Planes para el confinamiento Stephen Sondheim: música sobre la vida

  • Un concierto con Meryl Streep y Mandy Patinkin, entre otros, celebra este domingo los 90 años del compositor de 'Company' o 'Sweeney Todd'

Vicky Peña, en una reciente adaptación de 'Follies'. Vicky Peña, en una reciente adaptación de 'Follies'.

Vicky Peña, en una reciente adaptación de 'Follies'. / Ros Ribas

No es casual que en Historia de un matrimonio, el emocionante relato de una ruptura sentimental que estrenó hace unos meses Noah Baumbach, el protagonista, un director de escena al que interpreta Adam Driver, cante para explicarse Being Alive, la memorable canción que formaba parte del musical Company (1970) y que ahondaba en la necesidad de ser queridos y el miedo de quien se asoma al abismo de sus sentimientos. Su autor, el compositor y letrista Stephen Sondheim, sigue siendo a sus 90 años cumplidos el pasado 22 de marzo uno de los pilares indiscutibles del teatro norteamericano, tal vez porque sus obras siempre han tenido la ambición de reflejar la condición humana.

"La gente acude a los musicales para olvidar sus problemas y alegrarse. Eso no me interesa",comentaba en una entrevista. "No es que quiera entristecerlos, pero no quiero olvidar la vida. No sé hablar de otra cosa". Este domingo, precisamente cuando se cumple el medio siglo del estreno de Company,  Broadway rendirá un homenaje a este creador único con un concierto que repasa su carrera, en el que participarán actores y cantantes como Meryl Streep, Mandy Patinkin o Bernadette Peters y que  podrá verse de manera gratuita a través de la página web broadway.com y en su canal de YouTube.

Sondheim (Nueva York, 1930), hijo de un matrimonio que se divorció cuando él era niño, encontraría el calor en la casa de su amigo y vecino Jimmy Hammerstein y la inspiración en el padre de éste, Oscar Hammerstein II. El autor de clásicos como Oklahoma o El rey y yo se convertiría en su mentor, especialmente después de que un adolescente Sondheim le pasara el borrador de una obra que había escrito. Hammerstein, lo explica su discípulo en el documental Sondheim en seis canciones, disponible estos días en HBO, opinó que era "lo peor que había leído", pero añadió que, si realmente deseaba aprender, le explicaría el porqué. "Y esa tarde aprendí de composición más que en toda mi vida", recuerda.

Cartel del documental 'Sondheim en seis canciones'. Cartel del documental 'Sondheim en seis canciones'.

Cartel del documental 'Sondheim en seis canciones'. / HBO

La carrera de Sondheim arrancaría de la mano de Leonard Bernstein, con la escritura de las letras de West Side Story, un proyecto que estuvo a punto de rechazar al no componer él la música pero al que se terminaría apuntando animado por Hammerstein. Tras algunos éxitos como Gypsy, en el que de nuevo se encargaría tan sólo de la letra, y A Funny Thing Happened on the Way to the Forum (que en España se conocería como Golfus de Roma), Sondheim se toparía por primera vez con el fracaso, un contratiempo al que se tuvo que enfrentar en varias ocasiones en una carrera cuyos trabajos lograron reconocimientos muy dispares.

Do I Hear a Waltz?, una producción de 1965 que parecía una apuesta comercial segura, se estrelló en la cartelera. "Nos dijimos [en ese proyecto trabajaba con el músico Richard Rodgers y el libretista Arthur Laurents] esto será  fácil y ganará dinero. Pero esas nunca deben ser las razones para escribir un musical. El único motivo es el amor. Si tienes el privilegio de poder hacer una obra, hazla con pasión", defendía.

"El público quiere olvidar sus problemas, pero yo en mis obras hablo de la vida", dice el músico

Episodios como ése ayudaron a que Sondheim, que tiene en su haber ocho Premios Tony, el Pulitzer y un Oscar, se convirtiera en leyenda con una trayectoria valiente que escapaba de lo predecible. Como Carlotta, el personaje de su musical Follies, que repasa en ese himno estremecedor de I’m Still Here todas las vicisitudes que ha superado, Sondheim sobrevivió, incluso cuando proyectos tan personales como Merrily We Roll Along, que contenía la "única canción autobiográfica" que su autor admite haber firmado, Opening Doors, tuvo que echar el cierre tras apenas 16 funciones y unas críticas demoledoras.

Pero el compositor de títulos como Sweeney Todd, Sunday in the Park with George o Into the Woods nunca buscó lo fácil y sus sensacionales composiciones desprendían una sutileza que huía de los clichés y de los subrayados. Ni Frank Sinatra, uno de tantos intérpretes que popularizaron su mítica Send in the Clowns, sabía desentrañar la letra: "No sé, va de que conoces a una chica y dejas que entren los payasos", comentaba el divo, algo que Sondheim recordaba entre risas en su documental. Como asegura el actor Raúl Esparza, que en los últimos años ha recuperado obras como Company y Sunday in the Park with George y que será el encargado de presentar el homenaje del domingo, "el mundo es un lugar duro y todos estamos buscando algo grande. Pues bien, Sondheim es la grandeza personificada". Razón no le falta.

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