España

La presidencia española de la UE defiende el diálogo político con Cuba

  • La Eurocámara pide la liberación de los presos políticos y se muestra dividida sobre normalizar las relaciones.

La presidencia española de la UE y la Comisión Europea defendieron este miércoles ante el pleno del Parlamento Europeo la necesidad de mantener el diálogo político con el régimen cubano como instrumento para lograr avances en la defensa de los Derechos Humanos y "mejorar la vida" de la población de la isla.

En un debate previo a una dura resolución que previsiblemente será adoptada mañana con el apoyo de la mayoría de grupos políticos en la Eurocámara, el comisario de Desarrollo, Andris Piebalgs, se mostró "convencido" de que la UE debe "ahondar en el diálogo político en curso y continuar la cooperación al desarrollo con Cuba" porque permitirá "mejorar las vidas" de la población cubana.

"La peor opción sería olvidar a Cuba. Está en juego nuestra credibilidad", declaró. Piebalgs defendió una estrategia "constructiva y no una política de sanciones" como "base" de la política europea hacia La Habana.

Piebalgs defendió que la UE "nunca" interrumpió la cooperación al desarrollo porque "no se trata de un apoyo al Gobierno, sino a la población". Además dio garantías de que "no hay canales de financiación europea" que pase por los poderes públicos de La Habana, sino a través de organismos internacionales y ONG.

El comisario lamentó la muerte de Zapata y expresó la "profunda preocupación" por la situación del resto de presos políticos y de conciencia retenidos en Cuba.

Una declaración a la que se sumó el secretario de Estado español para Asuntos Europeos, Diego López Garrido, que este miércoles habló en nombre de la presidencia de turno de la UE y dijo que la muerte de Zapata fue un hecho "profundamente negativo" que "nunca debió de haberse producido".

López Garrido afirmó que la Unión Europea sigue "abierta" al diálogo político con Cuba, pero que esa determinación no impedirá "seguir exigiendo" resultados en materia de Derechos Humanos, y apostó por revisar y evaluar "periódicamente" esos resultados.

El representante español aseguró que la Unión Europea denuncia "en alta voz" las violaciones de los Derechos Humanos "allá donde se produzcan", "también" en Cuba, pero defendió que la política europea con la isla debe ir "más allá" y articularse en torno al diálogo político y la cooperación al desarrollo para ayudar al pueblo cubano.

"La UE lo denuncia y lo dice en voz alta y lo hemos hecho también con Cuba", insistió López Garrido, antes de recordar que los 27 han expresado su "pesimismo" por "la falta de avances" en Derechos Humanos en la isla, "exigido" la libertad de presos de conciencia y también apuntado que la muerte de Zapata "interpela a responsabilidad de un gobierno que tiene a unos presos bajo su jurisdicción".

No obstante, recalcó que la política europea va "más allá" y se articula en torno a un "diálogo político" con las autoridades "y el conjunto de la sociedad civil", con una agenda que "se extiende a los Derechos Humanos", pero también en torno a la cooperación al desarrollo que es "solidaridad con el pueblo cubano".

La Eurocámara, dividida

Todos los grupos políticos de la Eurocámara coincidieron en condenar la muerte del disidente cubano Orlando Zapata y en reclamar al régimen de La Habana respeto a los derechos humanos y avances hacia la democracia, pero la posibilidad de normalizar las relaciones con la isla, no logró el consenso entre los eurodiputados.

Durante el debate, el grupo mayoritario de la Eurocámara, el PPE, defendió por "coherente" el mantenimiento de la llamada Posición Común de la Unión Europea establecida en 1996 que condiciona el diálogo político con Cuba al avance en derechos humanos. Sin embargo, los Verdes y la Izquierda, advirtieron del peligro de recuperar la "política del bloqueo".

"La Posición Común del Consejo está vigente y es una posición honorable, porque pide la liberación inmediata e incondicional de los presos políticos, y coherente, porque pide que se respeten los derechos y las libertades fundamentales para anclar a Cuba a nuestros sistema de valores y no a los de China o Vietnam", dijo el eurodiputado del PPE José Ignacio Salafranca.

En nombre del Grupo Socialista, Luis Yáñez Barnuevo, pidió "no entrar de momento" en un tema que divide y centrarse en "salvar vidas" y defender los derechos humanos. En este sentido, propuso "abrir un periodo de reflexión serena" para buscar "lugares de encuentro sobre la política futura con Cuba".

Su compañera de filas, María Muñiz, fue sin embargo mucho más allá, al defender abiertamente el cambio de la Posición Común. A su juicio, la muerte de Zapata puede ser un "detonante" para "dejar de hablar" de los derechos humanos y "empezar" a trabajar por ellos.

Para ello, es necesario empezar a pensar en modificar la Posición Común porque, en su opinión, es "un obstáculo que bloquea cualquier posibilidad de diálogo político". "La Posición Común es un instrumento periclitado y caduco, que se adoptó el siglo pasado por 15 Estados miembros de la UE", subrayó. "El bloqueo al diálogo con Cuba es una extravagancia en las relaciones exteriores de la UE", continuó.

Raül Romeva (ICV), mientras, advirtió del riesgo de "instrumentalizar políticamente" el caso Zapata para otras cuestiones que "pueden ser peligrosas". "En ningún caso deberíamos caer en la tentación de querer volver a tiempos pasados donde recuperáramos esa fracasada política del bloqueo y del embargo, porque ya sabemos qué consecuencias tiene", dijo.

Más beligerante fue el eurodiputado de Izquierda Unida, Willy Meyer, cuyo grupo político no firma la Resolución que votará el pleno mañana y que durante el debate denunció que la Eurocámara no haya condenado el golpe de Estado de Honduras o no se pronuncie sobre la violación de los derechos humanos en Colombia. "No vamos a caer en esa hipocresía", avisó.

Meyer pidió por tanto "una relación de tú a tú" con la isla, basada en el diálogo. "Lo que reclamamos es la normalización de las relaciones con Cuba, tal y como hace la Unión Europea con el resto de países del mundo", reclamó tras preguntar abiertamente a la presidencia española de la UE si piensa poner fin a la Posición Común.

Radicalmente en contra de cualquier normalización de relaciones con el régimen castrista se mostraron los eurodiputados procedentes de la antigua Europa del Este. El polaco del Grupo de Conservadores y Reformistas (ECR), Piotr Poreba, llegó a pedir condicionar las ayudas a Cuba a los avances en derechos humanos.

 "¿Es posible seguir dialogando con este régimen?", se preguntó. La respuesta que ofreció al hemiciclo es que hace mucho que la UE pide cambios, que la transición no ha aportado ninguno y que el dinero que lleva gastada la Unión sólo ha servido para "perpetuar la consolidación de una tiranía".

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