BARRIADAS CONFLICTIVAS

Nueve años y medio de cárcel por un intento de linchamiento en las Tres Mil Viviendas

  • Dos hombres fueron apuñalados "en escarmiento" por haber vuelto al barrio

  • Un grupo de vecinos rodeó y golpeó con palos y piedras el coche de los agredidos 

Una operación policial en las Tres Mil Viviendas Una operación policial en las Tres Mil Viviendas

Una operación policial en las Tres Mil Viviendas

El Tribunal Supremo ha confirmado las condenas de cuatro y nueve años y medio de cárcel impuestas a dos hombres que, al frente de un grupo de vecinos no identificados, intentaron linchar a dos personas en las Tres Mil Viviendas de Sevilla por una discusión familiar.

Las dos víctimas se encontraban a las 22 horas del 24 de septiembre de 2013 en el interior de un coche cuando fueron rodeados por un grupo de personas que pretendían darles “un fuerte escarmiento por haber vuelto al barrio”. Los vecinos arrojaron piedras contra el coche y lo golpearon con palos, según  la sentencia de la Sección Cuarta de la Audiencia ahora confirmada por el Supremo. 

El principal acusado abrió la puerta izquierda del vehículo armado con un palo terminado en punta metálica y se lo clavó al conductor en el costado izquierdo. El segundo condenado, auxiliado por otro hombre no identificado, se dirigió al copiloto y le agredió con objetos punzantes, entre ellos un cuchillo de mango celeste que fue intervenido poco después por la Policía.

Este fue uno de los numerosos incidentes registrado en las Tres Mil Viviendas en los meses finales de 2013, el más trágico de los cuales fue la muerte de una niña de siete años alcanzada por una bala perdida en el tiroteo entre dos clanes. Fue una época de gran tensión y macrorredadas de la Policía que se saldaron con decenas de detenidos por tráfico de drogas y otros delitos.

En la reyerta ahora sentenciada, el principal acusado había tenido la semana anterior una discusión en relación a su hija con los agredidos, a los que había advertido que “no volvieran a aparecer por el barrio”. Por eso cuando se percataron de su presencia en las Tres Mil Viviendas, los numerosos concentrados decidieron “darles un fuerte escarmiento” que la sentencia califica como de “linchamiento”.

El acompañante agredido no acudió a testificar en el juicio celebrado en la Audiencia provincial en 2014, pese a que el tribunal lo suspendió el primer día para intentar su localización, sin éxito. Pero la Audiencia de Sevilla consideró prueba suficiente que el autor de esta agresión fue identificado por el piloto del vehículo y que el cuchillo de mango celeste utilizado para agredirle tenía sangre de la víctima y ADN del agresor.

El principal agredido fue apuñalado en el pecho “con riesgo grave para su vida”, precisó de intervención quirúrgica urgente e ingreso en UCI. El segundo presentó contusión nasal, abrasiones, herida superficial en el tórax y otra herida por arma blanca en la pierna. El coche, como consecuencia de los golpes con palos y piedras, presentaba daños valorados en 924 euros.

El Supremo no ha admitido a trámite el recurso de uno de los condenados y considera demostrado que ambos fueron coautores de un delito de homicidio en tentativa o otro de lesiones, en ambos casos con la agravante de “actuar con el auxilio de terceras personas”. 

La condena incluye el pago de 6.000 euros al principal lesionado, 1.500 a su acompañante y 1.800 euros de multa por un delito de daños al vehículo, además de tener que pagar los 924 euros en que se tasaron los desperfectos. 

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