Provincia de Cádiz

Archivada una de las violaciones de los jerezanos del 'caso Ricardi'

  • La Audiencia decreta el sobreseimiento a petición del fiscal, por falta de pruebas contra Baños y Plaza · Se trata de la agresión que sufrió una joven rusa en El Puerto

La Audiencia Provincial de Cádiz ha archivado una de las violaciones atribuidas a los dos jerezanos del 'caso Ricardi', Juan Baños y Fernando Plaza. Se trata de la pieza separada instruida por la agresión sexual que sufrió una joven rusa en 1998 en El Puerto. La víctima iba paseando el día 15 de septiembre de ese año por el camino de El Águila cuando fue asaltada por dos sujetos encapuchados que la llevaron hasta un solar cercano, donde fue violada por ambos durante cuatro horas.

La Sección Primera de la Audiencia, ha donde ha llegado el abultado sumario contra los dos procesados por la oleada de violaciones cometidas en localidades de la Bahía entre 1995 y 2000, ha decretado el sobreseimiento provisional de este caso, a petición del Ministerio fiscal. El fiscal interesó el archivo de esta pieza separada en base al artículo 641 2º de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, al considerar en síntesis que no había pruebas suficientes contra los jerezanos.

Según fuentes consultadas por este diario, el problema en este caso estriba en que, cuando hace ahora ya algo más de tres años que la Policía reconoció públicamente que había un inocente en la cárcel, que el portuense Rafael Ricardi Robles llevaba ya casi 13 años en prisión penando por una violación que habían cometido en realidad dos jerezanos, a los que les atribuían una docena de agresiones sexuales registradas en El Puerto, Puerto Real y Jerez a finales de los años 90 (una, frustrada al lograr la víctima huir), la joven rusa no pudo ser localizada.

Era abril de 1008 y se reabrieron todas las causas, agrupándose en el Juzgado de Instrucción 3 de El Puerto, practicándose nuevas diligencias y pruebas biológicas de cada uno de los casos. Uno de ellos, el de la violación sufrida por una joven en Valle Alto en agosto de 1995, por la que fue condenado Ricardi, acabó deparando la excarcelación del portuense, al confirmar las nuevas pruebas la presencia de ADN tanto de Baños como de Plaza (el bajito, al que la víctima confundió con Ricardi) en restos biológicos de la doble violación consumada. Pero las nuevas pruebas del caso de la joven rusa no detectaron rastro alguno de los jerezanos. Y es que, como en su día desveló la Policía, ambos, especialmente el alto y más violento, Baños, acostumbraban a ser muy cuidadosos limpiando todo posible rastro dejado.

Hay que tener en cuenta además que el juez instructor, el magistrado Miguel Ángel López Marchena, decidió encausar a los dos supuestos violadores en serie exclusivamente en base a las pruebas conseguidas, descartando la imputación amparándose en la teoría policial de que todas las agresiones habían sido cometidas con el mismo modus operandi: por dos encapuchados ataviados con ropa militar que asaltaban a sus víctimas en zonas apartadas, y, a punta de cuchillo, se turnaban durante horas para violarlas. Como además, la joven no pudo ser localizada, no hubo opción a que pudiera identificarlos o reconocerlos. De ahí que su caso no fuera unido al sumario principal, habiéndose decretado ahora el sobreseimiento provisional, sin perjuicio de una futura reapertura.

La causa, de este modo, sigue adelante contra los jerezanos por un total de 10 violaciones. A Juan Baños se le imputan seis, y a Fernando Plaza ocho, 4 de ellas en común. Las partes deben ahora hacer sus informes de calificación, y se prevé que el juicio pueda celebrarse a final de año en la Audiencia.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios