Provincia de Cádiz

El brigada de los tuits fachas, en su puesto de Villamartín, tras "tres meses de vacaciones"

  • La AUGC critica que al guardia civil se le suspendiera de empleo, pero no de sueldo, y siga en activo

En la Guardia Civil, reivindicar mejoras laborales y sociales y manifestarse políticamente dentro de lo democráticamente correcto puede costarle a un agente varios meses de suspensión de empleo y sueldo, la cárcel o incluso la expulsión del cuerpo. Pero difundir en las redes sociales mensajes fascistas, neonazis xenófobos, racistas y sexistas "se premia" con "tres meses de vacaciones pagadas" y la reincorporación al trabajo como si no hubiese pasado nada. Esto último es lo que entiende la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) que ha ocurrido en el caso del brigada Rafael Jarque García. El suboficial continúa en su destino como segundo en el puesto de Villamartín, después de una separación cautelar del servicio durante los meses de julio, agosto y septiembre, sin que haya sido suspendido de sueldo ni se le haya impuesto ninguna otra sanción, a la espera de juicio, critica el colectivo.

Conviene recordar que desde su perfil en Twitter @rjarqueg -eliminado en cuanto saltó el escándalo-, "el autor se mete con la Corona, amenaza de muerte a los fiscales de Cataluña y a Pablo Iglesias, enaltece el fascismo, hace apología de la pena de muerte y desprecia a varios colectivos sociales. Pero, sobre todo, desprecia el Estado de Derecho, los valores democráticos y las libertades", resumió en su momento un portavoz de la asociación, personada en el caso como acusación particular.

La AUGC denuncia ahora a través de un comunicado que "el suboficial continúa en su puesto desde septiembre, siendo la mano derecha de un capitán que tiene entre los agentes a sus órdenes a 16 guardias civiles de baja por motivos psicológicos, el 90% de los puestos cerrados por falta de personal, que actúa con arbitrariedad a la hora de conceder comisiones de servicio, y que ha promovido, participado o impulsado hasta 21 expedientes disciplinarios, logrando un inusual récord al conseguir aumentar las sanciones a guardias civiles en los tres últimos años un 6.000%".

La asociación considera los hechos "intolerables" e "incompatibles con la condición de guardia civil, por ser contraria a los valores democráticos que todo militar debe prestar bajo juramento", exige una respuesta "ejemplarizante" y que el encausado "sea apartado de sus responsabilidades" mientras no se celebre el juicio.

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