Iniciativas para fomentar el turismo Gastronomía popular

Sitios para comer y amar

  • El Patronato de Turismo presenta en la Venta El Soldao una singular Guía Gastronómica de la Provincia, escrita por el periodista y empresario Pepe Monforte

Los Badalejos está en la carretera a Benalup que se toma desde la que va de Medina a Vejer. Allí, unos siete kilómetros antes de llegar a Casas Viejas y dentro de su término, está la Venta El Soldao, casi mítica. Para llegar hasta allí hay que atravesar, en estos días soleados tras los chaparrones inacabables, unos hermososos campos verdes y ondulados. Es uno de esos cientos de rincones gaditanos de los que habla la Guía Gastronómica de la Provincia editada por quien estaba obligado, el Patronato Provincial de Turismo y escrita por quien tenía que hacerlo: el periodista y gastrónomo Pepe Monforte. Y allí, en la venta se presentó ayer esta obra de consulta y disfrute, que se puede llevar en la guantera del coche o en un bolsillo de la chaqueta, y que tiene desde ya la obligación de "acabar llena de manchas de manteca o de alguna salsa", como dijo la diputada de Turismo, Irene Canca, en la mesa grande y con la hospitalidad de la venta y de su cocinera, Teresa Montero, que se llevó un aplauso por el desayuno que ofreció a los presentes.

No hay recetas en esta guía, escrita con intenciones y maneras "agradables, con un poquito de cachondeo porque no debemos olvidar que estamos en Cádiz", según Monforte, quien dijo haber guisado este libro con el mismo cuidado con el que se hace una buena tapa de tortillita de camarones, manejando numerosos ingredientes auténticos y para "comérsela con las manos". Pretende el autor de los textos "cortitos y de colores" que el libro pueda servir como faro para pasar, en las diferentes poblaciones o comarcas de la provincia, un día completo con las "cosas de comé", una de las cosas más importantes en la vida del autor, junto con los detalles de los amigos y el sentido del humor.

"Quiero que con esta guía, el lector pueda pasar el día en un pueblo, desde que se empieza la visita con un buen desayuno, se sigue con la imprescindible visita al mercado, se continúa con un vino o una cervecita en una terraza, se sienta uno para comer; después se da una vuelta y se para a tomarse un café con un dulcesito, y se finaliza con una cena que empieza con una copa de manzanilla, por ejemplo, y un plato de langostinos". Por eso, la Guía Gastronómica de la Provincia recoge casi 800 establecimientos, entre bodegas, ventas, panaderías, mercados, cafetería, restaurantes, e incluso las fábricas de los productos, y no se limita a los criterios de calidad tópicos, ni a las distinciones entre estrellas o tenedores.

Monforte se dolía ayer con una pena irónica "del año entero" que se ha visto obligado a pasar recorriendo todos estos establecimientos que tienen la comida o la bebida como fin, muchas veces acompañado por un fotógrafo "que venía con la cámara en una mano y el manolete de guardia en la otra, y que en numerosas ocasiones acababa abandonando la cámara y mojano, e incluso rebañando en el plato". Tanto esfuerzo ha alumbrado una guía cuya concepción, presentación y desarrollo no sigue los estándares habituales: "el desayuno", "de tapas", "un dulcesito", "comer con vistas", "la foto" y otros más, igual de originales e informales pero la mar de útiles, forman los apartados de este libro, que abarca toda la provincia de Cádiz y sobre el que el autor pide a sus lectores "que por favor le indiquen las omisiones, errores o novedades, todas las posibles". A ello.

Sostiene Monforte que hay algo más en su guía que quizá no tengan las otras, afortunadamente cada vez más sobre la provincia: "Hablo de lugares que también son sitios para enamorar", para enamorarse de su comida, de su trato, del emplazamiento, del mismo amor que pone en su trabajo la gente que los regenta, o los atiende, los cuida. Y por eso también habló, aparte de la profesionalidad, del cariño que han puesto en su labor los fotógrafos Gonzalo Höhr e Ignacio Fando, autores de las más de 350 fotos que forman una parte primordial de esta colorida obra, de la que el Patronato de Diputación ha editado 5.000 ejemplares en español, 3.000 en alemán y otras 3.000 en inglés. "Y no os podéis imaginar lo complicado que ha sido para los traductores poner en alemán o inglés palabras como menudo o expresiones como mojá migajones o tranvías de chocolate; por no hablar de las tagarninas esparragás". Por eso mismo, Pepe agradeció tanto la labor de Elmar Weber y Deborah Powell, los encargados de verterla al alemán y al inglés, respectivamente.

La Guía Gastronómica de la Provincia se puede conseguir en el Patronato de Turismo de la Diputación, y se distribuirá también en hoteles y otros establecimientos. Igualmente se puede descargar desde la página web del patronato en formato pdf. Sale a la calle con el apoyo económico de Cajasol, y su diseño es obra de la empresa Cadigrafía.

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