Provincia de Cádiz

El fiscal pide 6 años para el acusado de violar a una joven tras una noche de alcohol y drogas

  • Los hechos ocurrieron en La Isla en 2006. El procesado asegura que hubo relaciones consentidas

El fiscal pidió ayer en la Audiencia Provincial de Cádiz seis años de prisión para el acusado de violar a una joven en San Fernando tras una noche de alcohol y drogas. El procesado negó que hubiese una agresión sexual. Aseguró que mantuvieron relaciones consentidas que no llegaron a ser completas. Un versión opuesta a la de la denunciante, quien afirmó que el acusado se abalanzó sobre ella hacia las ocho de la mañana, cuando buscaban el coche aparcado después de varias horas en bares y en el botellón.

La acusación particular también reclamó al tribunal una condena por violación. La defensa solicitó la absolución. Sostuvo que no hay prueba alguna de la agresión sexual y argumentó que la denunciante carece de credibilidad: que en su día dijo que golpeó con una botella al acusado y que fue así como pudo zafarse de él, y que en el juicio dijo en cambio que no sabe con qué le dio; también que un médico forense examinó al procesado y no halló rastro alguno de que hubiese recibido un botellazo.

La agresión sexual o las relaciones consentidas, según una u otra versión, se produjeron en 2006 tras una noche de copas y de consumo de algunas drogas: MDMA y también cocaína. El acusado y la denunciante formaban parte de un grupo que incluso fue expulsado de un bar por consumir drogas en el establecimiento.

La denunciante declaró ayer oculta tras una mampara de la vista del procesado, que se encuentra en libertad. La joven explicó que en principio, cuando denunció lo que le había ocurrido, no identificó al acusado como su agresor porque le tenía miedo: que él la amenazaba. La Policía le dijo días después que ya lo sabían todo y entonces ella se derrumbó y confesó que había sido él, relató la joven. Más adelante, dijo, él la insultó cuando ocasionalmente se encontraron en San Fernando. La chica aseguró que aún tiene miedo, que ha estado a tratamiento psicológico y psiquiátrico, y su padre lo confirmó después. "Mi hija no es la que era. No duerme bien, tiene miedo a salir a la calle", declaró el hombre.

La joven afirmó que ella no se insinuó al procesado. Antes de la agresión, en los bares, ambos se besaron en la boca. Pero no fueron besos de contenido sexual, comentó.

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