Justicia

Denuncian que la Junta selecciona auxiliares sin capacitación para hacer autopsias en el Instituto de Medicina Legal de Cádiz

  • Las dos personas elegidas no tienen experiencia ni conocimiento en este complicado campo

  • Hay graves riesgos laborales tanto para los auxiliares como para los forenses que tengan que trabajar con ellos

Un forense preparado para realizar una autopsia. Un forense preparado para realizar una autopsia.

Un forense preparado para realizar una autopsia. / Julio González

La Junta de Andalucía está seleccionando auxiliares sin capacitación para hacer autopsias en el Instituto de Medicina Legal de Cádiz, en un caso que, entre otras consecuencias negativas, puede resultar muy grave si se alteran pruebas que invaliden procesos judiciales. Así al menos lo ha denunciado la propia dirección del centro.

Según ha podido saber este medio, el director del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Cádiz ha enviado un escrito a la Consejería de Justicia en la que advierte que la contratación de dos auxiliares de autopsia que cubran el periodo vacacional en Cádiz y Algeciras no cumple con los requisitos que expresamente se exigían en la convocatoria y que eran, por una parte, una titulación y por otro, unos requisitos de aptitud profesional específicos.

Una vez seleccionadas las dos personas desde la Junta de Andalucía desde el IML de Cádiz se contactó con ambos y se comprobó que ninguno de los dos tiene experiencia, ni conocimientos en el campo de las autopsias. Según manifestaron desde la Dirección del IML ambos reconocieron no saber nada del instrumental o técnicas utilizadas, ni ha visto hacer nunca una autopsia ni saben nada de prevención de riesgos laborales en este campo. Es decir, que carecen totalmente de la mínima aptitud profesional para realizar las funciones que se describen en la convocatoria del puesto de trabajo.

Desde el IML de Cádiz se advierte de las graves consecuencias que la contratación de personas sin experiencia puede tener a la hora, por ejemplo, de alterar pruebas judiciales, ya que si un auxiliar desconoce cómo ha de abrir la cabeza o el tórax o cómo extraer un órgano puede alterarse una prueba judicial que sea irreemplazable.

Además consideran que existe un riesgo inasumible para los forenses que tengan que hacer autopsias con un auxiliar que carece de los conocimientos mínimos. Según comentan, una instrumentalización inadecuada da lugar frecuentemente a pinchazos o cortes, que en el contexto de las autopsias puede implicar inocular al accidentado una enfermedad grave. Incluso recuerdan que ya ocurrió una vez en el IML que un auxiliar sustituto, sin formación, clavó un bisturí a un forense durante una autopsia, por un defecto en la técnica al instrumentar. El forense tuvo que tomar fármacos antirretrovirales durante un año, con el perjuicio y y los efectos secundarios que esto conlleva. Incluso ponen de manifiesto que para el propio contratado puede haber riesgos considerables.

La Dirección del IML de Cádiz advierte que en caso de que ocurriese un accidente laboral con perjuicio para el propio contratado o algún profesional del IML, debería entenderse que la aceptación de un trabajo con unas funciones específicas para las que no se está cualificado es una imprudencia grave o temeraria.

Además, esta contratación de personal no cualificado puede provocar retrasos importantes en el servicio, de forma que se prevé que puedan quedar autopsias sin hacer, por ejemplo porque el auxiliar no sepa ni cómo empezar, y recuerdan la dificultad de llevar a cabo una autopsia. Puede llegar el caso de que se queden cuerpos sin poder entregar o en condiciones que desaconsejen su entrega, porque el auxiliar no sabe realizar las suturas y cierres de cavidades. No podrían realizarse los velatorios y entierros previstos, lo que, desde un punto de vista humanitario, es bastante grave, pues supone un grave golpe para familias que ya están pasando por un momento complicado.

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