El Puerto

Una ciudad esclava de los Milagros

  • Un año más, la procesión de la Patrona de la ciudad volvió a ser multitudinaria · El obispo de Jerez ofició nuevamente una de las eucaristías celebrada en la mañana de ayer en la Iglesia Mayor Prioral

"Benditos nuestros padres y abuelos que nos dieron esta devoción a la Virgen de los Milagros". Estas son palabras de José Mazuelos, obispo de Jerez, que en la mañana de ayer ofició la primera de las eucaristías que se celebran en la Iglesia Mayor Prioral en la festividad de la Patrona de la ciudad, la Virgen de los Milagros.

De hecho, desde que tomó posesión de la diócesis asidonense, el prelado jerezano, no ha faltado a su cita con la celebración patronal portuense de cada 8 de septiembre. En esta ocasión y, al igual que el año pasado, ofició la eucaristía de las ocho de la mañana acompañado del resto de párrocos de la ciudad.

Posteriormente, se desarrollaba la eucaristía principal de instituto de la Archicofradía de los Milagros que fue presidida por el párroco de la Prioral, Diego Valle Serrano. A su término, y para complementar la mañana de la festividad, se llevaba a cabo en la plaza de España un concierto de la escuela de música de la banda Maestro Dueñas.

Ya por la tarde se desarrollaba el acto central de la festividad, la procesión presidida por la Virgen de los Milagros. Pero esta comenzaba unos minutos tarde del horario previsto debido al retraso en la llegada a la Prioral de los miembros del Gobierno local, una comitiva que partía bajo mazas minutos antes del centro cultural Alfonso X y precedida por la banda de música, que interpretó diversos pasodobles.

Abriendo el cortejo iba la banda de la asociación musical del Santísimo Cristo del Amor. En la noche anterior, y como anuncio de la festividad de la Patrona, varios de sus integrantes volvían a interpretar 'Los gozos a Nuestra Señora de los Milagros', una composición basada en una antigua marcha dedicada a la talla morena y compuesta por Francisco Dueñas. Y, tras la banda, se situaban los grupos de scouts de la ciudad, las hermandades, parte de la Corporación Municipal y los esclavos de la Archicofradía y devotos de la Virgen.

Una de las novedades de la salida era que el Orfeón Portuense le cantaba a la Patrona a la salida. Sin embargo, apenas pudo oírse al grupo debido al repique de las campanas del primer templo de la ciudad.

Mientras tanto, y tal y como estaba previsto, el cortejo no procesionó por un tramo de la calle Palacios (el comprendido entre Nevería y Larga) debido a las obras que se están ejecutando en parte de esta vía. En su lugar, la archicofradía pasó por Nevería para llegar a Santo Domingo y a la plaza del Castillo.

Eso sí durante la noche anterior se hizo la alfombra de sal y serrín aunque esta no iba a ser 'pisada' por la Patrona. Mientras tanto, en la plaza del Castillo no se llegó a realizar la alfombra aunque sí se montaron los palcos.

Cerrando la procesión iba la Virgen de los Milagros que este año ha sido vestida con el denominado manto de 'los panaderos', una pieza de gran valor en terciopelo azul con bordados en oro y que ha sido restaurada recientemente. La talla estrenaba, además, una saya en tisú plateado que ha sido donada por un devoto.

Como es habitual, hubo numeroso público a lo largo del recorrido procesional de la Virgen. Y es que, tal y como había dicho el obispo de Jerez durante la mañana, "ella es la Reina y nosotros queremos seguir siendo sus esclavos".

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