Provincia de Cádiz

"Da mucha pena ver lo que ha sido el muelle y lo que es ahora"

El veterano patrón de pesca José García Malvido, de 76 años, recibe este domingo el homenaje de todo el sector pesquero, que le ha concedido a través de la Hermandad del Carmen el título de Hombre del Mar 2008, por sus méritos profesionales y humanos. El nombramiento es un premio a la trayectoria de toda una vida dedicada al mundo del mar.

-¿Cómo ha recibido la designación de Hombre del Mar 2008?

-Una vez elegido, lo he recibido con alegría. Me llegó por sorpresa, porque hay hombres de mi edad que lo merecen lo mismo que yo.

-El premio supone un reconocimiento a su trayectoria. ¿Cómo ha sido su vida de marinero?

-Yo nací en un pueblo de pescadores de Pontevedra, y procedo de una familia de marineros. Me embarqué por primera vez a los 8 años; cuatro años después mi padre enfermó y le pedí al patrón del barco ocupar su plaza. No aceptó porque no tenía libreta de embarque e iban a Gran Sol, a la pesca de altura. Mi padre no quería que yo fuera a la mar, y trataba de conducirme a otros oficios, como albañil, y un día me escapé del tejado de la obra porque yo quería vivir de la pesca.

-¿Cómo llegó Vd. a El Puerto?

-Vine a hacer el servicio militar a San Fernando, como marinero en Elcano, donde navegué durante siete meses. A El Puerto llegué en el año 54, porque en mi pueblo la pesca era de bajura y no tenía perspectivas de poder independizarme. Por entonces conocí a mi mujer, Mercedes Garrucho, que falleció hace siete meses y era hija de El Puerto. La flota pesquera tenía 110 barcos, el caladero de Marruecos estaba abierto y había mucha actividad en los muelles. Al principio, estuve en el pesquero Villa de Calpe, al que apodaban La Latera. Embarqué como marinero, contramaestre, redero, maquinista, y cuando llegó la hora el dueño confió en mí para que mandara el barco como patrón, hasta que se vendió el pesquero en el año 78.

-¿Cuál ha sido su momento más difícil a bordo de un barco?

-Tuvimos la desgracia de naufragar frente a la costa de Larache en el pesquero Elodia en 1983. Un mercante marroquí nos abordó de noche y nos envió al fondo. Hacía mal tiempo, íbamos faenando y no pudimos maniobrar. No hubo víctimas, y todos salimos ilesos porque el cocinero nuestro pudo saltar a bordo del carguero, dio la voz de alarma y el barco paró. Al salir nuestra balsa a flote, pudimos subir y llegar hasta el mercante.

-¿Cómo ve Vd. el futuro del sector?

-Lo veo oscuro, porque con el caladero de Marruecos cerrado y la subida del gasoil no se cubren los gastos. Antes había una subvención para el gasóil, y yo pienso que la salida es reinstaurar ese gasoil industrial para salvar los puestos de trabajo que hay en la mar. Me da pena bajar hasta el muelle, la cantidad de gente que vivía de la pesca, lo que ha sido antes y lo que es ahora.

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