España

Ábalos se atrinchera: "No me echa nadie"

  • Sánchez sale a su rescate tras la reunión por la número dos de Maduro: "Ha evitado una crisis diplomática"

José Luis Ábalos, secretario de Organización del PSOE y ministro de Transportes, cierra los ojos ayer durante el comité nacional de los socialistas gallegos en Santiago de Compostela. José Luis Ábalos, secretario de Organización del PSOE y ministro de Transportes, cierra los ojos ayer durante el comité nacional de los socialistas gallegos en Santiago de Compostela.

José Luis Ábalos, secretario de Organización del PSOE y ministro de Transportes, cierra los ojos ayer durante el comité nacional de los socialistas gallegos en Santiago de Compostela. / Álvaro Ballesteros / ep

La oposición ha mordido el hueso y no quiere soltarlo ni a tiros. Después de que el Gobierno de Pedro Sánchez haya salido más o menos indemne de situaciones delicadas vinculadas al independentismo catalán o a la candidatura de Dolores Delgado como fical general del Estado, la última polémica en el Ejecutivo está dando un dolor de cabeza al inquilino de La Moncloa.

La media docena de versiones ofrecidas por el ministro de Transportes, José Luis Ábalos, a la sazón secretario general del PSOE, sobre su encuentro en Barajas con la número dos de Nicolás Maduro, Delcy Rodríguez, ha dado pie a que el centroderecha, especialmente el PP y Vox, exijan la dimisión inmediata, o la destitución, de uno de los políticos más cercanos a Sánchez.

Ábalos, por ahora, ni se inmuta. De hecho, se atrinchera en su cargo con un tono amenazante, como evidenció ayer en Santiago de Compostela en una asamblea de los socialistas gallegos. "Yo vine para quedarme y no me echa nadie", aseguró tras las críticas vertidas por su encuentro con la vicepresidenta venezolana.

Afirmó que la controversia "molesta" pero "no le impacta" porque, según indicó, viene "de muy lejos", no como otros que están "de paso". "Yo estoy en esto desde el año 76, no estoy en una aventura", subrayó el ministro de Transportes, que considera que si no fuese secretario de Organización del PSOE, su encuentro "no tendría tanto interés".

"Lo que tratan de atacar son unas siglas de 140 años de honradez", enfatizó. "Si a uno le molesta esta tontería, imaginaos el aguante que tiene el presidente del Gobierno, que es diario, que es tremendo, la que lleva años aguantando", agregó Ábalos, que abundó en que la gran fortaleza del PSOE "radica en su unidad" y en que este tipo de críticas furibundas son un "síntoma de debilidad" de la oposición.

"Yo no he venido aquí a agradar a la derecha. Yo he venido aquí a no decepcionar a nuestros votantes y a nuestros electores de la izquierda", zanjó el ministro, que no abordó directamente su reunión con la mandataria venezolana, sino que se limitó a salir al paso de los reproches en su contra.

Tiene Ábalos el respaldo del jefe del Ejecutivo, que ayer salió en su defensa. En lugar de cuestionar su forma de obrar, Sánchez le dio una palmada en la espalda porque trató de "evitar una crisis diplomática, y lo ha logrado". "Entiendo que la oposición critique, pero no que critique a un miembro del Gobierno por evitar una crisis diplomática", dijo Sánchez tras visitar las zonas de Castellón afectadas por el temporal, al tiempo que acusó a la derecha de "usar el dolor del pueblo venezolano para intentar confrontar con el Gobierno".

Respecto a las peticiones de PP, Cs y Vox para que Ábalos dimita, Sánchez ofreció al ministro su "respaldo y aprecio, tanto político como personal", e insistió en que lo que hizo fue "poner todo lo que estaba de su parte para evitar una crisis diplomática". "¿Cuál es el reproche?", se preguntó.

Sobre la visita del presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Juan Guaidó, recibido en Madrid por la ministra de Exteriores, Arancha González Laya, Sánchez recalcó que lo que quiere el Gobierno español es que haya "elecciones cuanto antes en Venezuela y que el voto de los venezolanos en una democracia plena pueda decidir su futuro". Subrayó que la oposición venezolana "sabe" que el Gobierno español ha dado siempre respuesta a muchas de sus peticiones tanto de asilo como de cobertura a líderes de la oposición y recordó que Leopoldo López está en la Embajada española de ese país.

Al otro lado del cuadrilátero, el presidente del PP, Pablo Casado, le exigió el "cese inmediato" de Ábalos "por mentir en seis ocasiones" sobre su encuentro con la vicepresidenta venezolana. "Ábalos lleva mintiendo dos días a los españoles. Hoy hemos conocido la sexta mentira y aún no sabemos lo que pasó en Barajas", dijo.

Santiago Abascal, líder de Vox, remarcó la misma opinión al pedir la "inmediata dimisión" de Ábalos, por lo que considera una "reunión clandestina e impropia para una democracia consolidada". La portavoz de Cs en el Congreso, Inés Arrimadas, instó al jefe del Ejecutivo a comparecer en una comisión de investigación en el Congreso. "Ciudadanos ha sido impulsor de una comisión de investigación para saber exactamente qué ha pasado con Ábalos porque ya tenemos cuatro o cinco versiones contradictorias", explicó.

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