Provincia de Cádiz

El Bicentenario expira en el Carmen

  • El presidente del Senado, Pío García-Escudero, recibe la medalla de la ciudad otorgada a Las Cortes en el 200 aniversario de la concesión del título de San Fernando a La Isla de León

El 200 aniversario de La Isla como como Ciudad de San Fernando pasó de puntillas por la iglesia conventual del Carmen y se atuvo a la fórmula institucional de rigor: descubrimiento de placa conmemorativa en la fachada, firma en el libro de honor del Ayuntamiento, glosa del homenajeado, distinción y discurso en torno a la vigencia actual de los valores de Las Cortes y a la importancia histórica de todo lo acontecido en La Isla hace doscientos años. Una hora, apenas 60 minutos bastaron para celebrar este nuevo aniversario y para cerrar todo aquello que se inició en la medianoche del 1 de enero de 2010 con las campanadas de la Iglesia Mayor.

El invitado de honor, en esta ocasión, fue el presidente del Senado, Pío García-Escudero Márquez, que recibió de manos del alcalde, José Loaiza, la mayor distinción que concede el Ayuntamiento isleño, la medalla de la ciudad. Era un simbólico reconocimiento con el que se pretendía distinguir a los herederos de aquellas Cortes que hace dos siglos, en ese mismo templo, resolvieron elevar la categoría de la villa isleña al estatus de ciudad por su heroico comportamiento durante el asedio napoleónico y por haber dado cobijo a las primeras sesiones de los diputados. Por ello, la concesión de la medalla de la ciudad se dirigía también al Congreso de los Diputados, que sin embargo no estuvo representado en el acto que se desarrolló a mediodía en este emblemático edificio religioso de La Isla. Tampoco acudió nadie del Gobierno central y la presencia de autoridades parlamentarias fue más bien escasa: apenas unos cuantos diputados y senadores y otros tantos parlamentarios andaluces, todos ellos del PP (no estuvo representado ningún otro grupo político). Uno de ellos, el senador por Cádiz Sebastián Ruiz Reyes, protagonizó la anécdota de la jornada al confundir la fecha de la efeméride y aludir en su intervención al año 3.813.

Más que modesto, el que debiera haber sido el acto más importante del Bicentenario de San Fernando -de toda la celebración del 2013- resultó sumamente descafeinado y quedó muy lejos del nivel alcanzado en las otras grandes citas que el aniversario constitucional ha dejado para la memoria de la ciudad. Tanto que pasó desapercibido para la mayor parte de los isleños.

Aunque, si de algo adoleció la conmemoración de este nuevo Bicentenario, fue de público. Su ausencia fue más que notoria. En el Carmen sobraron las numerosas sillas plegables que el Ayuntamiento dispuso a lo largo del templo. Pero también los bancos de las naves laterales. Apenas se alcanzó a llenar poco más de la mitad de la nave central.

En nombre de Las Cortes Generales, el presidente del Senado, Pío García-Escudero, aludió a la "especial carga simbólica" que tenía la concesión de la medalla de la ciudad en el marco de la conmemoración del Bicentenario, a la que se refirió como la "actualización del espíritu democrático que hizo posible Las Cortes de Cádiz".

García-Escudero se refirió a los acontecimientos ocurridos hace ya doscientos años en La Isla para afirmar que fueron "un punto de inflexión en la Historia de España". "La Isla puede sentirse orgullosa porque es el lugar en el que empezó a gestarse el régimen de libertades actual", insistió al tiempo que se refirió a la "fecha universal" del 24 de Septiembre de 1810 .

Uno de los argumentos principales que el presidente del Senado utilizó en su discurso fue el concepto político de nación, que por primera vez queda reflejado en la Constitución de 1812. García-Escudero, de esta forma, animó a una relectura del texto que asombra por su vigencia: "Ya entonces aparecía la idea fundamental de que los diputados no representan a un territorio concreto sino a toda España en su conjunto", afirmó.

Esa base le sirvió para lanzar un mensaje de unidad frente a la adversidad, para referirse a los "valores que juntos hemos construido" -como La Pepa, la Constitución gaditana- "porque solo juntos podremos preservarlos en el futuro". "Solo en conjunto, con cohesión, compromiso compartido y fortaleza en los valores democráticos podremos seguir progresando", aseveró.

Por su parte, el alcalde, José Loaiza, abogó por la "singularidad" de San Fernando y aprovechó el discurso institucional que hizo en el Carmen para hacer un guiño a Navantia ante la complicada situación que afrontan los astilleros públicos. Así, lanzó un mensaje de "esperanza en el futuro" y defendió el carácter estratégico del sector naval, que dijo que era "irrenunciable".

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