El fin de la era 'Brangelina0

Corazones rotos

  • Han protagonizado el divorcio del siglo, pero ninguno de ellos ha tenido un camino fácil en el plano sentimental. Brad Pitt y Angelina Jolie tienen tras de sí una larga lista de conquistas y casi todas se han forjado en un set de rodaje.

En el carrusel sentimental de Hollywood es muy difícil quedarse quieto, por eso cuando una pareja de actores supera una convivencia de cinco años, no digamos si antes de dar ese paso ha pasado por la vicaría, se considera una relación ejemplar. Por eso, cuando la semana pasada la prensa americana sorprendió al mundo con el divorcio de los 'Brangelina', la noticia cayó como un jarro de agua fría a todos los que veían en ellos un ejemplo para demostrar que el amor eterno también puede existir en la meca del cine, aunque la mayoría de los actores y actrices se empeñen en demostrar lo contrario.

El divorcio de Angelina Jolie y Brad Pitt ha roto esa relación idílica que se sustentaba no sólo en la admiración mutua de ambos actores, sino también y sobre todo en la imagen de la familia perfecta que crearon con su prole llegada desde todos los rincones del planeta. Brad y Angelina han sido también un ejemplo en solidaridad y humanidad, basta recordar que crearon una fundación que trabaja codo con codo con el tercer mundo y que ella es un miembro muy activo de ACNUR.

Pero no hay que escarbar mucho para darse cuenta de que la imagen pluscuamperfecta que proyectaba este matrimonio comenzó a forjarse a la vez que fueron llegando sus hijos, ya que antes de conocerse la vida de ambos era de lo más excéntrica y sus respectivos currículos amorosos traían de cabeza al mismísimo Cupido.

El de Angelina es el más concentrado de los dos, pero no por eso el menos completo. Después de pasar una adolescencia complicada, en la que no faltaron intentos de suicidio, coqueteos con la heroína y problemas de bulimia, Angelina estaba considerada una auténtica bomba sexual, tanto que se llegó a afirmar que había mantenido una relación con el novio de su madre e incluso que había tenido una relación incestuosa con su hermano. Pese a todo, su primer amor conocido (del novio punk que vivió con ella durante una época en casa de sus padres apenas hay datos) fue quien la llevó al altar. Angelina se casó con Jonny Lee Miller recién cumplidos los 20 años, después de que ambos coincidieran en el rodaje de Hackers, aunque su boda duró menos de un año. Se cruzó entonces en su camino la actriz Jenny Shimizu, con la que coincidió en el rodaje de FoxFive. Angelina mantuvo con ella un corto pero intenso romance y, con los años, aseguró que habría continuado con aquella relación lésbica si no hubiera sido porque Billy Bob Thornton se cruzó en su vida, de nuevo en un set de rodaje. En Thorton encontró la figura paterna que no tuvo en su infancia y también un punto de exceso en su relación amorosa. Pero cuando en 2005 Brad Pitt se cruzó en su camino, la devora hombres de Jolie vio claro que había llegado el momento de buscar la estabilidad a su vida, aunque para ello tuviera que ejercer durante un tiempo como 'la otra' en la relación entre Brad y Jennifer Aniston.

Aquel romance fue una auténtica bomba de relojería para los que creían que no podía existir un amor más perfecto que el que mantenían Brad y la protagonista de Friends. Después de un romance de dos años, estuvieron casados cinco años y, entre ellos, la química fue siempre más que evidente, aunque con los años Pitt asegurara que su relación con Aniston fue una "farsa".

Pero la de Aniston no ha sido la única conquista de Pitt que ha dado juego a la prensa rosa. Atrás quedó su etapa con Gwyneth Paltrow, a la que conoció en el rodaje de Seven y con la que mantuvo una relación de tres años; o la de Thandie Newton, con la que coincidió en el rodaje de Entrevista con el vampiro y a la que, según se dijo, llegó incluso a proponerle matrimonio. Con Jitka Pohlodek convivió sólo tres meses tras el rodaje de Leyendas de Pasión. Con ella vivió su etapa más alocada, aunque nada parecido a los cuatro años que vivió con Juliette Lewis, una relación que no estuvo exenta de polémica, ya que la actriz tenía entonces 16 años y la marihuana y el alcohol eran una constante en la vida de ambos.

Las actrices Jill Schoelen, Robin Givens, Chris Appelgate o Shalana McCall también tienen un sitio privilegiado en las conquistas que Pitt hizo en sus primeros años como actor. Todas ellas, con el mismo denominador común: comenzaron en un set de rodaje.

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