Comercio

La lista de locales cerrados en el centro urbano se incrementa con el nuevo año

  • En la calle Larga queda libre de nuevo un local de grandes dimensiones ubicado junto a la plaza de Isaac Peral, mientras que a pocos metros ha dejado de funcionar una peluquería

Uno de los últimos locales en cerrar ha sido esta tienda de ropa de la calle Larga. Uno de los últimos locales en cerrar ha sido esta tienda de ropa de la calle Larga.

Uno de los últimos locales en cerrar ha sido esta tienda de ropa de la calle Larga. / D.C.

Que el casco histórico de El Puerto atraviesa malos momentos no es ninguna novedad, pero parece que con la llegada del nuevo año la tendencia al alza de los locales en desuso no solo no cambia, sino que se salda con nuevos cierres de negocios.

En las últimas fechas han sido dos los locales de grandes dimensiones que han optado por echar el cierre, el último de ellos una tienda de ropa low cost ubicada en el local del antiguo Zoco, frente a la plaza de Isaac Peral.

Otro de los negocios que ya no funciona es la peluquería, también low cost, que se ubicaba en la calle Nevería, muy cerca de la plaza de Peral, que desde hace algunos días exhibe un cartel con el cierre definitivo.

El problema de los locales del centro es que suelen ser espacios de grandes dimensiones por los que se pide un elevado alquiler, un problema que no es fácil de solucionar ya que normalmente los nuevos negocios que se instalan lo que necesitan es un espacio más pequeño que tenga menos costes, sobre todo para los duros comienzos.

En el centro hay multitud de locales enormes que no encuentran nuevos usos, entre ellos algunos que hasta hace poco albergaban sucursales bancarias que se han ido cerrando debido a las fusiones de entidades. Es lo que ha ocurrido recientemente con la sucursal del BBVA que hacía esquina entre la calle Sol y la plaza del Polvorista.

Hay que recordar que a finales del pasado año cerraba también sus puertas un establecimiento emblemático, Calzados Noel, en este caso por la jubilación de su propietario, mientras que otra tienda clásica, Verdi, también prepara su próximo cierre.

En el lado contrario de la balanza, no obstante, se encuentra el caso de algunos emprendedores que siguen apostando por el centro para instalar sus negocios. Uno de los últimos en abrir sus puertas ha sido la tienda Gaia, en la calle Larga, de venta de ropa y complementos.

Pero la supervivencia es dura en un entorno en el que no hay una actividad comercial floreciente, ya que muchos portuenses prefieren acudir a las grandes superficies para realizar sus compras, aludiendo precisamente a la falta de oferta comercial en el centro. ¿La pescadilla que se muerde la cola?.

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