ANIVERSARIO

Así han evolucionado los motores de Seat en los últimos 50 años: del 1430 al 1.5 TSI

  • Conducimos los míticos modelos de la marca para comprobar de primera mano cómo ha innovado Seat con su tecnología de motores a lo largo de estas últimas décadas.

Pasado y presente, así ha sido la evolución de los motores en Seat. Pasado y presente, así ha sido la evolución de los motores en Seat.

Pasado y presente, así ha sido la evolución de los motores en Seat.

Este año uno de los modelos más míticos de Seat cumple medio centenario, hablamos del Seat 1430, una berlina para la clase media que haría historia dentro de la marca de Martorell. También se cumplen 50 años de la creación de su motor, un propulsor de gasolina de tan solo 1.430 centímetros cúbicos que tendría un largo recorrido en la marca.

El nuevo 1.5 TSI, que incorpora entre otros modelos el León, se puede considerar como el nuevo 1430. No sólo por compartir una cilindrada muy similar a la del 1430, sino porque también sirve a una amplia gama de modelos muy distintos entre sí.

Y es que al igual que el 1430, el 1.5 TSI está llamado a ser uno de los motores de Seat que dé servicio a varias generaciones. Introducido a finales de 2017 se encuentra disponible prácticamente en toda la gama actual del fabricante.

Empezando por el Ibiza en su versión FR, encontramos el 1.5 TSI presente también en el León, el Ateca, el Tarraco y más recientemente el Arona. Siempre con una potencia de 150 CV este motor se alza como una de las opciones más equilibradas que ofrece el fabricante español.

Seat 1430, un histórico en la marca española. Seat 1430, un histórico en la marca española.

Seat 1430, un histórico en la marca española.

Recorrido del 1430 y cifras de venta

El motor 1430 también fue un auténtico ‘multiusos’ ya que además de propulsar al propio Seat 1430 se utilizó en el 124, el 131, el Ritmo, el Ronda o el Fura Crono. En total estuvo en servicio más de 20 años.

Se comercializaron más de medio millón de vehículos con el motor 1430, lo que le convierte en uno de los más exitosos de la marca. Sería sustituido por los también conocidos ‘System Porsche’ que la empresa de Stuttgart desarrolló para Seat.

El Léon es uno de los últimos modelos desarrollados por Seat. El Léon es uno de los últimos modelos desarrollados por Seat.

El Léon es uno de los últimos modelos desarrollados por Seat.

Como dato curioso diremos que estos propulsores tenían una separación entre el centro de los cilindros igual a la de los 1430, con esto se conseguí poder utilizar la misma maquinaria para ensamblar dos generaciones de motores distintas en la Zona Franca de Barcelona.

El 1.5 TSI parece querer superar las cifras de venta del 1430, puesto que en los escasos 2 años que lleva en el mercado se ha equipado en más de 150.000 vehículos Seat vendidos en todo el mundo. La posibilidad de exportar modelos al extranjero es una ventaja notable para el 1.5 TSI, algo de lo que no gozaba el 1430.

Diferencias y similitudes entre el 1.5 TSI y el 1430

Cincuenta años separan a estos dos motores, sin embargo, encontramos varias similitudes, así como también diferencias. Comparten un cubicaje similar y número de cilindros, pero difieren en muchas otras cosas.

Empecemos por lo básico, la potencia y el par. En 1969 los 70 CV y 150 Nm que ofrecía el Seat 1430 eran cifras generosas que permitían mantener cruceros moderadamente altos. A día de hoy sin embargo, nos parecen cifras realmente modestas.

Por el contrario, el nuevo 1.5 TSI se comercializa con una potencia de 150 CV y 250 Nm, hablamos de 80 CV y 100 Nm más con un cubicaje apenas 30 centímetros cúbicos superior. Los avances mecánicos que permiten esto son elementos a los que ya estamos acostumbrados.

El 1430 se utilizó en el 124, el 131, el Ritmo, el Ronda o el Fura Crono... El 1430 se utilizó en el 124, el 131, el Ritmo, el Ronda o el Fura Crono...

El 1430 se utilizó en el 124, el 131, el Ritmo, el Ronda o el Fura Crono...

Hablamos del turbo, la inyección directa o la distribución variable, esquemas mecánicos que allá por los 70 resultaban desconocidos o demasiado caros para incorporarse en un coche de serie, y que sin embargo a día de hoy se han estandarizado para beneficio de los conductores y el medio ambiente.

La mecánica del 1.5 TSI consigue así unas cifras de rendimiento muy superiores a las de su predecesor a la vez que baja el consumo medio. Mientras un Seat 1430 homologaba una cifra superior a los 11 litros cada cien kilómetros recorridos. Por su parte un Seat León con el nuevo 1.5 TSI es capaz de reducir esa media de consumo hasta los 6,3 l/100 km. Hablamos de una reducción del consumo de más de un 57%.

Una de las principales novedades que incorpora el 1.5 TSI en términos de ahorro de combustible es la desconexión activa de cilindros. De esta manera, cuando la carga de trabajo del motor no es intensa y circulamos por debajo de 130 km/h el sistema de inyección deja de alimentar dos de los cuatro cilindros, con la reducción en el gasto que ello supone.

En lo que a comportamiento se refiere el 1430 marcaba la referencia de su época. A pesar de tener unas prestaciones modestas en los estándares actuales, en 1969 contar con 70 CV era un lujo que no todo el mundo se podía permitir. De esta manera, con un Seat 1430 de 4 velocidades se podían alcanzar los 150 km/h de manera oficial, siendo más realista un crucero en torno a los 110 o 120 km/h.

Su empuje era muy progresivo y se estiraba sin problema hasta la zona alta del cuentavueltas. Quizás la peor respuesta la encontramos en el rango bajo de revoluciones debido a la ausencia de turbo, esto significaba tener que hacer un uso más frecuente de la caja de cambios.

El 1.5 TSI actual es un motor mucho más versátil, puesto que permite hacer una conducción mucho más relajada. Su par máximo está disponible desde bajas vueltas gracias entre otras cosas a la acción del turbo y la distribución variable. En la zona alta se estira bien y permite una conducción deportiva bastante agradable.

Eso sí, por sonoridad el claro vencedor es el 1430, sin catalizadores ni otros edulcorantes hoy obligatorios el sonido del motor era mucho más notorio, con lo bueno y malo que ello supone dependiendo de cuales sean nuestras prioridades.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios