cifras directamente relacionadas con una falta de personal que no se renueva desde hace años e incluso con la edad media del personal, que en más de un 50% supera los 50 años. Mientras no haya Presupuestos, nada de esto va a cambiar y el descontento en las prisiones no para de crecer.

Uno de los mayores problemas que hay en las cárceles tiene que ver con el personal sanitario, lo que ha hecho que incluso en Puerto 3 se haya realizado una inspección de Trabajo para comprobar las horas de más que echan los médicos en este centro, indican desde Csif. Tanto Puerto 3 como Botafuegos, en Algeciras, sólo cuentan con cinco médicos cuando su RPT (Relación de Puestos de Trabajo) es de diez. En el caso de Puerto 1, la prisión más dura y pequeña de la provincia, reservada para el primer grado, sólo hay un médico de los tres que tendría que haber para los 160 reclusos de alta peligrosidad. Sólo Puerto 2, la cárcel más tranquila, en palabras de una fuente sindical de prisiones, las plazas médicas se acercan más a la RPT al contar con ocho de diez médicos previstos.

Los auxiliares de enfermería, que también escasean, se tienen que multiplicar. “En el caso de que no haya turnos para cubrir los fines de semana, la medicación se prescribe para todo el fin de semana, por lo que se puede exponer al preso a la sobremedicación”.

Entre la sobremedicación y la droga que circula en los cárceles, el resultado es que un 12% de las muertes en las cárceles se produce por sobredosis. Hay otro 12% que son suicidios, personas que deberían estar tratadas por psiquiatras. El cálculo es que un 30% de la población reclusa sufre una patología mental. En los tres centros de ElPuerto sólo hay un psiquiatra para 2.400 reclusos, es decir, un psiquiatra para unas 700 personas necesitadas de algún tipo de atención.

“El problema es difícil de solucionar porque en España hay escasez de médicos y escasez de psiquiatras y la cárcel noes un lugar apetecible porque se trabaja mucho y no se gana demasiado, pero eso no evita que el problema esté ahí”, reconocen los sindicatos de prisiones.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios