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Jazz

En ascendente trayectoria

  • Nace en Sevilla Blue Asteroid Records, el primer sello de la ciudad dedicado exclusivamente al jazz.

No se puede negar cierto punto de locura en la idea de poner en marcha una iniciativa discográfica y más si se aborda en tiempos donde hablar de crisis del soporte es quedarse corto. Si además dicha actividad tiene como objetivo principal el mercado jazzístico y presume, con razón, de ser "el primer sello de jazz de Sevilla", coincidiremos en que habrá que ir pensando en triplicar el grosor de la red destinada a amortiguar el golpe de un proyecto que tiene tanto de atípico como de ilusionante. Y es que el recién creado sello Blue Asteroid Records conjuga a la perfección ese punto de anacronismo y de valentía que se le presupone al hecho de activar una empresa discográfica justo en el año en que menos discos se han vendido durante la última década. Su apuesta, además, por un catálogo integrado por músicos en su mayor parte andaluces y su cuidada estética terminan de redondear una propuesta apasionante, espoleada, sin duda, por el buen momento que el jazz parece disfrutar ahora a nivel creativo en la ciudad hispalense.

Blue Asteroid nace en Sevilla a comienzos de 2014. Aunque su puesta en marcha es reciente, la trayectoria de su fundador, Jorge Moreno, no lo es tanto. De hecho, fue cofundador en 1996 del Naima Jazz Café, un espacio de referencia en el mapa jazzístico sevillano y lugar de paso también de una importante nómina de músicos nacionales e internacionales que desfiló por sus mesas y -al menos en sus inicios- por su escenario.

En aquella experiencia como promotor de conciertos se encuentra el germen de Blue Asteroid Records. También en la pasión de Moreno por el jazz moderno y por el papel que jugaron marcas legendarias como Blue Note a través de su música e imagen. Y es que la estética no es elemento ajeno a una historia donde el disco reivindica su rol como fetiche aunque también pueda accederse a sus contenidos a través de Spotify o iTunes. De ahí que el diseño de las producciones haya sido encargado a Fernando Infante, director del estudio de diseño gráfico El Golpe / Cultura del entorno -www.elgolpe.net- y al fotógrafo Guillermo García (www.therevelationfilms.com). Un acierto que beneficia sobremanera a una presencia física que atrae desde el primer contacto.

Pero son, sobre todo, la música y los músicos implicados con Moreno en la activación de su proyecto los factores determinantes en el prometedor arranque del sello. Cuatro referencias se sitúan ahora mismo en su escaparate: la primera en caer fue Ocho de Corleone, un grupo bautizado a partir de un juego de palabras a partir de los apellidos de ambos líderes: el saxofonista gaditano Pedro Cortejosa y el baterista David León. El quinteto se completa con el guitarrista Carlos Pino, el pianista Juan Galiardo y el contrabajo de Paco Perea. Sus, obviamente, ocho composiciones, casi todas de Cortejosa, apuran una línea de crecimiento que arranca en una sencilla exposición y que va amplificándose a través de un ejercicio armónico que se cierra en su punto de partida. Jazz cálido y distinguido salpicado por episodios de lograda intensidad.

A continuación se editó un lote de tres referencias del que formaron parte En el fondo del contrabajista Jaime Serradilla, Don't touch the blue a cargo del trompetista Daniel Cano e Intrology, debut del saxofonista Javier Ortí.

Registrado en directo junto a Roger Mas (piano) y Jo Krause (batería) en el Teatro Duque de Sevilla y en Soberao Jazz (Dos Hermanas), En el fondo ofrece una elegante sesión de vocación clásica jalonada por las composiciones del propio contrabajista e incluso por una adaptación de Fith House de John Coltrane. Un texto del mismísimo Chuck Israels, contrabajista hace décadas del legendario trío de Bill Evans, contextualiza unos grados más el rumbo de este notable trabajo.

Por su parte, el estupendo álbum del onubense Daniel Cano fija su argumentación en una relectura contemporánea del legado hard-bop. Junto a Paco Charlín (contrabajo), Wildred Wilde (guitarra), Jesús Pazos (batería) y, de nuevo, el gran Pedro Cortejosa (saxos tenor y soprano), el trompetista diseña un jugoso recorrido por un guión con apuntes de soul y funk, que armoniza cerebro y músculo y en el que se incluye una adaptación de Chelsea Bridge de Billy Strayhorn. Y en análogas coordenadas se mueve Intrology, el consistente disco de debú de Jaime Ortí, registrado en formación de quinteto junto a Angel Andrés Muñoz (piano), Javier Delgado (contrabajo), Nacho Medina (batería) y la ágil trompeta de Julián Sánchez y donde que se pueden detectar matices flamencos -Magrib- o espacios más reflexivos -Dhana- junto a adaptaciones de clásicos como el cinematográfico As Time Goes By.

El proyecto no se detiene ahí. Consciente de la necesidad de diversificar su catálogo de ofertas, la iniciativa empresarial de Blue Asteroid Records se extiende también a la organización y gestión de los músicos que formen parte del sello tanto en conciertos o festivales como en talleres u otros formatos docentes. Mucha trayectoria por delante.

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