Marcelo Lewin | Fundador de la web Todopapás "Un bebé tiene que estar frente a una pantalla cero minutos"

"Un bebé tiene que estar frente a una pantalla cero minutos" "Un bebé tiene que estar frente a una pantalla cero minutos"

"Un bebé tiene que estar frente a una pantalla cero minutos"

Los creadores del portal Todopapás, Marcelo Lewin e Irene García, que funciona desde hace diecisiete años con un enorme éxito en la red, acaban de publicar el libro Crianza con Ciencia donde sintetizan buena parte de los estudios realizados en los últimos años acerca de cómo deben afrontar los padres los tres primeros años con su bebé. Lewin, que empezó su carrera profesional como directivo en el ámbito de la comunicación, se ha especializado en la divulgación de la crianza de los bebés, una actividad que en los últimos años parece generar angustia entre los padres.

-Uno puede pensar que han sacado ustedes un libro más para padres temerosos de ser malos padres. ¿Qué aporta de nuevo Crianza con ciencia?

-Efectivamente, existe pavor a ser malos padres. Nosotros aportamos sentido común. Llevamos 17 años con la página web Todopapás y venimos asistiendo últimamente a todo tipo de noticias y modas extrañas.

Es mejor dar el biberón con cariño y atención que ser una madre estresada que enchufa la teta"

-¿Por ejemplo?

-Ha regresado con fuerza una teoría que tuvo cierto predicamento en los años 70, después de la era jipi, y que no tenía base científica ninguna. Aquello se llamó Crianza con apego y defendía cosas como amamantar a los niños hasta los seis o los siete años, como hacían las tribus de África hace 50.000 años. Claro, entonces se morían la mitad de los niños. Estas ideas, aunque ésta sea un poco exagerada, generan culpabilidad. A esto me refiero con lo del sentido común.

-No se es mejor madre por dar el pecho al bebé.

-Abordamos los tres primeros años del bebé de una manera científica. Somos el único mamífero que nacemos con un cerebro que aún no está desarrollado. Por eso, los primeros tres años son fundamentales para el desarrollo y éste se debe de producir en entorno de interacción. La lactancia es, en ese sentido, fundamental. Y científicamente la leche materna es lo mejor, pero no se es mala madre por no dar pecho y dar biberón a demanda mirando al niño a los ojos y generando apego. Es mejor dar biberón con cariño y con atención que ser una madre estresada que enchufa la teta y mientras se pone a ver la televisión y no interacciona con su hijo. Una cosa es dar el pecho y otra enchufar la teta.

-¿Al bebé hay que dejarle llorar si no se duerme?

-No, está muy mal dejar llorar al bebé. Al llorar está llamando a su mamá, sintiendo sus miedos y nadie va a atenderle... Eso es el sentido común, pero no es de sentido común, por ejemplo, tener al niño durmiendo contigo hasta los 14 años.

-¿Se entera de algo el niño si le hablas cuando está en el vientre, si le pones música?

-Se entera de lo principal, de que te estás dirigiendo a él. El cerebro, con sus millones de conexiones sinápticas, hay que estimularlo desde el momento prenatal. Pero tampoco, por ser un padre, pongamos, muy lector, no intentes enseñarle a leer antes de tiempo porque no lo va a hacer.

-¿A favor del castigo?

-A partir de determinado momento, absolutamente. Es buenísimo castigar si el castigo es constructivo. Es decir, no pegar. Si tratas a tu hijo a bofetadas tendrás muchas posibilidades de crear un psicópata en el sentido de que lo que aprende es que las cosas se solucionan con violencia. Pero una de las principales tareas de unos padres es hacer que sus hijos sean responsables. No se puede castigar a un niño de dos años por no recoger, porque a esa edad nadie recoge los juguetes. Hay que enseñarle hacerlo. A continuación, el hijo buscará sus límites, te los estará pidiendo y es ahí donde el castigo muestra esos límites y las consecuencias de los hechos. El castigo es útil siempre que el niño lo entienda.

-Y que luego el padre no haga lo contrario de lo que dice.

-El ejemplo es una de las herramientas más poderosas que tenemos. Los hijos son grandes observadores y los padres somos sus referentes. Tu hijo no se va a lavar los dientes dos veces al día si tú no lo haces.

-Vemos niños cada vez más pequeños pegados a las pantallas. Al móvil, a la tableta... Y con un notable manejo digital.

-El trabajo del bebé es interactuar. Un bebé tiene que estar ante una pantalla cero minutos.

-A día de hoy eso me parece imposible.

-Todo el tiempo que un niño pasa extasiado delante una pantalla es tiempo perdido, no está desarrollando nada. Puedes estar al lado del niño, interactuando con él, comentando lo que está viendo. De este modo puede tener alguna utilidad, pero el niño simplemente aparcado con la pantalla no es nada.

-Hay juegos didácticos.

-Si usted tiene un mercado potencial muy potente, lo lógico es que diga que los juegos para niños pequeños son muy didácticos, pero todo juego está dirigido a generar una dependencia. La mayoría de las aplicaciones que se anuncian como educativas no han demostrado ser efectivas y no fomentan la socialización. Para los niños entre cero y dos años nada sustituye al juego no estructurado y la interacción humana.

-Hablan de enseñar idiomas a los niños desde pequeñitos.

-Pero por el mismo razonamiento que antes. Es el momento en el que el cerebro se desarrolla y absorbe conocimientos, sonidos, con más rapidez. Pensando en su edad adulta, es mejor saber idiomas que no saberlos, pero si alguien piensa que un niño es más listo por ser bilingüe está totalmente confundido.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios