Feria de El Puerto

Oporto, una ciudad de contrastes

  • La hermosa ciudad portuguesa es famosa por sus bodegas, de donde sale el vino de la denominación de origen que lleva su nombre. El casco histórico está catalogado como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco

Oporto existe como ciudad desde el año 417. Es una ciudad bastante peculiar ya que se sitúa en una zona privilegiada porque tiene el río Duero y el océano Atlántico. La ciudad de Oporto se ha convertido más bien  en un área metropolitana que agrega otras ciudades como Matosinhos, Maia, Gaia, Póvoa de Varzim y Gondomar. Este aglomerado tiene cerca de un millón y medio de personas.

La gente de Oporto tenemos fama de tener bastante carácter, eso está basado en algo histórico, siempre que hubo grandes revoluciones en el país han empezado en Oporto. Somos una ciudad 'Invicta, muy noble y leal' porque siempre hemos defendido la patria y porque los invasores nunca han podido entrar. El valle de Oporto com Gaia (antigua ciudad romana Cale) ha dado el nombre al país Portucale y luego Portugal.

La forma de hablar de la gente de Oporto es una de las más caricaturizadas en el país, el ditongo "ão" lo pronunciamos "on" (como los españoles y los franceses) y cambiamos la "v" por la "b". Estas características encantan a los humoristas que siempre hacen un personaje de Oporto, pero siempre son personajes listillos y con mucho carácter.

Somos conocidos por la capacidad de trabajo. Dice el refrán "En Lisboa se divierten, en Braga se reza, en Coimbra se estudia y en Oporto se trabaja". Aunque en los ultimos años haya cambiado un poco, las grandes industrias por las cuales Portugal es conocido  estaban situadas al norte del país.

De Oporto son los arquitectos Siza Vieira (responsable de la rehabilitación  del Museo del  Prado de Madrid) y el director más viejo del Mundo, Manoel de Oliveira que con 101 años sigue haciendo películas.

Oporto es una ciudad de contrastes, su centro histórico es património UNESCO de la Humanidad, aquí podemos caminar por callejuelas (dicen que es la ciudad más difícil de conducir de Europa), que podían ser escenario para una película de época. Toda la zona histórica parece que se puede derruir en cualquier  momento, con sus paneles de azulejos mayoritariamente en azul y blanco retratando hechos históricos que saltan de paredes grises graníticas que apasionan a todo el que lo ve  por primera vez. Dicen que a los ingleses les apasionaba la ciudad por su aire bucólico de siglos pasados, enfatizado por la niebla que viene del río y cubre los siete puentes de la ciudad.

La Ribeira del Duero quita la respiracion a los ojos virgenes a semejante paisaje, una colina de casas que parecen de juguete, de muchos colores dibujándose al sabor del río y el cielo cortado por el puente dibujado por Eiffel. En el río hay barcos de turismo (rabelos) que ahora enseñan la ruta del vino al visitante y antes distribuían unos de los bienes más famosos de Oporto, las pipas de vino. En el otro margen hay una colina con las famosas bodegas que guardan el bien más precioso de la ciudad: el vino.

La calle más conocida de Oporto en el centro de la ciudad es la Avenida dos Aliados donde está el Ayuntamiento y donde se celebran todos los acontecimientos mayores, la calle (Rua) de Santa Catarina, donde están todos los comercios más importantes. La Avenida da Boavista es la más larga con siete kilometros y corazón económico de la ciudad, donde están entre otras cosas la Euronext (Bolsa de Valores)  y nos lleva hacia la mar. La Avenida Brasil, primera línea frente a la playa,  así se llama porque era donde la gente que hizo fortuna en Brasil construyó sus palacetes, tiene edifícios preciosos y es donde están las mejores terrazas de Oporto y es también la zona fina de la ciudad.

Luego está la parte moderna y cosmopolita con algunos de los  edificios más premiados del mundo y de más vanguardia de la arquitectura mundial, donde caben las obras del multipremiado Siza Vieira, de Santiago Calatrava o del holandés Rem Koolhas. Dos de ellas son las estruturas culturales más importantes de Oporto: Casa de la Música y Fundación Serralves-Museo de Arte Contemporâneo.

Comercio

En la área metropolitana de Oporto hay  una decenas de centros comerciales de muy grandes dimensiones,  abiertos todos los días del año de 10 de la mañana a 12 de la noche y están todos llenísimos, sobretodo los domingos por la tarde, pero no sólo de grandes comercios  vive la ciudad. En el casco antiguo aún se pueden encontrar pequeños comercios donde se esconden los mejores produtores tradicionales y también antiguos mercados, siendo el más conocido el Bolhão, donde se puede sentir el viejo corazón de la ciudad y donde las mujeres nos intentan vender fruta fresca  y flores a muy buen precio. Estos son tambien los sitios donde se pueden encontrar los famosos sabonetes Claus cuyo diseño art nouveau ha vuelto locos a los más famosos de Hollywood. En estos sitios hay bacalaos secándose al sol de la calle, embutidos, quesos y artesanía para quien  la quiera comprar, de la verdadera no de la hecha para turistas porque de ese mal Oporto todavía no sufre. En el centro está tambien una de las librerías más antiguas y más bellas del mundo, la Lello multipremiada por su peculiar arquitectura.

El metro de Oporto es uno de los más modernos del mundo y es muy reciente (recibió en 2008 el premio de mejor metro ligero), como todo el suelo de la ciudad es granítico era imposible perforar en muchas partes, entonces es un metro de superficie, ideal para todo aquel que visita la ciudad por primera vez y puede disfrutar de unas majestuosas vistas sobre la ciudad. La red de autobuses también es bastante eficiente pero para el turista es más fácil el metro y el más tradicional el tranvía que hace toda la zona cerca del río.

