Paco Arango - Director de cine, ex empresario

"Devuelvo el regalo de la vida ayudando a los demás"

"Devuelvo el regalo de la vida ayudando a los demás" "Devuelvo el regalo de la vida ayudando a los demás"

"Devuelvo el regalo de la vida ayudando a los demás" / m. j. lópez

-Cuando dirigió Maktub, su primera película, preparaba Once por ciento...

-La hemos tenido que aparcar porque es un proyecto muy grande, mucho más complicado.

Tengo el corazón roto de los cuatrocientos niños que he perdido a pie de cama en estos años"

-¿Qué distingue a Lo que de verdad importa de otras películas?

-Va a ser la primera película en la historia del cine cuya recaudación ira íntegramente para que niños gravemente enfermos puedan ir a los campamentos que fundó Paul Newman. No sólo como un premio, son campamentos curativos que los médicos dicen que son tan importantes como la quimioterapia.

-¿Conoció a Paul Newman?

-El primero de los tres campamentos que existen lo fundó en Irlanda, pero lo conocí en el de Hungría. Yo ya estaba con los niños con cáncer y me invitó a formar parte de su fundación.

-¿Cómo ve la historia?

-Una de nuestras colaboradoras, María Franco, encontró el diario de un millonario norteamericano, Nicholas Fortsman, que con cuarenta y tantos años supo que iba a morir y le escribe a sus hijos lo que de verdad importa. Su fundación, Lo que de verdad importa, celebra el décimo aniversario, como nuestra Fundación Aladina.

-¿Por qué el título?

-En inglés es The Healer, curandero, sanador, pero en España se iba a traducir como El brujo y no es eso.

-¿Qué es lo que de verdad importa?

-Descubrir que la vida es un regalo maravilloso. Yo tengo mucha fe, creo en Harry Potter. Sólo puedo devolver el regalo de la vida ayudando a los demás. El tópico de que recibes mucho más cuando das es cierto, está científicamente demostrado.

-¿Eso tiene una cuota de dolor y sufrimiento?

-Tengo el corazón roto de los cuatrocientos niños que he perdido a pie de cama. Cada uno se ha llevado una parte de mi corazón. Se llora mucho, se sufre mucho. Pero vale la pena porque descubres que son pequeños ángeles.

-¿En qué proceso está la lucha contra el cáncer?

-Hay dos tipos de curaciones, la del cuerpo y la del corazón.

-Usted nació en México. ¿Qué le parece el muro que quiere apuntalar Donal Trump?

-A veces pienso que Donald Trump es una pesadilla de la que voy a despertar cualquier día. No es sólo el muro, es el talante.

-¿Cómo consigue un director casi novel un reparto internacional?

-Oliver Jackson-Cohen es un guaperas que está triunfando con una serie. Jonathan Pryce es uno de los máximos especialistas en la obra de Shakespeare, ha muerto en Juego de Tronos. Jorge García es uno de los rostros de Perdidos y Camilla Luddington fue una de las intérpretes de Anatomía de Grey. La hemos rodado en Canadá, donde hemos tenido muchas ventajas para trabajar.

-Llegan los Goya y los Oscar. ¿Es tarde para la ira o pronto para la fiesta (La La Land)?

-Me encanta el cine español, pero estoy más formado en el anglosajón, en el cine americano. Mi cine tiene un componente más mágico, más de fábula.

-¿La muerte de una persona popular como Bimba Bosé ayuda a combatir la enfermedad o puede contribuir a frenar la lucha?

-En Occidente vivimos la muerte de otra manera. Aquí todos vamos a morir, yo me pido el último. Bimba era un ser maravilloso a la que tuve la suerte de conocer y tratar. Tendrá una habitación llena de luz allá arriba porque su vida fue plena y llena de amor.

-La luz de la película es de Javier Aguirresarobe, que ha trabajado con Almodóvar y con Woody Allen...

-Un excelente profesional y un gran amigo. No lo dejan volver de Hollywood.

-¿Qué América descubrió en la película?

-Coges la Costa Oeste y subes por Boston sin parar.

-¿Se encontró con la música de Leonard Cohen?

-Nos encontramos con el invierno más frío que han conocido allí en los últimos cien años. Fue muy bonito, pero muy duro.

-¿Tiene relación con Andex (Asociación de Padres de Niños con Cáncer de Andalucía)?

-Soy fan de María Luisa Guardiola. Y de la Fundación Luis Olivares, niño que murió y que lleva su padre, Andrés Olivares.

-¿Dónde trabajan?

-Estamos en nueve hospitales de cinco ciudades: Madrid, Barcelona, Bilbao, Murcia y Sevilla.

-La mentira y la verdad son dos malas consejeras, decía Bergamín...

-Cuando un niño empieza a mejorar o a empeorar, les digo a los padres que la victoria y la derrota son la misma traición. Hay que ir poco a poco, ser gentil, tener mucha empatía, convivir con las pequeñas tristeza y los brotes de alegría.

-¿Es una película sin fin?

-Es una comedia para que la gente se divierta y ayude para que esos niños no pierdan la sonrisa.

-¿Se extiende la llama?

-Tres ex pacientes son voluntarios y una madre que perdió a su niño.

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