Pasarela

Susan Sarandon, fantástica a los 70

  • La actriz se ríe de su madurez con sus sensuales vestidos en la alfombra roja y echa un pulso a las actrices más jóvenes con varios proyectos pendientes

Se quejan las actrices de Hollywood de que su vida laboral se acaba demasiado pronto y de que, pasados los 40, los únicos papeles que pueden interpretar son los de madres o incluso abuelas. Pero, como toda regla tiene su excepción, ahí está Susan Sarandon para echar un pulso a quien se tercie y demostrar que a sus 70 años aún le queda carrete en la gran y en la pequeña pantalla. Si hace pocos meses sorprendía con su papel protagonista en Una madre imperfecta, ahora está volcada en la grabación de la serie de televisión Feud, donde comparte escenario con Jessica Lange para ahondar en la rivalidad permanente de dos divas de Hollywood: Joan Crawford (Lange) y Bette Davis.

Pero más que presumir de su faceta como actriz, que no es para nada reducida, si de algo se siente orgullosa Susan es de su trabajo como activista y de su labor como madre. Y, si se tiene en cuenta su perfil de Twitter, también de su difusión del ping pong, un deporte del que se declara una entusiasta.

Susan Sarandon se jacta de vivir su vida como le da la gana. Y lo hace extremadamente bien. Por eso, no le importa decir las cosas alto y claro, sin importarle su repercusión. Le da igual lanzar una opinión en contra del laureado Woody Alen que pedir a Obama el indulto para Edward Snowden. Pero esta forma de ser de Sarandon ha llamado la atención desde siempre. En su adolescencia se encadenó a una plaza contra la guerra de Vietnam y pasados los 50, con el Oscar por Dead Man Walking ya en casa, no tuvo reparos en protestar activamente en Nueva York por la muerte de un vendedor ambulante a manos de la policía, un asunto que le llevó incluso a pasar por el cuartelillo. Recientemente no ha dudado a la hora de viajar a la isla griega de Lesbos para ayudar en la crisis de los refugiados y ha participado activamente en una protesta contra la construcción de un oleoducto en Dakota del norte. Susan es consciente de que no a todo el mundo le puede gustar su activismo pero deja claro que prefiere utilizar su carrera "antes de que ella me utilice a mí".

A pesar de que acaba de entrar en los 70, Susan Sarandon sigue alardeando de su sensualidad siempre que puede. La última vez que lo demostró fue en la alfombra roja de Cannes de este mismo año, cuando se convirtió en el centro de todas las miradas con su pronunciado escote y la abertura infinita de su falda.

Aunque su carrera en el cine ha sido prolífica y ha sido capaz de seducir en pantalla al mismísimo Kevin Costner, Sarandon será recordada por muchos como una mujer de armas tomar por su papel en Thelma y Louise, un éxito de taquilla que llegó a ser considerada una película de culto para las feministas durante mucho tiempo.

En cuanto a su vida privada, Sarandon sigue manteniendo el apellido de su primer marido, con el consiguió estrenarse como actriz siendo aún una estudiante de Literatura. Con él estuvo casada 12 años, aunque su gran amor sería Tim Robbins, un actor 12 años más joven que ella con el que estuvo unida más de dos décadas y tuvo a sus dos hijos mayores. Desde su ruptura con Robbins ha tenido otras parejas como Louis Malle o Franco Amurri. El último en ocupar su corazón fue Jonathan Bricklin, al que sacaba más de 35 años de diferencia y con el que demostró que en el amor, como en la vida, también hace lo que le da la gana.

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