Cosas que pasan

"Hay que hacer el bien a los demás, pero pasando por ti"

  • Míriam Díaz Aroca La actriz se sincera coincidiendo con la representación en Sevilla de 'Cien metros cuadrados', junto a María Luisa Merlo y Jorge Roelas

Comenzó presentando programas de televisión pero, igualmente, ha grabado discos y ha participado como actriz en películas -fue hasta chica Almodóvar-, series, musicales y obras de teatro del éxito de Cien metros cuadrados, su proyecto actual. Poco hay que se le resista, profesionalmente, a esta madre de dos hijos vitalista y, tal y como se muestra a continuación, cercana y sincera.

-Siempre se la recuerda con una sonrisa... ¿Nunca se enfada?

-Sí, claro que me enfado. Tengo mi carácter y mis momentos de soledad, de nostalgia, de ira, pero son muy míos. Se me nota en la mirada o en el tono de voz. Me molestan las injusticias, un mal gesto y los maltratos a todos los niveles.

-De miedos, ¿cómo anda? Porque, en su obra, toca muchos de estos sentimientos...

-Intento localizarlos, ponerles nombres, que no sean mis enemigos y que no me castren ni me impidan avanzar. Propios o heredados, los tenemos todos. Yo he sido muy tímida e insegura. Tenía muchas dudas pero, poco a poco, salí del cascarón.

-El paso de los años, la vejez -otras de las cuestiones que aparecen en Cien metros cuadrados-, son más duras de asimilar, ¿no?

-A nadie nos gusta envejecer. Lo único bueno de eso es que sigues vivo y la sabiduría de tener claro lo que quieres y lo que no. Luego, el deterioro físico, más allá de las arrugas, es algo que a nadie le agrada.

-¿Qué tipo de abuelita piensa que será?

-Muy hippy, muy independiente y muy cascarrabias (risas).

-¿Cuál es el lugar que ha ocupado el amor en su vida?

-El amor es, en todos, ocupa el primer lugar. Por uno mismo, por lo que te rodea... No solo el amor de pareja. Hay que tener una cierta autonomía de amor, no ser tan dependiente de una persona si no la tienes. Eso se logra trabajando la autoestima. Hay que hacer el bien a los demás pero pasando por ti.

-Sus dos chicos, Pedro y María... ¿Llevan bien tener una mamá como Míriam Díaz Aroca?

-Mi hijo es un gran apoyo para mí. Tiene, desde pequeño, una conciencia del mundo de la imagen asombrosa. Cuando hice 101 Dálmatas, gran parte de las músicas partieron de él y fueron asesoradas por él. Posee un gusto exquisito y un talento innato para hacer montajes. Me ayuda mucho, me viene a ver y respeta mucho todas las cosas en las que me implico. A la gordita le apasiona este mundo. Ha salido muy actriz y está todo el día actuando, disfrazándose y bailando en casa.

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