Federico Moccia, escritor

"Una chica se leyó mi novela en una noche"

"Una chica se leyó mi novela en una noche" "Una chica se leyó mi novela en una noche"

"Una chica se leyó mi novela en una noche" / belén vargas

-Italo Calvino estuvo en Sevilla con Borges en 1984 en un seminario de Literatura Fantástica...

-Calvino me gusta muchísimo. Acabo de releer Si una noche de invierno un viajero. Sus libros son los que me han empujado a escribir. Su sentido de la belleza y del mundo, su concepto de la literatura como una especie de fotografía.

Mi primera novela ha ayudado a muchos jóvenes a superar su primer desengaño amoroso"

-¿Por qué cierra la novela con discografía en lugar de bibliografía, con música de George Michael, Eros Ramazotti, Bee Gees, Lucio Battisti?

-Está en las personas de cualquier edad. La música nos hace compañía. Está en nuestra biografía.

-Se acerca el Día de los Enamorados. ¿Sus libros son un tratado en la materia? ¿Hay amor en ellos?

-Mis libros han ido en todas direcciones. A tres metros sobre el cielo ha ayudado a muchos jóvenes a superar el primer gran desengaño amoroso. Me lo dijo una chica que no comía porque la había dejado un chico. Le consoló saber que no era la única a la que le había pasado. En Perdona si te llamo amor se ha visto reflejadas la chica que salían con un chico mayor que ellas. No sabían cómo decirlo en casa y decían: "Papá, léete este libro". Un joven me contó que cogió uno de mis libros, se puso de rodillas y pidió a la chica que se casara con él. Otro joven me dio las gracias, porque gracias a la búsqueda del tesoro de A tres metros sobre el cielo pasó una noche de amor con su chica.

-Algunos Ayuntamientos mostraron su preocupación por la proliferación de candados a raíz de una de sus novelas...

-Lo sorprendente es que lo hice en Tengo ganas de ti para que la gente no manchara las paredes con pintadas. Una noche me fui al Puente Milvio de Roma, sobre el Tíber, y puse una cadena y un candado para que la gente viera que la historia era de verdad. Una semana después había más de trescientos.

-En su última novela habla de la fumata blanca. ¿Cómo lleva un romano nacido el verano que murió Juan XXIII casi cuatro décadas con papas no italianos?

-No hay una pertenencia. Da igual que sea italiano, argentino o polaco. Depende de lo que diga o haga ese Papa. Al fin y al cabo, es alguien que representa a todo el mundo.

-Traducido a quince países, ¿cómo ha sido el viaje del italiano al español?

-Es curioso. Los lectores españoles parecen entender mejor mis libros que los italianos. A lo mejor es que la traductora escribe mejor que yo.

-¿La referencia al cruasán con cereales es un guiño a la magdalena de Proust?

-Son referencias muy altas. Cada escritor es más bien un observador que recoge algunos momentos de su vida y los traslada a sus personajes. Lo que haces es mejorarlo, un proceso que se hace a base de tiempo y de madurez.

-Las chicas del tren suelen leer sus novelas. ¿Teme perder esos lectores cuando den el salto generacional?

-Siempre he intentado seguirles a través de una trayectoria sentimental. Tres veces tú va dirigida a todo tipo de lectores y se puede leer sin haber leído los dos anteriores (A tres metros sobre el cielo y Tengo ganas de ti). El lector de mis libros no necesita tener una edad determinada.

-¿No existe un perfil?

-Cada uno es un mundo. El otro día conocí en La Casa del Libro a una chica que me dijo que se había leído mi libro (811 páginas) en una noche. Que durmió una hora y se fue a clase a la Universidad. Le dije que sus profesores se iban a enfadar conmigo. Me contaba que cada capítulo le despertaba la curiosidad de leer el siguiente. Me dijo que leerá el libro con más calma. Ésa fue su amenaza.

-Con tantos lectores, ¿le han tentado de la política?

-Alguna vez me ha sucedido, pero no he querido vincularme. Soy alcalde de un pueblecito, Giulliopoli, en los Abruzzos, al que siempre he ido a veranear. Me lo pidieron, me necesitaban porque querían que con mi reclamo fuera la gente de vacaciones. Siempre han sido muy amables y generosos conmigo y sería feo decirles que no. No cobro como alcalde. Mi sueldo se dedicó a un autobús que lleva y trae a los mayores en las excursiones. Si hubiera sido por motivos políticos, no lo haría.

-El Federico escritor por antonomasia en España es García Lorca...

-Lo leí en el instituto y siempre vuelvo a él, me gusta mucho su poesía.

-De su generación era Alberti, que vivió en Roma exiliado y escribió Roma, peligro para caminantes.

-No lo he leído. Es un buen título. Últimamente me ha gustado mucho una novela de David Trueba, Cuatro amigos.

-Dice que "las mejores cosas se hacen entre dos". ¿Una novela también?

-Me gusta mucho escribir, aunque suponga un gran esfuerzo. No me gustaría que me cambiaran una palabra, un adjetivo. Me molestaría muchísimo escribir con alguien más. Cada palabra es muy personal. Una película es otra cosa, en el desarrollo de una historia pueden intervenir varias personas.

-¿Qué era Federico Moccia antes de que conociera el éxito y la fama?

-Escribía guiones para el cine y la televisión. Cuando escribí A tres metros sobre el cielo, que no me la quería publicar nadie, lo hice con el primer dinero que gané como redactor de televisión en 1988.

-¿Cuál es su formación?

-Me ha gustado mucho el espectáculo en general; estudié Derecho por tener un título y porque me interesaba el Derecho Romano. He trabajado de todo y esos trabajos me han enseñado los mecanismos de la redacción. Aprendía en cada montaje que preparábamos para la televisión. Escribí A tres metros sobre el cielo, no tenía ningún contrato, pero deseaba contar una historia.

-¿Por qué aparece una connotación negativa en que un personaje sea de la Roma?

-Porque yo soy de la Lazio.

-¿Donald Trump sigue la estela de Berlusconi?

-Pero con más pelo.

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