Aunque haya bastantes zonas verdes, la que está mejor preservada es el parque de la ciudad donde muchas gente que aprovecha para pasear o hacer deporte.

Los portugueses tienen una larga historia con el café entonces la ciudad tiene miles de cafés por todas partes, es algo de muy normal salir después de la cena para tomar un café.

Otro de los valores de la ciudad es su club de futbol, el Porto, ya campeón del Mundo, Europeo y Nacional. Una pasión que cubre la ciudad de azul y blanco muchas veces y a su Estádio do Dragão todas las semanas.

GASTRONOMIA

Uno de los nombres por los cuales es llamada la gente de Oporto es "tripeiros". Este nombre proviene de uno de los platos tradicionales : "tripas à moda do Porto",  algo que se parece a los callos. Dice la leyenda que la gente de Oporto, en la época de los Descubrimientos, ha matado todos los animales y los ha limpiado y salado para que los marineros los pudieran comer. Para la gente que se quedó en la ciudad, no quedaba nada más que comer que las tripas, entonces han tenido que inventar una nueva propuesta gastronómica para alimentar a la gente. La "francesinha" (pequeña francesa) es otro de los platos típicos de la ciudad. Fue creado en los años 50, por un camarero del Restaurante Regaleira que había emigrado a Francia. Dicen que el plato es una variación del "Croque Monsieur" francés (una especie de sandwich mixto). El camarero ha adicionado un bistec, longaniza, salchicha fresca, jamón dulce, fajitas de lomo, huevo frito y encima le ha echado queso derretido con patatas fritas aparte. Finalmente lo ha sumergido en una salsa especial. Actualmente cada restaurante tiene su ingrediente secreto, pero en general se basa en tomate, cerveza, y picante. Hay que ser muy valiente para comer una de estas. El "caldo verde" es una sopa típica de Oporto que  se hace con col troceada muy finita, que es cocida con patatas. Al final se añaden  trozos de chorizo y un poquito de aceite de oliva. Para que mantenga su sabor tradicional es servida en un taza de barro y se acompaña con una porcion de "broa" (un pan oscuro hecho de maiz). Hay más de mil maneras de preparar el bacalao y por todo Portugal se pueden encontrar las más diversas formas. La ciudad de Oporto tiene uno especifico que se llama "Bacalhau à Gomes Sá", el nombre de su cocinero que era dueño de un restaurante en la ciudad. Se deshace el bacalao y se deja una hora bañado en leche, luego se mete al horno con ajo, cebolla, aceite, aceitunas negras, perejil, patatas y huevos duros.   Las sardinas asadas llenas de sal son uno de los platos típicos de las fiestas populares se comen con patatas cocidas y pimiento asado. De dulces, la tradición es la de comer "aletria", se cuecen  fideos, luego en leche y al final se añade mantequilla, y la yema del huevo se deja secar y se le espolvorea canela. 

FIESTAS

La fiesta de la ciudad se celebra en la noche de 23 para el 24 de junio, la fiesta de São João (San Juan). Toda la gente debe salir a la calle y comer sardinas asadas y caldo verde. Se deben regalar manjericos (albahaca) y escribir una cuarteta normalmente de caracter sarcástico: Ó meu rico S. JoãoÓ Meu Santo MilagreiroRecorda-te da genteE traz-nos muito dinheiro (Mi rico San Juan,Mi santo milagrero,Acuerdate de la genteY traenos mucho dinero)  Normalmente se pide lo que más haga falta (dinero, novio/a, salud) o  cuando se regala a un amigo, se escribe una cuarteta poniéndole faltas pero de broma. Se debe lanzar un globo de papel para que así por  la noche los cielos se vean repletos de globos de colores. Cuando se apagan porque se mueven con el viento y el aire caliente, se caeran. Algunas veces esos globos llevan mensajes dentro, para que quien los vea caer pueda comunicarse con quien lo ha lanzado por el aire. A la media noche la gente deberá acercarse al río Duero para ver los fuegos artificiales espectaculares que las dos ciudades (Oporto y Gaia) muchas veces en competición, hacen. Es algo inolvidable. Las personas con más dinero los ven en barcos de turismo desde el río. Son miles de personas las que se mueven por la ciudad.  Se dice que es la noche más larga del año, aunque en realidad sea una de las más cortas, dada la cercanía al Solstício de Verano. En las calles se celebra también una batalla. Todos deben llevar un martillo de goma para dar en la cabeza de los demás. Otros también llevan ajo-porro, una planta muy mal oliente a la cual algunos (pocos)  echan orina y dan a oler a la gente que pasa, cuyo objetivo es salir corriendo para evitar a uno de esos. En los barrios más tradicionales hay conciertos de bandas populares y todos bailan: viejos con nuevos, pijos con horteras, guapos con feos... esa noche vale todo. Que con  el baile, las cervezas y los vinos tintos ya no hay quien haga muchas distinciones. Haciendo el trayecto tradicional desde el Ayuntamiento hasta la Ribera del Duero y terminando en la Foz, en la playa se van saltando hogueras para calentar un poquito que por la madrugada siempre empiezan a caer orvajadas (orvalhadas de São João), no llueve pero la humedad deja la ropa y el suelo todos mojados.  Con el alba la gente se relaja un poco en la playa que siempre son cerca de 12 kilometros de distancia, siempre caminando qen esta noche el coche se deja en casa. Por la mañana con los  ojos puestos en la mar, toca ir para casa.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios