Josema Yuste | Actor, humorista y presentador

"Con las redes sociales estás más expuesto y te coartas"

Josema Yuste Josema Yuste

Josema Yuste

Josema Yuste (Madrid, 1954) es un rostro ligado indisolublemente al humor. Con Millán Salcedo, como el mítico dúo Martes y Trece, protagonizó en los 80 varios de los programas más emblemáticos de la televisión. Tras numerosas galas de Nochevieja en TVE, pasó a las series como Todos los hombres sois iguales. En cine ha hecho todo tipo de comedias y ha prestado voz al genio de Aladín. Ahora regresa al teatro con el estreno hoy en Granada de Sé infiel y no mires con quien.

-Sé infiel y no mires con quien es una historia de infidelidad a tres bandas. ¿Es verdad eso de que en España el deporte nacional no es la envidia, sino los cuernos?

-Puede ser, aunque yo creo, con sinceridad, que la envidia es el deporte número uno porque España es un país de gente muy envidiosa. Y de cuernos, cada uno sabrá, pero es verdad hay muchas infidelidades. Y lo más ridículo es pensar que los hombres somos más infieles que las mujeres pero, ¿con quién es infiel el hombre?

-La obra se estrenó en 1967 y en España en 1972. ¿Qué tiene este texto para ser tan representado?

-Lo primero es que se hizo con un grandísimo reparto. Esa es la clave de cualquier comedia de enredo: que el casting sea bueno. No tiene mucho más, porque es una comedia de vodevil, aunque escrita por John Chapman y Ray Cooney de forma magistral. Es una pequeña obra maestra del género, eso sí.

-En esta ocasión adapta el texto y también dirige.

-Es la primera vez que hago todo: soy versionista, director, actor y, además, coproductor. Así que el grado de nerviosismo que tengo es mayor, más que nunca por la responsabilidad. Pero a la vez tengo muchísima ilusión.

-Con cuatro décadas de trayectoria, ¿todavía tiene nervios antes de las funciones?

-Eso no se pasa nunca. Digamos que el primer día no tienes nervios, estás cagado. Así, tal cual. Todos. Pero te muerdes la lengua, un pañuelo, el dedo, tragas saliva... y sales. Disminuyen conforme pasan las funciones y también se van en el momento en el que la gente empieza a reírse. Los nervios son inevitables y no quiero que ocurra otra cosa porque si sales muy relajado, malo.

-Y en cuanto a esa adaptación, la infidelidad, como fenómeno, se ha revolucionado con las redes sociales. ¿Hay algo de eso en el texto?

-Bueno, es una comedia actualizada al tiempo actual pero también sucede en tiempo real: en hora y media pasa todo. En ese intervalo, internet se ha caído para no abrir el campo del argumento. Solamente funciona el fijo y está absolutamente explicado por los personajes, que al principio se pregunta qué pasa, por qué no funciona los móviles. Lo he hecho a propósito.

-¿Cree que una infidelidad a tiempo puede salvar un matrimonio o es ruina segura?

-Cuando un hombre o una mujer empiezan a hacer eso de forma más o menos frecuente es mejor separarse, porque algo no funciona.

-Además de su faceta de director o productor, de cara al público, que se siente más: ¿actor, humorista o presentador?

-Tengo que ser honesto conmigo mismo: creo que es importante saber lo que tienes que hacer para no meter la pata. Es cierto que he tenido la oportunidad de hacer de todo y, después de eso, creo que lo que mejor se me da es ser actor. Y con sinceridad, desde pequeño, con siete años, ya le decía a mi madre que quería ser actor. Y siempre me ha interesado más la comedia que el drama.

-¿Es ahora más difícil hacer humor con la presión de lo políticamente correcto?

-No es que sea más difícil, es que te las juegas más porque las redes sociales es un lugar en el que te critica todo el mundo con una inmediatez brutal. Estás más expuesto, mucho más que hace años, y te coartas al final un poco. Más que nada por el qué dirán, que es otro deporte de este país, como la envidia y los cuernos.

-En el cine español, ¿lo que más triunfa es la comedia?

-La comedia costumbrista moderna está funcionando mucho. Hay un plantel de actores y directores magníficos y, de vez en cuando, surge una gran comedia que, si se hiciera en Estados Unidos, le darían hasta premios -aunque a la comedia se le dan pocos premios siempre-. A pesar de todo, a mi me interesa más el teatro que el cine porque una función siempre tienes la opción de mejorarla.

-Siguiendo la comparación, ¿por qué no ha triunfado aquí un espectáculo de televisión como Saturday Night Live, que lleva décadas?

-Ese programa cuenta con grandísimos guionistas, unos magníficos actores cómicos y una buena producción. Aquí es verdad que no ha habido un programa con un éxito así,que reviente durante diez años. Por lo menos, de humor. No ha habido ninguno brutal.

-Bueno, Martes y Trece habrá sido de lo más brutal. Un hito del humor como José Mota o la Hora chanante.

-Estoy de acuerdo. Creo que el tiempo se encarga de poner en su sitio a cada uno y la historia ya ha sido justa con Martes y trece.

-¿Es que ha habido un momento en el que la historia no haya sido justa con Martes y trece? ¿No les piden que todavía que vuelvan, como a los grandes grupos cuando se separan?

-Sí, sí, pero somos consecuentes con las decisiones que tomamos. No vamos a volver nunca. La historia siempre ha sido justa, pero creo que el tiempo nos ha dado una página en la historia del humor de este país como la tuvo Tip y Col, Toni Leblanc o Gila.

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