Pasarela

Mónaco vive una boda 'blindada'

  • Las únicas fotos de la pareja se distribuyeron desde Palacio ayer tarde Tatiana Santo Domingo fue fiel a su estilo 'hippie' para vestirse de novia, mientras que Andrea, el hijo de Carolina, optó por un traje azul

Discreción. Ésta fue la máxima que se llevó ayer a rajatabla en Mónaco con motivo de la boda del hijo mayor de la princesa Carolina, Andrea Casiraghi, y Tatiana Santo Domingo, su novia desde hace más de siete años y madre de su hijo de cinco meses Sacha. No fue un enlace real pues la del Principado no es una familia real sino principesca. Pero, a pesar de que Andrea es el segundo en la línea sucesoria -por detrás de su madre, quien ya expresó hace tiempo su voluntad de renunciar a favor de su hijo-, la ceremonia de ayer estuvo exenta de toda pomba y boato. Es más, desde Palacio sólo se difundieron por la tarde unas pocas fotos oficiales, como ya ocurrió en su día con la segunda y tercera boda de Carolina y con las de Estefanía.

Por lo demás, la intimidad y la informalidad se impusieron por deseo expreso de los novios, acostumbrados a una vida bohemia alejada de los focos. Y es que, para preservar el secretismo, se les pidió a los alrededor de 350 invitados que se abstuvieran de hacer fotos y que, de hacerlo, en ningún caso las subieran a las redes sociales. Aunque alguno que otro acabó saltándose esta recomendación inmortalizándose en la posterior fiesta a la ceremonia, las únicas imágenes que constan del recién estrenado matrimonio hasta el momento son las oficiales.

Gracias a ellas pudimos comprobar que la novia, hija del millonario colombiano Julio Mario Santo Domingo Jr, fue fiel el día de su boda al estilo hippy y desenfadado del que suele hacer gala en sus apariciones públicas. Así, Tatiana llevó un sencillo vestido largo bordado. Algunos medios sugerían ayer que se trata de un modelo de la firma Missoni, una de sus marcas preferidas. Es un modelo de escote en uve, con manga hasta el codo y compuesto de top y falda. Para calzarse optó por unas sandalias en tono plateado y llevó su habitual melena suelta ondulada adornada con una corona de flores. Andrea, por su parte, vistió un impecable traje azul marino.

La pareja, ambos de 29 años, contrajeron matrimonio civil a mediodía en el salón del trono del Palacio Grimaldi, donde también se casaron Rainiero y Grace Kelly en 1956. En la foto en la que se ve un plano general mientras Andrea y Tatiana bajan una escalinata, se aprecia a los príncipes Alberto y Charlene arriba en el centro. A la derecha de ellos están los hermanos del novio, Carlota -vestida en tonos tierra- y Pierre. A la izquierda, se observa a la madre y madrina, Carolina, quien destaca por el rojo brillante de su vestido.

Entre las imágenes que algunos asistentes subieron a Twitter o Instagram se encuentra una del hermano de la novia, Julio Santo Domingo, con varias chicas, así como la de dos damas de honor de la novia. Ambas evidencian el espíritu joven e informal imperante en esta nupcias. Hasta tal punto que los invitados brindaron, en vez de con champán, con cerveza; como debe ser en la boda de la nieta de uno de los principales magnates de esta bebida en el mundo.

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