Sucesos

Una detención que pudo acabar trágicamente en Villamartín

  • Tras saltarse un control de la Guardia Civil el pasado lunes, un joven se refugió en su bar, donde familiares y amigos impidieron su detención con violencia y amenazas

  • El joven se resistió hasta el punto de provocar la luxación de un hombro a un agente y un esguince cervical a otro

  • Finalmente, ayer martes el sujeto se entregó en el puesto de Arcos

Una panorámica de la calle de la Vega, de Villamartín Una panorámica de la calle de la Vega, de Villamartín

Una panorámica de la calle de la Vega, de Villamartín / Google Maps

La tranquilidad del pueblo serrano de Villamartín se vio alterada repentinamente en la noche del pasado lunes, cuando una gran trifulca en un bar de una de las zonas más deprimidas de la localidad, acabó con dos guardias civiles agredidos y lesionados.

La historia arrancó cuando un joven se saltó con su coche un control de la Usecia de la Guardia Civil destinado en la Sierra de Cádiz. Los agentes le dieron el alto porque, al parecer, estaba conduciendo de manera temeraria. Al hacer caso omiso de sus indicaciones, y pensando que este individuo, calificado como problemático por diferentes fuentes consultadas por este diario, pudiera tener algún motivo para no detenerse iniciaron una persecución que finalizó cuando el sujeto paró su coche, lo dejó arrancado, se bajó rapidamente y se introdujo en un bar de su propiedad pero regentado por sus padres en la calle La Vega, cerca del camino de la Fuentezuela. Según estas mismas fuentes, el establecimiento es uno de los puntos más conflictivos de la localidad.

Pese a ello, tres agentes de la Usecia se bajaron de su coche patrulla y se adentraron en el bar, donde intentaron detener al joven que se había parapetado en su interior. Este, lejos de calmarse y acceder a las peticiones de los agentes, se resistió a la detención, provocándole a uno de ellos lesiones en las cervicales que han hecho necesario la colocación de un collarín y a otro agente la luxación de un hombro. Este último ha tenido que ser dado de baja del servicio hasta que vaya mejorando.

La situación, lejos de estar controlada, se fue calentando por momentos. De hecho, para defender al joven comenzaron a salir familiares, sus padres entre ellos. “Eran entre 15 y 20 personas impidiendo la detención y mostrándose muy agresivos, por lo que los agentes decidieron replegarse ante el peligro que se corría para su integridad física”, han relatado a este medio desde la propia Guardia Civil.

Ya por la mañana de ayer martes, con la cosa más tranquila, agentes de la Usecia se desplazaron hasta el domicilio de este joven y conminaron a sus familiares a que lo convencieran para que les acompañara hasta el puesto de Arcos o que, de lo contrario, entrarían por la fuerza en el domicilio. Finalmente, la madre de este individuo consiguió hacerle entrar en razón y poco después se presentó en Arcos, donde fue detenido acusado de un delito de resistencia a la autoridad y lesiones. No obstante, la autoridad judicial decretó su puesta en libertad con cargos.

Esta zona de Villamartín es una de las más conflictivas, de hecho hace tiempos que okupas se metieron en algunas de las casitas bajas existentes en las inmediaciones de Fuentezuela.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios