Jerez

La Policía Autonómica imputa a dos personas por cazar aves de forma furtiva

  • Los agentes descubrieron a los dos cazadores en una zona que ya estaba bajo vigilancia y les incautaron trampas y jaulas, así como decenas de ejemplares muertos

La Unidad de Policía adscrita a la Junta ha imputado a dos personas de 50 y 41 años, vecinos de El Puerto y de Jerez respectivamente, como presuntos autores de un delito contra la fauna por cazar de forma furtiva aves con redes japonesas (invisibles) en el término municipal de Jerez. La actuación la ha realizado el Grupo de Medio Ambiente de la Policía de la Junta en el marco de sus actuaciones para la erradicación de la caza ilegal.

La operación policial tuvo lugar la pasada semana cuando una patrulla del Grupo de Medio Ambiente de la Policía adscrita detectó la presencia de dos personas en un paraje del término municipal de Jerez que estaba siendo vigilado precisamente tras haberse recibido varias denuncias ciudadanas que alertaban de que esta zona se estaba utilizando para la caza ilegal de especies.

Al percatarse de que se encontraba en el lugar la patrulla, los dos imputados trataron de huir alejándose a pie, pero fueron interceptados por los agentes que les intervinieron diferentes objetos. Así, los dos individuos portaban una jaula artesanal que contenía 23 jilgueros y un verderón común aún con vida, los cuales fueron devueltos por los agentes a su hábitat natural.

También llevaban una bolsa de plástico íntegramente manchada de sangre donde transportaban 71 aves muertas, entre las que solo cinco quedaban por desplumar. Estas aves han sido trasladadas al Centro de Análisis y Diagnóstico de la Fauna Silvestre, de la Junta de Andalucía, al objeto de que determine su clasificación y emita el informe correspondiente para la autoridad judicial. A estas aves se les había dado muerte partiéndoles el cuello o machacándoles la cabeza y ya estaban preparadas para ser vendidas y posteriormente consumidas como una variedad de “pajaritos fritos”.

Asimismo, se les incautaron 18 tramos de redes japonesas, realizadas de manera artesanal y cada una de las cuales medía entre diez y once metros de longitud y un metro y medio de altura. Estas redes japonesas resultan invisibles para los pájaros y están prohibidas por directivas comunitarias, por la Ley de Protección del Patrimonio Natural y Biodiversidad y por la legislación autonómica dado que se consideran un método de caza masivo y no selectivo, ya que en ellas caen todo tipo de pájaros protegidos o no, que chocan contra ellas y quedan enredados.

Igualmente, entre los efectos que le fueron intervenidos se encontraban dos reclamos electrónicos para atraer a las aves hacía el lugar donde tenían instaladas las redes.

Las diligencias instruidas por la Policía de la Junta por un delito contra la fauna han sido remitidas ya al Juzgado de Instrucción de guardia de Jerez.

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