Provincia de Cádiz

El fiscal pide 26 años para un lituano por un secuestro

  • Unos encapuchados detuvieron hace 9 meses a una mujer y a sus hijos en su casa de Sanlúcar

La Sección Cuarta de la Audiencia Provincial de Cádiz ha señalado para el próximo 1 de julio un juicio en el que un lituano, Z.G., nacido en 1979, comparecerá como acusado de participar en un secuestro ocurrido el pasado septiembre en Sanlúcar. El fiscal pide para el procesado 26 años de prisión y sostiene que junto con otros tres encapuchados armados entró en una casa y retuvo allí a una mujer y a sus dos hijos, menores de edad, en espera de la llegada de su marido.

El escrito de acusación explica que el secuestro se frustró cuando el marido y padre de los detenidos ilegalmente llegó a la casa, sospechó que ocurría algo extraño y telefoneó a la Policía. La mujer secuestrada fue amordazada y atada de manos y piernas a una silla y así permaneció desde que entraron los asaltantes en el domicilio, hacia las diez de la noche del pasado 18 de septiembre, hasta más allá de la una de la madrugada. A los niños los metieron en una habitación. Hacia la una, señala el fiscal, un vecino se acercó a la casa porque sospechó que ocurría algo raro y también fue retenido: lo tiraron al suelo, le ataron pies y manos y le taparon la boca.

Los secuestradores portaban una pistola y dos navajas, relata el fiscal. Tras registrar la casa, se apoderaron de 6.450 euros. Ya de madrugada, el marido de la mujer secuestrada llegó a la casa y se encontró con el BMW de los asaltantes a la puerta.

El relato que hace el escrito de acusación sobre el desenlace del secuestro es confuso. El fiscal explica que los asaltantes fueron sorprendidos por la Policía, que había sido previamente alertada por el marido de la secuestrada. También indica que éste, al llegar a la casa y ver el automóvil de los secuestradores, lo persiguió pero no logró darle alcance y que fue entonces cuando telefoneó a la Policía.

Los asaltantes se dieron a la fuga, relata el fiscal, pero el procesado fue perseguido por agentes que no lo perdieron de vista y que lograron detenerlo.

El escrito de acusación precisa que los secuestradores se turnaban para permanecer en el coche, fuera de la casa, y que la pistola usada en el asalto no le fue incautada al procesado, a quien el fiscal acusa de los delitos de allanamiento de morada y detención ilegal.

El marido de la secuestrada fue absuelto el año pasado por la Audiencia Provincial en un asunto de tráfico de hachís.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios