Risto mejide. creativo publicitario, colaborador televisivo y escritor

"El contrato laboral es una criatura mitológica, como si fuera un unicornio"

  • Interesado siempre en la Publicidad, alcalzó la fama en la quinta edición de 'Operación Triunfo' por sus duras críticas. Ha escrito cinco libros.

Risto Mejide nació en Barcelona hace 39 años, el 29 de noviembre de 1974. Desde pequeño siempre ha sido de los que marcan la diferencia y, si ésta era una meta en su vida, lo ha conseguido. Tras ocho generaciones de Ricardos en su familia, a los 18 años decidió cambiarse el nombre por el de Risto. Siempre se interesó por la rama de la Publicidad, donde ha trabajado en sectores como la música o la televisión. Tras varios coqueteos con los platós, fue en la quinta edición de Operación Triunfo donde alcanzó la fama por sus duras críticas, convirtiéndose en todo un fenómeno. Tiene a sus espaldas cinco libros publicados.

-Crear, reinventar, fabricar, reciclar... De todo esto habla en su nuevo libro, No busques trabajo ¿Aún existe la paciencia? ¿Queda de eso?

-No queda más remedio. Detrás de cualquier actitud, siempre tiene que haber una idea provocadora, una propuesta de valor. Si no se queda en algo estéril. Más que paciencia lo que hay que hacer es arriesgar para salir del atolladero.

-Al final su libro habla de riesgo con un fondo positivo ¿Es Risto Mejide un tipo optimista? ¿Este país tiene remedio en algo?

-Tengo un fondo optimista, creo que es lo que toca. Estamos ante una situación de riesgo. Como decía antes el arriesgar o no arriesgar ya no es una opción: hay que hacerlo y ya está. Quedarse quieto es el peor remedio para la crisis.

-Muy optimistas, sí, pero usted dice No busques trabajo ¿Nos olvidamos de que existía una cosa que se llama contrato? ¿Así vamos a salir de la crisis?

-El contrato laboral es una criatura mitológica, así como el unicornio. En cuanto a lo de salir de la crisis se lo dejo a aquellos que tienen que hacerlo, no es cometido mío. Este libro lo que pretende es transmitir, desde mi modesta ambición, un mensaje positivo. Quiero que cambie la actitud de la gente, que no tengan miedo a romper con lo establecido para salir adelante por sus propios medios. Todos tenemos la posibilidad de crear nuestro propio futuro, de diseñar nuestra propia vida. Hay que pensar que cuando uno está llorando otro ve la posibilidad de vender pañuelos. ¿Quién quieres ser,  el que llora o el que hace negocio y sale adelante sacando partido de esa situación?

-¿Este libro hay que tomárselo con mala leche o más bien con ironía?

-Con ironía, por supuesto. Digo cosas duras, que pueden parecer que van a mala leche pero nada más lejos de mi intención. Lo que pretendo es provocar en el lector una sonrisa irónica mordaz, una complicidad con él. Que me entienda y que disfrute. A ver, a estas alturas no voy a vender a otro Risto. Todo el mundo sabe como soy, pero mi fin con No busques trabajo no es otro que ayudar y motivar. Sólo con que una persona lo vea así me doy por satisfecho.

-El libro tiene forma de cuaderno de moleskine, para apuntar las excusas. ¿Ya sabe cómo vamos a justificar nuestro fracaso o nuestra pereza?

-Como todo buen producto, el continente del libro es acorde a los contenidos. La forma del libro es práctica y cómoda, como es el tema del que trata. Es un proyecto que hago a medias con el lector que puede llevarlo a cualquier sitio para ir anotando sus conclusiones o escribiendo sus propias ideas. Este libro lo tiene que completar el lector con su propia experiencia. Ése es mi reto.

-Es como si tuviera el poder, el secreto del éxito en sus manos. ¿Qué ocurre, que en este libro está la clave?

-Piensa que nace de un artículo que escribí hace tiempo y que se convirtió en un auténtico fenómeno viral. Cuando se publicó me escribió mucha gente diciendo que les había abierto la mente y me animé a profundizar en el tema. No sé qué poder tiene, ésa parte le toca al lector. Yo con que sirva como revulsivo me conformo.

-¿Suena ya a tópico eso de que los jóvenes españoles son la generación más preparada?

-Hay mucha gente preparada y de cualquier edad. Sí es verdad que los jóvenes de ahora son una generación que ha tenido la oportunidad de estudiar, pero ojo, no hay que confundir preparación con titulitis. Una persona que está durante un año trabajando fuera o trabajando como becario sin un título puede estar mejor preparado que otra con dos que no se ha movido de su casa ni conoce el mercado laboral. No es necesario tener títulos para estar preparado. Ahora bien, nunca ha sido tan accesible la formación como ahora. Hay mil alternativas a través de páginas web, por ejemplo. Quien no está formado es porque no quiere.

-De vez en cuando es necesario pulsar nuestro F5 y actualizarse, ¿verdad?

-Sí, porque luego un chaval desde su garaje es capaz de crear una herramienta con el poder a nivel internacional que tiene Facebook y a uno, que lleva años trabajando, se le queda una cara de panoli que no puede con ella. Cualquier profesión, la que sea, que no se actualice está obsoleta en dos días. La vida va muy rápido.

-En la Champion del despropósito, ¿quiénes jugarían las semifinales?

-El despropósito que estamos sufriendo es obvio. No soy quien para dar un nombre, todos los sabemos, lo vemos a diario. Pero está claro que a la final, no a la semifinal, llegaría nuestra clase política y financiera, que necesita un reset absoluto. No soy nadie para hacer una regeneración democrática, ése es el problema macro, al que se tiene que dedicar quien se tiene que dedicar. Mientras yo voy al problema micro.

-Dígame alguien en quien se pueda confiar, ahora mismo.

-¿Ahora mismo? En nadie, ni siquiera en este libro. Desconfía del político, del banquero, del empresario, de mí mismo. Cree sólo en ti.

-Es un tipo que ha triunfado ¿En el libro da las claves de su propio éxito?

-¡Qué va! Soy un profesional basado en el fracaso. Aprendí de mis errores y de mis fracasos y eso me ha hecho crecer con honestidad. Si sabes reconocer tus errores y reciclarlos tienen mucho camino recorrido.

-Si tuviera que invertir, partir de cero, ¿qué haría?

-Lo que hago. Comunicar y plasmar en un formato, ya sea un libro o un plató de televisión, mis pensamientos. Ésa es mi vocación. Siempre con respeto y honestidad.

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