Provincia de Cádiz

'Se alquila' pero cambia cómo

  • Los propietarios intentan mantener los precios aunque la duración de las estancias se reduce · A pesar de que aún haya sitios libres para agosto se espera la plena ocupación en las principales zonas turísticas

La situación del alquiler vacacional ha cambiado en los últimos tiempos. Antes las casas de las localidades costeras de la provincia eran reservadas con meses de antelación. Pueblos como Conil, Chiclana o Chipiona recibían todo un aluvión de visitantes, aunque no menos importante era la situación que se daba en otras ciudades como la propia capital. Aquí muchas personas alquilaban desde viviendas en barrios normales hasta habitaciones sueltas por días. Actualmente, el turismo parece haber conseguido aguantar la crisis, pero los visitantes han cambiado su forma de viajar: acortan sus vacaciones, las reservan más tarde, y no se paga ya lo mismo por una buena casa cercana a la playa que otras más lejanas.

Una cosa queda clara al contactar con las inmobiliarias y acudir a las diferentes páginas webs que ofrecen un listado de casas: la gente hace lo que puede para irse unos días de vacaciones, sobre todo en zonas costeras. Quizás se presenta necesario desconectar un poco de la actual rutina, y por ello la demanda, pese a que ha bajado, consigue mantenerse. Pero el modo en que se viaja ha cambiado mucho más. Ya comienza a ser raro los alquileres por meses enteros en los que se podía pagar 2.500 euros al mes por un piso de dos habitaciones en el paseo marítimo gaditano. Un precio que no se alejaba en demasía de la media de la zona. No obstante, ahora los precios, aunque han bajado, no han sufrido una pronunciada caída.

Actualmente por 2.000 euros o menos se puede alquilar un piso de semejantes características para todo agosto en primera línea de playa. Miguel Pallán, director de sucursal de la inmobiliaria gaditana Hispania, explicó a este diario que "los propietarios se resisten a bajar los precios y ajustarlos al mercado, teniendo que presionarlos a veces las propias inmobiliarios". Explicó que el turismo de la ciudad, proveniente sobre todo de Sevilla y Extremadura, es más familiar y humilde que el de otras zonas de la provincia. Por ello quizás se haya visto algo más reducida la llegada de visitantes, quienes solicitan quincenas pero sobre todo "semanas o incluso días", algo extrapolable al resto de la provincia.

Antes los propietarios eran reacios a alquilar semanas o quincenas, y las inmobiliarias debían de "intentar cuadrárles los inquilinos para completar todo el mes", comentó Manuel Grandal, director de Grandal Servicios Inmobiliarios en Chiclana. Aquí los precios hasta el año pasado mantuvieron más o menos su estado, pero progresivamente se acentúa la diferencia entre las viviendas situadas en las cercanías de la playa y aquellas más separadas.

Esta tendencia se da también en Conil, donde Juan José Seijo, responsable de J. Seijo Agencia Inmobiliaria, explica que, años atrás, en los que incluso la población llegó a ser cerrada a nuevas llegadas de turistas ante la masiva concentración de personas, apenas se establecía distinción. "El que alquilaba un piso en la playa (cuyos precios por quincena podían fácilmente alcanzar los 1.200 euros o más) cobraba prácticamente lo mismo que aquel que lo poseía en la parte alta del pueblo".

Para el presente verano pueden hallarse este mes de agosto apartamentos en Conil de dos habitaciones por unos 600 euros la semana o 1.000 la quincena. Aunque si se buscan lugares más pequeños de una habitación, en los que el uso de sofás camas pueden ampliar no poco su capacidad, pueden hallarse ofertas alrededor de 450 euros a unos 200-300 metros de la playa. Muchos de ellos con terrazas en las que poder contemplar la bella estampa conileña refrescándose con una bebida de la calor veraniega.

Diferente modelo de alquiler se da en Chiclana, aunque con precios ligeramente superiores. Por 750 euros pueden cerrarse semanas en agosto en apartamentos, situados en las urbanizaciones, de dos habitaciones con piscina compartida. En otras zonas como el Novo Sancti Petri, en los que la quincena en el 2006 se pagó hasta con 3.000 euros, los precios han bajado pero se mantienen altos comparados con otras zonas, en torno a 2.000 euros por 15 días.

En otras localidades como Chipiona, pueden hallarse ofertas de apartamentos más grandes con tres habitaciones, a 100 metros de la playa, por 1.200 euros por dos semanas. Pese a que en los principales focos se espera un lleno en agosto, todos los entrevistados explican que aún quedan viviendas por alquilar, algo impensable otros años.

Ello se debe a un cambio en la planificación de los viajes, explicó J. Seijo. "Las personas no se atreven a reservar hasta poco tiempo antes, tanto por la seguridad en el trabajo como por la situación en general". "Llaman con vistas a dos semanas, pero sin concretar hasta que les asignan definitivamente el tiempo de vacaciones". Algunos consiguen buenas ofertas, pero es complicado conseguir "gangas", ya que, según expuso Manuel Grandal, "el dueño no alquila la casa a cualquier precio ya que en general no es una necesidad fundamental". Así que, para aquellos que buscan más tranquilidad y mejor precio, julio y septiembre siguen siendo los meses más indicados según los expertos.

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