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Israel insiste en la necesidad de frenar la carrera nuclear iraní

  • El último informe de la AIEA indica que la república islámica desarrolló actividades que en su conjunto sólo pueden tener el fin de hacerse con un arma atómica

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, instó ayer a la comunidad internacional a "detener la carrera de Irán hacia el arma nuclear", tras la publicación del informe de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) sobre el programa atómico de Teherán.

"Este informe significa que la comunidad internacional debe conseguir detener la carrera de Irán hacia armas nucleares que ponen en peligro la paz del mundo y de Oriente Próximo", afirmó Netanyahu, citado en un comunicado de su oficina, en su primera reacción al documento de la AIEA.

"El informe de la AIEA corrobora la posición de la comunidad internacional y de Israel, según la cual Irán está desarrollando armas nucleares", subrayó.

En un nuevo informe, la agencia expresó "serias inquietudes" por el programa nuclear de Irán debido a información "creíble" que señala que este país intentó desarrollar el arma atómica.

Poco antes de la publicación del documento, el ministro israelí de Defensa, Ehud Barak, declaró el martes que Israel "aún no ha decidido una operación militar contra Irán". Israel, considerado la única potencia atómica de la región, nunca ha confirmado ni desmentido poseer un arsenal nuclear.

En su último informe sobre Irán, la agencia es más explícita que nunca a la hora de exponer sus sospechas sobre las posibles dimensiones militares del programa atómico iraní, con lo que pretende conseguir más cooperación de parte de Teherán.

En el documento, emitido el martes en Viena, se aseguraba que los inspectores de la ONU disponen de información que indica que la república islámica ha desarrollado actividades que en su conjunto sólo pueden tener el fin de hacerse con un arma nuclear.

Eso sí, el agencia no encontró aún la prueba irrefutable que busca desde que inició sus investigaciones en 2003, aunque destaca que tiene nuevas y fiables informaciones sobre supuestas actividades militares.

Diplomáticos cercanos a la agencia aseguran que "en su conjunto" las actividades expuestas por el informe "contienen todo lo que se necesita si se quiere construir un arma nuclear".

Los puntos clave del informe incluyen que Irán habría adquirido información sobre cómo metalizar el uranio necesario para una bomba, incluyendo pruebas de producción "en seco", sin material.

Además, Irán se habría hecho con información sobre "diseños de artefactos explosivos nucleares", es decir, sobre cómo fabricar una bomba, mientras que se impulsaron investigaciones y experimentos para detonadores especiales. A eso se unen pruebas con misiles de largo alcance y supuestas simulaciones hechas en ordenadores para determinar si los técnicos iraníes son capaces de producir una bomba de implosión nuclear.

Es la primera vez que la AIEA publica acusaciones de este tipo -algunas ya conocidas de informes anteriores- con todo lujo de detalle y explicando por qué considera "fiables" las informaciones que sigue recibiendo por una decena de países.

Fuentes cercanas a la AIEA indicaron ayer que la agencia nuclear, liderada desde hace dos años por el japonés Yukiya Amano, pretende forzar a Irán a que sea más transparente.

Desde agosto de 2008, Irán se niega a hablar sobre estas alegaciones y dice se trata de "inventos" y "mentiras", algo que reiteró ayer el embajador iraní ante la agencia, Ali Asghar Soltanieh. "El informe (de la AIEA) es desequilibrado, poco profesional y políticamente motivado", manifestó Soltanieh en declaraciones a la emisora austriaca ORF.

Los iraníes sólo quieren dialogar si la agencia cierra oficialmente el llamado "plan de trabajo", establecido en verano de 2007, para resolver asuntos pendientes en la investigación.

"Cerrar el plan de trabajo hubiese significado volver a simples inspecciones rutinarias en Irán, una condición inaceptable para la agencia (nuclear)", explicó un diplomático.

Sin embargo, desde que la agencia advirtiera hace varias semanas que iba a publicar un anexo con los detalles de las alegaciones, los iraníes parecen dispuestos a renunciar a esa condición.

"Irán ha mandado recientemente una carta a la AIEA, mucho más ambigua que antes, en la que ya no se habla de condiciones firmes para volver al diálogo sobre estas alegaciones", agregó la fuente. Por eso, los responsables de la agencia nuclear esperan que este informe les aporte "una cooperación iraní menos condicional".

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