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Silvia Gómez portavoz del grupo municipal ciudadanos

"El alcalde rompió el pacto y tiene que someterse a una cuestión de confianza"

  • La edil sabe que su formación no suma a la hora de posibles pactos, pero pide negociación y consenso en los asuntos importantes

  • La portavoz echa de menos más decisiones políticas

Un primer plano de la portavoz de Ciudadanos, Silvia Gómez.

Un primer plano de la portavoz de Ciudadanos, Silvia Gómez. / andrés mora

La edil más veterana de la Corporación, Silvia Gómez Borreguero, hace balance como portavoz de Ciudadanos de la situación municipal en el ecuador del mandato.

-Han pasado ya dos años desde la toma de posesión del nuevo gobierno local. ¿Cómo ve la ciudad?

-Creo que la situación de la ciudad es el resultado de la situación política. Uno de los principales fallos ha sido la falta de experiencia de la mayoría de los miembros del gobierno, con un gran desconocimiento de la vida municipal por parte sobre todo de quienes venían de la lucha social. Se encontraron que en el Ayuntamiento los procedimientos administrativos no te dejan resolver los problemas de forma tan inmediata como a uno le gustaría. Se encontraron también con un plan de ajuste que limita mucho las inversiones y un Ayuntamiento con una gran falta de recursos. A partir de ahí, el gobierno comenzó siendo un tripartito hasta que se cesó a los cuatro concejales de Levantemos, y creo que en ese momento, si el tripartito se había roto, el alcalde tenía que haberse sometido a una cuestión de confianza. No lo hizo y creyó, con algo de soberbia política, que iba a contar con una mayoría que no ha tenido. Levantemos se siente indignado por su expulsión del gobierno y el PP entiende que al ser el grupo más votado debería gobernar. De la Encina creía que con mantener contactos esporádicos con la oposición sería suficiente, que se iba a avanzar, y creo que lo único que ha pasado es que en este año la ciudad ha retrocedido. Se ha perdido un año y creo que es necesario que el alcalde se someta a una cuestión de confianza.

-¿ Y qué supondría esa hipotética cuestión de confianza?

-Bueno, habría una diferencia. Tú te sometes a una cuestión de confianza con un programa para estos dos años, y a lo mejor yo te lo apoyo. Y además te garantizas que salgan adelante cuestiones importantes para la ciudad.

-¿Ve factible que se pueda producir un cambio de gobierno antes del final del mandato?

-Algo tiene que pasar, ahora el bipartito está en una situación sin salida. Yo entiendo que el responsable es el alcalde, que tiene que poner encima de la mesa la cuestión de confianza, o bien que prospere una moción de censura que hoy por hoy no parece factible. No se trata de acoso y derribo, es que estamos en un callejón sin salida.

-¿Cree que es posible gobernar una ciudad como El Puerto con nueve concejales?

-El Ayuntamiento ahora mismo funciona con una maquinaria administrativa, pero no política. Nos podemos ir los 25 concejales a casa que el Ayuntamiento seguiría funcionando. Pero entonces, ¿para qué estamos los políticos? Aquí hay que tomar decisiones políticas. Los pliegos son los mismos, las ordenanzas y el presupuesto también. Antes de ser gobierno vendían otra cosa. Los partidos nunca pensamos en que hay que ejecutar los programas. En su día hubo una campaña de acoso y derribo contra el PP, y ¿ahora qué? Hay que cumplir los cambios que se prometieron.

- Y ¿ve posible algún tipo de entendimiento entre el bipartito y Levantemos? Porque con el PP parece complicado...

-Yo no entiendo por qué el alcalde hace un año tomó la decisión de cesar a los concejales de Levantemos. Yo no sé qué capacidad de convicción puede tener ahora, pero creo que la decisión del cese fue suya y ahora pretende culpar a la oposición de la paralización de la ciudad, y eso no se lo permito, porque fue él el que rompió el tripartito, yo creo que se precipitó. Es el alcalde el que debe subsanar eso que rompió, y no culpar a la oposición. Tiene que recomponer el gobierno y hablar con los grupos de la oposición, poner encima de la mesa un nuevo proyecto que cuente con el visto bueno del resto de los grupos y alcanzar otro pacto en el que podamos entrar el resto de las fuerzas. El gobierno no tiene cintura política suficiente para poder salir de este callejón. En los plenos el portavoz del PSOE ataca a Levantemos, cuando sabe que los necesita, y luego sale diciendo que las cuestiones no han salido por culpa de la oposición. Si no son capaces de recomponer el gobierno tendrán que irse.

-¿Cree que será posible que salgan adelante documentos como los pliegos de condiciones de la basura y los autobuses o los presupuestos municipales?

-Depende de la voluntad de cada uno. En anteriores etapas, PSOE e IU criticaron por activa y por pasiva el modelo de pliego de limpieza que ahora presentan. ¿Qué ha cambiado en El Puerto después de dos años? Nada. Podían haber cambiado ese modelo de servicio de basura, y sin embargo han optado por copiar el modelo del PP. Ahí le tengo que dar la razón a Levantemos. Son los únicos que están siendo coherentes, porque IU y PSOE no están dando pasos hacia delante. El PSOE tiene secuestrada políticamente a IU, supongo que les interesa seguir en el gobierno, y los que ponen encima de la mesa sus condiciones son Levantemos.

