Sucesos

Toneladas de hachís, armas, barcos, coches y dinero: la caída del Tomate

  • La Policía Nacional ha detenido a 45 personas y ha incautado más de 7.000 kilos de hachís y 90.000 euros en una operación que comenzó este verano

  • La droga llegaba a través de embarcaciones nodriza

El Tomate diciéndole a los agentes de la Guardia Civil que no rompieran la puerta de su vivienda desde una ventana. El Tomate diciéndole a los agentes de la Guardia Civil que no rompieran la puerta de su vivienda desde una ventana.

El Tomate diciéndole a los agentes de la Guardia Civil que no rompieran la puerta de su vivienda desde una ventana.

La de Antonio El Tomate era una de las bandas más activas del sur de España, de las que más hachís introducían por el Guadalquivir y de las que más dinero manejaban. Pese a su discreción y a ser una persona querida y respetada en la Colonia de Monte Algaida, El Tomate, una especie de capo di capi entre los narcos de la zona, acabó siendo detenido el 17 de septiembre pasado junto a buena parte de su organización.

Este lunes Guardia Civil y Policía Nacional emitieron una nota de prensa conjunta en la que dieron a conocer más detalles sobre un operativo que se activó el pasado mes de junio y que ha finalizado con la detención de 45 personas, más de 7.000 kilos de hachís incautados, siete embarcaciones intervenidas, junto a ocho armas de fuego y más de 90.000 euros en metálico.

Los miembros de esta organización acercaban la droga a la desembocadura del río Guadalquivir mediante embarcaciones nodriza de dos formas, con potentes embarcaciones semirrígidas, o bien utilizando una pequeña flota pesquera con base en Sanlúcar. Estos barcos eran propiedad de los cuñados del cabecilla de la organización, apodados Los Candelas. Para minimizar las posibilidades de perder toda la carga dividían los alijos de droga y los traspasaban a embarcaciones más pequeñas y discretas desde la zona conocida como El barco del arroz.

En las persecuciones para evitar ser interceptados realizaban maniobras muy agresivas y peligrosas que en ocasiones llegaban a poner en grave riesgo la integridad de los propios tripulantes.

Concretamente, el pasado mes de agosto, en uno de los alijos frustrados a esta organización, los narcotraficantes encallaron dos de sus embarcaciones en la zona de baño de Sanlúcar. En su intento de huida dejaron las embarcaciones en la arena a toda velocidad, siendo detenidos poco después por los propios agentes que los esperaban en tierra.

En uno de los alijos frustrados encallaron dos de sus barcos en la playa de Sanlúcar

Además el grupo tomaba múltiples medidas de seguridad que los investigadores han conseguido salvar para desarticular completamente la organización. Con el objetivo de evitar ser detectados por la policía realizaban contravigilancias, hacían un uso muy restrictivo de teléfonos, y no dudaban en utilizar armas de fuego para defender su mercancía de posibles vuelcos –como se conoce en el argot policial, robos de droga entre organizaciones dedicadas al narcotráfico, llegando a disparar a varios agentes a los que confundieron con unos rivales.

La operación culminó con la detención de 45 personas, entre ellas el líder del grupo y la incautación de más de 7.700 kilos de hachís en los diferentes registros practicados. Además se han intervenido siete embarcaciones, ochos armas de fuego, siete coches –tres de ellos robados–, 91.000 euros en metálico y 2.150 litros de combustible.

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