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Coronavirus Cádiz| El futuro del mundo del espectáculo El coronavirus destroza el escenario del mundo del espectáculo

  • Orquestas, empresas de sonido o de producción de eventos, han visto como han caído todas las fechas que tenían cerradas, en una agendas que se quedan vacías en todo lo que resta de 2020.

  • Para algunas de ellas reinventarse es la única salida para poder hacer frente a los gastos de un sector carente de ayudas y muy dependiente de las iniciativas de los ayuntamientos

Algunos integrantes de la orquesta Alldara Show durante una actuación Algunos integrantes de la orquesta Alldara Show durante una actuación

Algunos integrantes de la orquesta Alldara Show durante una actuación / DCA

Si algo nos ha enseñado la crisis del coronavirus es a hacer pocos planes. Lo que hoy es normal quizás mañana sea una excepción e incluso una prohibición. Los planes a corto plazo no tienen sentido si, por ejemplo, hay incertidumbre en las libertades que tendremos dependiendo de la fase de la desescalada en la que se encuentre nuestra provincia. Y aunque hay quien encuentre cierto romanticismo en eso de vivir al día sin una vida marcada en las agendas, está quien tiene el “cerrar fechas” como modo de vida.

De eso saben muchos las orquestas que amenizan las fiestas de primavera y verano. Una de las mayores de la provincia es “Alldara Show”, que dirige Nachy Oliva. Es una de las que se ha sumado a la campaña #nosuspendasaplaza, que ha impulsado la Asociación de Orquestas Profesionales. “Cuando nos suspendieron las Fallas de Valencia ya vimos que la cosa pintaba mal”, dice Nachy del momento en el que tachó de su agenda el primer gran evento de su empresa.

Tras las Fallas han caído contratos por todas las provincias de España y, con ello, el sustento de su empresa. “De todos los que teníamos solo se nos ha quedado uno en pie, en un pueblo de Alicante, que se ha pasado al mes de octubre y tampoco tienen claro que se vaya a hacer”, lamenta. En su empresa, durante la temporada alta que ya debía haber comenzado, se contrata a una veintena de personas entre músicos, cantantes o técnicos de sonido e iluminación. Esos contratos no se han podido hacer y no se harán. La cuenta es clara: no hay fiestas, no hay actuaciones y no hay trabajo. “No es solo lo que nos genera a nosotros sino lo que nosotros generamos, porque alquilamos vehículos, nos alojamos en hoteles y consumimos en bares y restaurantes durante nuestra gira”, apunta Nachy.

Músicos de la orquesta Alldara Show durante una actuación Músicos de la orquesta Alldara Show durante una actuación

Músicos de la orquesta Alldara Show durante una actuación / DCA (Puerto Real)

A esto suman la compra de materiales, vestuario y otros gastos que se suman a la industria del espectáculo profesional. Las empresas del sector están a la espera de como transcurrirá la desescalada y de las posibilidades que tendrán los Ayuntamientos para poder organizar eventos, no solo por las restricciones en materia de seguridad sino porque muchos han optado por invertir los presupuestos de fiestas en otras cuestiones más urgentes como los servicios sociales. “La verdad es que estamos desamparados y creemos necesario y urgente que las administraciones también tengan en cuenta a un sector como el nuestro, que genera empleo y beneficios, y que está completamente abandonado”.

Además de los gastos de personal, empresas como Alldara Show tiene que seguir haciendo frente a gastos como el del alquiler de la nave donde guardan equipos y ensayan, o el pago de los préstamos que solicitaron para comprar equipos y que la empresa siguiera creciendo. “Ahora no tenemos ningún ingreso, pero sí muchos pagos pendientes. No podemos hacer nada, ni tan siquiera continuar con los ensayos porque con nosotros trabajan músicos de distintas provincias que, de momento, no pueden salir de ellas.

El Nachy en una imagen promocional de su carrera en solitario El Nachy en una imagen promocional de su carrera en solitario

El Nachy en una imagen promocional de su carrera en solitario / DCA (Puerto Real)

Pero además del trabajo con Alldara Show, su director esperaba arrancar su verano soñado gracias al tema que estaba llamado a convertirse en la canción del verano: Maletero tubo escape. Él es su creador y afrontaba con notable éxito la versión remix junto a Kiko Rivera y Henry Méndez. Pero como este virus todo lo ha cambiado, la canción no suena en verbenas y ferias. El tema de El Nachy -junto a su singular coreografía- ha protagonizado, de momento, las fiestas de los balcones o el hospital de IFEMA para celebrar la salida del último paciente. Ese, desde luego, no era el escenario que pensaba. “En el mes de febrero le dimos fuerte a la promoción. Recorrimos los principales platós de televisión y emisoras de radio para darlo a conocer y cuando íbamos a sacarlo a la calle, todo se paralizó por el virus”, lamenta Nachy.

El músico llevaba muchos años buscando (que no esperando) su oportunidad. La de lanzar sus creaciones lo más lejos posible. Y cuando parecía haberlo logrado ha tenido que aparcarlo. El vídeo de ese tema tiene ya más de tres millones y medio de visualizaciones en Youtube, y están en casi un millón de Playlist de Spotify, pero en la calle no puede sonar. “Esto es muy perjudicial no solo porque se hayan perdido todos los bolos del verano, sino porque no lo podrán llevar otras orquestas, no sonará probablemente en eventos o locales y eso tampoco ayuda en cuestiones de derechos de autor”, lamenta. Ahora es el coronavirus, la “cantinela del verano”. Aun así, no se rinde y ya trabaja en otro tema para el verano, La Avioneta, también con una singular coreografía, junto a Henry Méndez.

