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Trump agita la división en EEUU

  • El presidente estadounidense aprovecha los fastos del 4 de julio para alentar la polarización contra la “izquierda radical”

El presidente de EEUU, Donald Trump y la primera dama, Melania, en los jardines de la casa Blanca celebrando el 4 de julio, día de la independencia. El presidente de EEUU, Donald Trump y la primera dama, Melania, en los jardines de la casa Blanca celebrando el 4 de julio, día de la independencia.

El presidente de EEUU, Donald Trump y la primera dama, Melania, en los jardines de la casa Blanca celebrando el 4 de julio, día de la independencia. / Chris Klenopis (EFE)

Estados Unidos celebró el 4 de Julio, el Día de la Independencia, marcado por el avance de la pandemia de coronavirus y por un discurso del presidente, Donald Trump, que alentó las divisiones y la polarización en el país.

"Ahora estamos en proceso de derrotar a la izquierda radical, los marxistas, los anarquistas, los agitadores, los saqueadores y a la gente, que en muchas instancias no sabe en absoluto lo que está haciendo", dijo el mandatario en un discurso en la Casa Blanca con motivo de la festividad.

La mansión presidencial acogió un acto al que acudieron cientos de personas, entre ellas menores, muchas sin mascarilla y sin respetar la distancia interpersonal para evitar la proliferación de la pandemia.

Al igual que otros eventos de Trump, este Día de la Independencia de 2020 se convirtió más en un acto de campaña electoral que en un discurso dirigido a toda la nación.

Trump alabó la labor de los "héroes estadounidenses" que a lo largo de la historia derrotaron a los nazis, destruyeron el fascismo y se declararon victoriosos sobre los comunistas; y habló de los inventores y astronautas de su país que han marcado hitos.

Héroes y "muchedumbre enfadada"

"Todos los estadounidenses que viven hoy día son herederos de este magnífico legado (...) Es por eso que homenajeamos a generaciones de héroes americanos, cuyos nombres están en monumentos, en las páginas de la historia y en los corazones de la gente", indicó el mandatario.

"Por ello -subrayó-, nunca permitiremos que una muchedumbre enfadada borre nuestra historia, derribe nuestros monumentos, adoctrine a nuestros hijos o pisotee nuestras libertades".

Trump se refería a los ataques de las últimas semanas a monumentos de líderes de la Confederación (los estados confederados -sureños y esclavistas- durante la Guerra Civil), padres fundadores de EEUU e incluso exploradores vinculados a la "conquista" española de América, como Cristóbal Colón, que son percibidos como símbolos del racismo por los manifestantes.

Esos ataques se han producido al calor de las protestas raciales desatadas tras la muerte a finales de mayo de un hombre de raza negra, George Floyd, a manos de un policía blanco en Mineápolis (Minesota).

El sueño americano y Colón

"Juntos lucharemos por nuestro sueño americano y para defender, proteger y preservar el modo de vida americano que empezó en 1492, cuando Colón descubrió América", destacó Trump.

El discurso de este sábado de Trump emuló al que pronunció el viernes en el monte Rushmore, en Dakota del Sur, donde están esculpidos los rostros de los presidentes George Washington (1789-1797), Thomas Jefferson (1801-1809), Abraham Lincoln (1861-1865) y Theodore Roosevelt (1901-1909).

En esa alocución, Trump explotó también las divisiones sociales, alertó de la "revolución cultural del ala izquierdista" y anunció la creación de un "Jardín Nacional de los Héroes Estadounidenses", con monumentos a personajes históricos, al que mencionó este sábado.

Biden, contra el racismo

El tono empleado por Trump en ambos discursos contrasta con el usado por su más que probable rival en las elecciones presidenciales del 3 de noviembre próximo, el demócrata Joe Biden, quien lanzó un mensaje conciliador a todos los estadounidenses para que se unan para luchar contra el racismo por el 4 de Julio.

"Tenemos la oportunidad de extirpar las raíces del racismo sistémico de este país. Tenemos la oportunidad de estar a la altura de las palabras que fundaron esta nación", apuntó el que fuera vicepresidente de Barack Obama (2009-2017) en un vídeo publicado en su cuenta de Twitter.

Junto a los monumentos, el otro protagonista de las palabras de Trump en la Casa Blanca fue el coronavirus, o más bien China, a la que culpó de la pandemia global, como ha hecho en reiteradas ocasiones.

"Hemos sido golpeados por el virus que vino de China y hemos hecho mucho progreso", aseguró el presidente, al tiempo que acusó al gigante asiático de "secretismo, engaño y de tapar" la crisis sanitaria, lo que a su juicio ha ayudado a la expansión del coronavirus.

"China debe rendir cuentas", zanjó el presidente.

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