España

Rull y Turull vuelven a prisión indignados: "Esto va de venganza"

  • Una juez suspende la semilibertad de los dos ex 'consellers' y otro desoye a la Fiscalía y mantiene el tercer grado a Forcadell y Bassa

Jordi Turull se despide ayer antes de volver a la cárcel junto a Josep Rull. Jordi Turull se despide ayer antes de volver a la cárcel junto a Josep Rull.

Jordi Turull se despide ayer antes de volver a la cárcel junto a Josep Rull. / Susanna Sáez / efe

Los ex consellers Josep Rull y Jordi Turull tacharon de ignominia y escarmiento la suspensión de su tercer grado acordada ayer por la titular del Juzgado de Vigilancia Penitenciaria 5 de Cataluña a petición de la Fiscalía. Lo hicieron ante la cárcel de Lledoners, en Sant Joan de Vilatorrada (Barcelona), antes de ingresar en el centro, donde se dirigieron primero a los manifestantes y luego a los medios para criticar la decisión de la juez.

Turull pidió a los manifestantes que "esto de aquí dentro tenga sentido" y que para ello vayan todos a la una y no aflojen porque, según él, la decisión va de venganza y sus reivindicaciones de libertad y de democracia. "Esto va de venganza, de escarmiento, lo han probado durante siglos, no se saldrán con la suya por mucho que intenten ir a por los que estamos aquí, de aquí a pocos días hacia Dolors (Bassa) y Carme (Forcadell), no lo conseguirán y esto depende de todos vosotros", señaló, después de que el Juzgado de Vigilancia Penitenciaria 1 de Cataluña desestimara la petición de la Fiscalía para suspender el tercer grado a ambas.

En este sentido, Rull manifestó que hay un punto de luz porque dicho juzgado "ha decidido que la ley se tiene que cumplir tal y como la ley establece que se tiene que cumplir", y ha lamentado que la Fiscalía lo ataca todo sistemáticamente desde todos los frentes posibles, en sus palabras.

"En un Estado pretendido democrático hay una Fiscalía que exige que renunciemos a nuestras ideas. Exige que hagamos un plan de lobotomía, para entendernos", subrayó, y dijo que no cambiarán sus ideas.

Para Rull es inaudito y una auténtica vergüenza que la fiscal general del Estado, Dolores Delgado, de un partido según él pretendidamente progresista, y el Gobierno español, "permanezcan completamente indiferentes ante esta infamia en términos democráticos". Advirtió de que ahora el problema lo tienen los independentistas pero que lo tendrá cualquier que se atreva a discrepar, porque "cuando las togas toman el control de todo sin ningún mecanismo de contrapoder democrático esto quiere decir el fin de la democracia".

En cambio, el juez de vigilancia penitenciaria desoyó al Ministerio Público y rechazö suspender de inmediato el tercer grado a la expresidenta del Parlament Carme Forcadell y a la ex consellera Dolors Bassa, que de esta forma seguirán en semilibertad mientras se tramita el recurso sobre su clasificación.

En sendos autos, el titular del juzgado de vigilancia penitenciaria número 1 de Cataluña optó por mantener por ahora el tercer grado a ambas, a diferencia de lo que resolvió el pasado martes el juzgado de vigilancia penitenciaria número 5, que sí atendió la petición de la Fiscalía y suspendió cautelarmente la semilibertad del exvicepresidente Oriol Junqueras, los ex consellers Joaquim Forn y Raül Romeva y los Jordis.

En sus escritos, que se pueden recurrir en tres días, el juez resalta que para que el recurso de la Fiscalía sobre el tercer grado tenga inmediatamente un efecto suspensivo tiene que darse en fase de apelación, en este caso ante el Tribunal Supremo, y no ante la primera instancia para revocar la concesión de la semilibertad que la Generalitat otorgó a los presos del procés.

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