Una de las fiestas organizadas por LBL Producciones para un Ayuntamiento Una de las fiestas organizadas por LBL Producciones para un Ayuntamiento

Una de las fiestas organizadas por LBL Producciones para un Ayuntamiento / DCA (Puerto Real)

Además de las orquestas hay otras empresas dedicadas a la gestión de eventos culturales y festivos, como LBL Producciones. Su gerente, Lourdes Belizón, está “a verlas venir”. En un trabajo como el suyo, en el que la planificación es la base, organizar algo con antelación es ahora imposible. “Yo daba por hecho que hasta finales de año, hasta Navidad –si es que no había nuevos brotes-, no íbamos a volver a trabajar”, dice. Sin embargo, las fases de la desescalada, que podrían acabar con las restricciones a finales de junio, han dado un halo de esperanza a su empresa. “Nada va a ser como antes y sabemos que no vamos a volver a trabajar del mismo modo. Ahora toca eso de ‘renovarse o morir’, y en eso estamos”.

Han tenido que darla la vuelta a una empresa en la que las reuniones de mucha gente son la base. El primer reto que tiene por delante es el miedo de los Ayuntamientos. LBL Producciones tiene a doce municipios de la provincia entre sus clientes. Con ellos trabajan en la celebración de fiestas infantiles, ferias, pasacalles, conciertos o verbenas de verano. Y todo eso está en el aire. “Hemos tenido que reinventarnos, ofrecer a los municipios actividades más reducidas en las que se garanticen las medidas de seguridad y distanciamiento”, explica. Y es que, eventos tan simples como un taller de dibujo, implicaría materiales individualizados para cada niño y, por supuesto, nada de los reyes del verano para los pequeños: los hinchables. “Nada. Un castillo o una colchoneta es impensable ahora y me temo que por mucho tiempo. He podido hablar con algunas de las empresas que contratamos para estas fiestas y ya nos han dicho que están buscando otras alternativas de negocio”. Así, el principal objetivo es buscar opciones festivas o culturales en las que “se pueda controlar a la gente” y limitar aforos, porque “¿cómo controlas un concierto gratuito en la plaza de un pueblo?”, se pregunta.

Un evento sonorizado por Eleká Sonido Un evento sonorizado por Eleká Sonido

Un evento sonorizado por Eleká Sonido / DCA (Puerto Real)

De reinventarse también esperan sobrevivir David López y María Kareva, que desde hace una década están al frente de Eleká Sonido, una empresa dedicada al sonido, iluminación e imagen en todo tipo de eventos: espectáculos, conciertos o congresos. A mediados de marzo estaban trabajando en el IV Foro Turismo Cádiz que se celebraba en el Gran Meliá Sancti Petri (Chiclana), cuando “vinieron a avisarnos de que se tenía que parar por la situación que se empezaba a vivir. Desde entonces no hemos vuelto a trabajar”, explica David López.

A partir de ahí las cancelaciones fueron en picado. “No quedó ni una en pie”. Tampoco ellos saben cuándo van a volver a trabajar porque “a nuestro sector es que ni lo mencionan”, dice. Tiene muchas dudas sobre la posibilidad de recuperar una cierta normalidad. “Si se puede celebrar un espectáculo, pero solo al 50%, solo hay dos opciones: o el público paga el doble de la entrada, que no sería lógico, o que las administraciones bonifiquen la otra mitad. No hay otra manera de que se vuelven a retomar”, asegura.Además de los eventos o feria que organizan los Ayuntamientos, también ha dado por perdido otros sectores en los que trabajan, como las celebraciones familiares (bodas y comuniones) o los congresos. “La mayoría de esos eventos ya se programan para el 2021. Este año se da por perdido en la mayoría de los casos”.

Sistema de desinfección de vehículos creado por Eleká Sonido Sistema de desinfección de vehículos creado por Eleká Sonido

Sistema de desinfección de vehículos creado por Eleká Sonido / Eleká (Puerto Real)

Pero en Eleká Sonido no pueden pasar página hasta el nuevo año. Tienen que seguir pagando hipotecas, seguros, impuestos y todos los gastos corrientes que se mantienen. Por eso han dado un giro a su empresa y han optado por no dejarse llevar por el coronavirus y hacerle frente. Se han unido a la lucha contra el virus creando un sistema de desinfección de vehículos.  “Hemos diseñado un sistema muy sofisticado y a un precio competitivo para que lo puedan adquirir los ayuntamientos. Es lo menos complejo posible, pero con una alta efectividad”, asegura David López. Habitualmente para “matar al bicho”, se utilizan soluciones de agua con lejía en una proporción muy exacta para que no sea perjudicial para la salud. Este arco, diseñado por la empresa, lo hace de forma automática y también se activa automáticamente cuando el vehículo entra en el arco.

También están trabajando ahora en la distribución de otra tecnología, también de gran utilidad para el control de las empresas, capaz de realizar reconocimientos faciales y mediciones de la temperatura corporal de forma automática, que en breve podrán empezar a distribuir. “Ahora mismo no estamos pensando en ganar dinero sino en mantenernos, en poder cubrir los gastos y seguir viviendo”, asegura la pareja.

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