Tribunales Cádiz

El Hijo de Satán rinde cuentas de nuevo ante la Justicia en mayo

  • Carlos Javier Rojas se sentará en el banquillo los días 18 y 19 acusado de estafar más de 450.000 euros

Abril de 2012. La Policía conduce al Hijo de Satán hacia la sala de vistas de la Sección Cuarta. Abril de 2012. La Policía conduce al Hijo de Satán hacia la sala de vistas de la Sección Cuarta.

Abril de 2012. La Policía conduce al Hijo de Satán hacia la sala de vistas de la Sección Cuarta. / J.P.

El juicio a Carlos Javier Rojas, más conocido como el Hijo de Satán, ya tiene fecha. El supuesto líder espiritual acusado de estafar más de 450.000 euros se sentará en el banquillo los próximos 18 y 19 de mayo. La vista oral se celebrará en la Audiencia Provincial de Cádiz y el tribunal encargado de juzgarlo será el de la Sección Cuarta.

Rojas acudirá a juicio procedente de prisión, pues ya fue condenado por la Audiencia de Cádiz a seis años de cárcel precisamente por estafar a más de una veintena de personas en torno a 400.000 euros con la venta de vehículos.

En la nueva causa, Carlos Javier se enfrenta –a petición de la Fiscalía– a otros seis años de prisión. La acusación pública lo procesa por apropiarse de más de 450.000 euros a través de dos suculentos negocios: la compra-venta de vehículos de alta gama a los que trucaba el kilometraje y la captación de personas a las que despojaba tanto de sus bienes como de sus ingresos aduciendo que era el propio Satán quien solicitaba esas ‘ofrendas’ económicas.

En sus conclusiones provisionales, el fiscal sostiene que desde mediados de 2008 y durante el año 2009, Carlos Javier Rojas mantuvo distintos contactos con terceros, sobre los que consiguió ejercer “una gran influencia”, logrando así que le entregasen importantes sumas de dinero.

Dentro de esa labor de captación llevada a cabo por el Hijo de Satán en connivencia con su pareja, ambos llegaron a instalar a algunas víctimas en su domicilio, ubicado en la calle Buitre de la urbanización Los Gallos, en Chiclana. “Allí practicaban rituales satánicos y utilizaban a tal efecto una vestimenta específica, un altar, velas, bálsamos y tridentes. En ocasiones, incluso sacrificaban animales”, apunta la Fiscalía en su calificación. 

Las exigencias de entrega de dinero por parte de los procesados, prosigue el fiscal, a menudo venían precedidas de la advertencia de que era el mismo Satán quien pedía dichas entregas.

Otras veces los encausados les infundían tal terror a sus víctimas “augurándoles una enfermedad o muerte seguras, una ruptura sentimental o la inminente pérdida de su empleo si no les proporcionaban las cantidades requeridas, que éstas, en el estado de sugestión en el que se encontraban, acataban las instrucciones recibidas”.

Una vez que estas personas se instalaban en la vivienda de Los Gallos, la pareja les hostigaba a permanecer en la misma “haciéndoles saber que, de lo contrario, el trabajo espiritual no se iba a poder terminar”.

Además, el autoproclamado líder de la secta satánica se sienta el próximo mayo en el banquillo acusado de distribuir turismos de alta gama con el kilometraje manipulado. Así pues, hacía constar uno notablemente inferior al real, lo que le permitía incrementar sus ganancias.

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