Enfoque BBVA

La mejora profesional de los docentes españoles requiere más apoyo

  • El último informe TALIS revela el escaso índice de tutelaje inicial del profesorado y la necesidad de crear una oferta formativa atractiva para los educadores interesados en mejorar su formación

Nuestros profesores tienen interés en fomentar su reciclaje profesional y en mejorar su cualificación. Al menos, más que en otros muchos países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Sin embargo, no encuentran incentivos para embarcarse en actividades de desarrollo profesional o bien, la oferta existente no les resulta lo suficientemente atractiva. Son algunas de las conclusiones que se desprenden  del último informe TALIS, que analiza las claves del funcionamiento de centros educativos de 33 países (que en España se ciñe a los de Educación Secundaria) a través de encuestas a los miembros de sus equipos docentes y directivos. 

José Ignacio García Pérez, profesor de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla y director de la Cátedra BBVA de Análisis Económico, ha sido el responsable de  la sección dedicada a rastrear lamecánica de tutelaje y programas formativos iniciales de la carrera del docente, así como su posterior reciclaje profesional. A pesar de que los datos indican que el promedio de España supera al de la OCDE en días anuales empleados en el desarrollo profesional (12 frente a 8), y que el número de participantes en estas actividades está cerca de la media, nuestros profesores carecen de ayudas que les empujen a ello. Según explica el analista, “en los doce meses anteriores a la elaboración del informe, el 84 por ciento de los profesores hizo alguna actividad de desarrollo profesional, cerca del promedio de

la OCDE,que es del 88%”. Sin embargo, advierte que la participación activa en el reciclaje profesional “ha caído en estos cuatro años, respecto a 2008. Uno de los motivos, es que el número de profesionales que han de pagar estas actividades es mayor, aunque  no el principal”. La falta de incentivos es aducida por un 80,3 por ciento de los encuestados como freno y la siguiente causa es que no encuentran una oferta interesante, manifestada por el 61,5%. 

Tutelaje e iniciación. Las primeras etapas del ejercicio docente presentan lo que José Ignacio García considera “una de las principales carencias del profesorado español”. Se trata de las “pocas ayudas en términos de tutelaje e iniciación que reciben los recién incorporados al instituto. Aquí, el índice de actividades y de participación (25% frente al60%de la OCDE) es muy bajo; de los 33 países del informe TALIS, solo Portugal y Polonia están por debajo de España”. Por lo que, una de las primeras conclusiones de TALIS es que “los profesores declaran sentirse poco preparados al inicio de su carrera laboral y que existe necesidad de fomentar la oferta de programas formales de iniciación así como incentivar más la participación en los mismos”, continúa el experto. 

En cuanto al seguimiento y tutelaje, solo cuatro de cada cien profesores nuevos tienen un docente asignado a esta tarea, mientras que el promedio de la OCDE son

13,más del triple. “En sistemas educativos más productivos que en España, como los de Corea o Inglaterra, 19 profesores de cada cien reciben este tipo de seguimiento, que es habitual durante los primeros uno o dos años”, puntualiza García.

Los resultados expuestos en TALIS también evidencian que las redes de tutelaje entre distintos centros es una estrategia efectiva. De hecho, “es una práctica eneralizada en países con excelentes resultados en educación y enseñanza”. El contenido curricular de las redes aborda los parámetros para dirigir el curso

en aulas cuyo alumnado presenta problemas de atención, es de procedencia multicultural o carece de disciplina, entre otros rasgos. Otras necesidades que tendrían

que tenerse en cuenta en las redes de apoyo son, según el informe TALIS, las relacionadas con la tecnología para el entorno del trabajo y el desarrollo de competencias trasversales. 

El informe también pone de manifiesto la escasa autonomía de los centros españoles: sólo el 33% de los docentes reconoce que trabaja en centros donde hay una “considerable” toma de decisiones sobre los contenidos del curso y sólo el 8%de sus directores trabaja a tiempo completo sin cargas docentes, frente al 62% que lo hace en la OCDE. La nueva Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa aumentará, precisamente, la autonomía del equipo directivo de los institutos y colegios públicos, dándole, entre otras atribuciones, la potestad de dictar normas de organización, funcionamiento y convivencia. Este incremento de atribuciones redundará en el impulso de las tareas de iniciación, tutelaje y cualificación, porque “cada centro presenta unas características específicas y sus necesidades, por tanto, también requieren respuestas específicas”, según José Ignacio García. 

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