JAZZ | CRÍTICA Javier Ortí, igual y diferente

  • El saxofonista onubense triunfa en el regreso al Espacio Turina del ciclo de la dinámica Asociación Sevillana de Jazz

Rifbjerg, Masana y Guillermo McGill acompañando a Javier Ortí.

Rifbjerg, Masana y Guillermo McGill acompañando a Javier Ortí. / Julián Ruesga

El Espacio Turina ha retomado la programación de jazz y reanuda el ciclo de conciertos Jazz&Club de la mano de Assejazz, Asociación Sevillana de Jazz. Y este jueves tuvimos la ocasión de escuchar en directo al Cuarteto de Javier Ortí, otra muestra del excelente momento creativo que vive la música de jazz en Andalucía.

Como músico, Javier Ortí, se desempeña en diferentes campos, compone, es profesor de saxofón del C.P.M Francisco Guerrero de Sevilla, dirige la Assejazz Big Band y forma parte de diferentes proyectos musicales como la Andalucía Big Band, C.O.M. Trio (junto a Trevor Coleman y Nacho Megina), y el cuarteto Devayu, con el guitarrista Álvaro Vieito. En 2015 publicó su primer álbum como líder de banda, Intrology, y desde entonces ha publicado dos álbumes más: Enki (2017) y Laguna Llena (2019) además de Comienzo (2019) junto a COM Trío, que sirven como documento grabado de la música del saxofonista onubense para quien quiera oirla en casa.

En este concierto Ortí contó con la colaboración de un excelente grupo de músicos que lo acompañaron sobre el escenario, el pianista Oscar A. Rifbjerg, el contrabajista Joan Masana y Guillermo McGill en la batería. El eje del concierto fue el álbum Laguna Llena, aunque también sonaron otras composiciones de Ortí contenidas en otros discos, además de un tema nuevo con el que abrió el concierto, otro del pianista Oscar A. Rifbjerg y una versión de At long last love de Cole Porter que tocaron en el bis que cerró el concierto.

La música de Ortí es abierta y extrovertida, a veces compleja pero siempre trasparente y de fácil conexión con el oyente. El mejor momento del concierto fue cuando el cuarteto abordó African Song, con el saxo de Ortí dibujando líneas melódicas sobre el sonido persistente de la batería de McGill, y toda la banda volcada en la construcción de un paisaje sonoro sorprendente y vibrante. Otro momento sobresaliente fue poco antes con el solo de contrabajo de Joan Masana introduciendo el tema Atmósfera Cero. En manos del grupo las composiciones de Ortí se escucharon muy diferentes a como suenan en las grabaciones, recreadas desde diferentes timbres y texturas. Una de las características del jazz que más agradece el espectador es que la música llegue a ser distinta y diferente aun siendo la misma que escuchó en otras ocasiones. Imbuir de libertad y creatividad el momento de la ejecución permite que esto suceda. Igual ocurrió con el magnífico solo de piano de Rifbjerg en Laguna Negra, el piano nos llevó a otros territorios sonoros.

Este ciclo de Assejazz en el Espacio Turina es una excelente oportunidad para ver en acción a músicos nacionales de jazz poco conocidos por Sevilla y conocer su música en directo. Continuará todos los jueves por la tarde hasta final de mayo. La próxima cita, con Javier Colina, Marc Miralta y Perico Sambeat.

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