El Puerto

El juez deja en libertad con cargos a Rodríguez, Fornell y Trigo

  • Se les imputan delitos tales como cohecho, blanqueo de capitales, asociación ilícita y prevaricación, entre otros · Cada uno deberá pagar una fianza de 30.000 euros antes del mediodía del lunes para eludir la prisión

Juan Carlos Rodríguez, ex concejal de Urbanismo de El Puerto, Fernando Jiménez Fornell, jefe de licencias del Ayuntamiento, y Milagros Trigo, compañera sentimental de Fornell y funcionaria adscrita a esta área, quedaron anoche en libertad con cargos. No obstante, se les ha dado de plazo hasta el mediodía del lunes para que cada uno abone una fianza de 30.000 euros para eludir su ingreso en prisión. De este modo, los tres pudieron regresar a última hora de ayer a sus respectivos domicilios tras haber pasado dos noches en los calabozos de la Comisaría de la Policía Nacional.

El auto en el que se decreta la libertad con cargos, y que ha sido firmado por Miguel Ángel López Marchena, titular del Juzgado número tres de El Puerto, se entregó a los imputados a las diez y cuarto de la pasada noche. En el momento de conocerse, estalló la alegría, e incluso hubo lágrimas, entre la decena de amigos y familiares del exedil y de los funcionarios municipales que durante toda la jornada estuvieron en los juzgados portuenses. No obstante, según los datos que ha podido recabar este periódico, el auto emitido por el juez es bastante duro. De hecho, son varios los delitos que se les imputan como son los de prevaricación, asociación ilícita, blanqueo de capitales, cohecho, negociación prohibida a funcionario público y omisión del deber de perseguir delitos, entre otros.

Por este motivo, la Fiscalía solicitó inicialmente que se ordenara prisión incondicional para Fernando Jiménez y Milagros Trigo mientras que para Juan Carlos Rodríguez se fijara una fianza de 100.000 euros. El ministerio público razonó esta petición en el posible riesgo de ocultación de pruebas. Sin embargo, el juez optó por establecer una misma cuantía para los tres y con la posibilidad de poder abonarla antes del mediodía del lunes.

Las diligencias que está instruyendo el Juzgado número 3 de El Puerto son la unión de otras que se desarrollaban en otros juzgados de la ciudad desde hacía varios años pero en las que estaban implicados los mismos protagonistas. Todas ellas están relacionadas con la concesión de licencias a viviendas ilegales aunque las pesquisas han derivado también en la investigación del patrimonio y de los negocios de los imputados. Así, en la mañana del pasado miércoles, López Marchena ordenó la detención de cuatro personas (a Rodríguez, Fornell y Trigo hay que añadir a la arquitecta Isabel Ruiz Vázquez, que quedó en libertad con cargos el pasado jueves) y la ejecución de unos registros tanto en sus domicilios particulares como en sus puestos de trabajo (entre ellos el Área de Urbanismo). Tras el auto conocido ayer, el Juzgado continuará con la investigación para determinar si los hechos deben ser juzgados en una causa común o bien en procedimientos por separado. No se descarta, incluso, que puedan producirse más imputaciones.

El exedil y los dos funcionarios municipales abandonaban las dependencias judiciales portuenses pasadas las diez y media de la noche. Ninguno de ellos quiso hacer declaraciones aunque no ocultaron su alegría por no tener que pasar otra noche en la Comisaría. Se ponía así el fin a una maratoniana jornada que comenzaba pasadas las diez de la mañana. A esa hora Fernando Jiménez Fornell era trasladado desde la Comisaría al Juzgado. Media hora más tarde, le tocaba el turno a Juan Carlos Rodríguez que se bajó del furgón policial esposado, a diferencia del día anterior. Y poco después llegaba la última de las imputadas, Milagros Trigo, ataviada nuevamente con una pamela y unas gafas de sol de gran tamaño para intentar cubrirse el rostro.

Según las fuentes consultadas, la única que volvió a ser interrogada por el juez en la jornada de ayer fue la compañera sentimental de Fornell, a la que se le practicó una indagatoria para complementar su declaración de jueves. Asimismo, durante toda la mañana se les prestó declaración a una docena de testigos cuyas identidades no han trascendido. Pasadas las cuatro de la tarde el juez emplazaba a los abogados de los tres imputados a que volvieran al Juzgado a las ocho donde se le comunicaría si sus clientes quedaban en libertad o se ordenaba su ingreso en prisión. En ese momento trascendía la petición de la Fiscalía, lo que provocó que hubiera aún más preocupación entre los familiares y amigos de los por entonces detenidos. De hecho uno de ellos apuntó a los periodistas: "La cosa está bastante negra".

Hasta conocer la decisión del magistrado, Rodríguez, Fornell y Trigo permanecieron juntos en una de las salas de vistas del Juzgado. De esta dependencia no pudieron salir pero, inicialmente, se les permitió que estuvieran sus acompañantes. Entre ellos se encontraba Josefa Lojo, esposa de Juan Carlos Rodríguez e imputada también en estas diligencias.

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