-Y si estos documentos no salen adelante, ¿comparte usted la visión catastrofista de que la ciudad se quedará sin servicios?

-No, se está engañando a los trabajadores. La limpieza es un servicio público que se tiene que prestar, el servicio se va a dar. Es muy fácil asustar a los trabajadores y a los ciudadanos. ¿De qué manera se va a dar? Pues como se viene haciendo hasta ahora. Hemos estado escuchando mucho tiempo que este nuevo gobierno progresista y social iba a hacer política de otra manera, y aquí no ha cambiado nada. No se ve la mano política por ningún sitio. Creo que no tienen capacidad para hacerlo, no saben. Tampoco tienen mayoría, y se juntan el hambre y las ganas de comer, estamos empantanados. La única solución es que el alcalde se plantee su función y diga, hasta aquí hemos llegado. Me someto a una cuestión de confianza y elaboramos un programa entre todos. No puede meter la cabeza debajo del ala como el avestruz y acusar a la oposición de no querer sacar adelante las cosas. Yo me hubiese pensado muy mucho el decreto de cese de los concejales de Levantemos. Eso ha sido responsabilidad del señor De la Encina, y ahora tiene que solucionarlo.

-Se han criticado mucho las mayorías absolutas, pero parece que no es posible gobernar sin ellas.

-No tenemos cultura de pactos de gobierno, estamos aún en los experimentos. Haría falta llegar a una mayoría de consenso, es algo bueno para la democracia. Sería bueno un pacto del PSOE con el PP, que fueran capaces de sentarse y hacer un proyecto común para la ciudad, pero no estamos preparados para eso. Hemos criticado las mayorías absolutas pero cuando hemos tenido la oportunidad de alcanzar consensos entre varias fuerzas, no hemos sido capaces. Yo por mucha voluntad que tenga no sumo, porque somos dos concejales. El alcalde tendrá que hacer un esfuerzo por pactar con los grupos con los que sí suma, que son Levantemos o el PP. En vez de eso, creo que está continuamente quemando puentes.

-¿Qué diferencias encuentra entre la política municipal de sus comienzos y la de ahora?

-En los 90 la ciudad vivía una situación económica mucho más boyante, había más ingresos y un presupuesto más elevado. Pero también fue una época en la que nos sentíamos muy orgullosos de nuestra ciudad, había más dedicación por parte de los políticos. Yo creo que hoy hay una forma de hacer política muy funcionarial, de horarios establecidos, de dejarse llevar por lo que dicen los funcionarios. Antes se hacía más política, ahora todo es más light. La situación económica influye mucho, pero la ciudad tiene que seguir avanzando. Está bien que se aumenten las ayudas de Bienestar Social, pero tiene que haber también otras cosas. Los políticos no han sabido adaptarse a la nueva situación económica. Creo que algunas formaciones no eran conscientes de la realidad. Algunos llegaron convencidos de que iban a llegar y cambiar las cosas al día siguiente, pero no es tan fácil.

-¿Cree que su pasado en Independientes Portuenses lastró las posibilidades de Ciudadanos en las últimas municipales, al ser usted la candidata? La propuesta de Ciudadanos era precisamente la renovación del panorama político...

-La verdad es que lo he pensado mucho... Posiblemente en algunos casos sí y en otros no. Las listas de Ciudadanos se montaron en seis meses, se absorbió a gente de muchos partidos, con más o menos experiencia. Ciudadanos entendió que en seis meses no se podía buscar un nuevo candidato. Yo entonces ya había decidido dejar la política, pero cuando los partidos independientes de la provincia nos integramos en este nuevo proyecto, Ciudadanos pensó que yo ya estaba, era conocida, y para ellos lo importante era conseguir representación en el Ayuntamiento. Yo me pregunto si Ciudadanos hubiera conseguido dos concejales con otra persona que no hubiera sido conocida, eso no lo sabemos. Sí te puedo decir que dos concejales en El Puerto está en la media de lo que se esperaba. Yo me siento muy orgullosa de que Ciudadanos tenga representación en El Puerto.

-Cuando se habla de la herencia recibida, tiene que recoger usted muchas veces el guante de la etapa de IP. ¿Le molesta?

-No, ya no. Estamos hablando de hace doce años, herencias posteriores ha habido muchas. Ya la herencia de IP se ha quedado en el olvido político de esta ciudad, aunque fue el único partido que consiguió una mayoría absoluta que nunca más se va a repetir. Yo creo que hay otras herencias como la del PP o la del PA que han marcado mucho más y han hecho mucho más daño, sobre todo la del PA.

-Usted ha dicho que este iba a ser su último mandato en la política. ¿Se reafirma en esta decisión?

-Sí. A partir de ahora los compañeros del partido elegirán a otro candidato y yo me retiraré de la primera línea política, ya son 25 años. No me voy por cansancio, la política me gusta y seguirá siempre en mi vida, pero creo que hay que dejar paso a otras personas más jóvenes, con otras ideas. Yo creo que he sabido adaptarme a los cambios y evolucionar.

-¿Cómo está ahora mismo la agrupación y el grupo municipal? Se comenta que no gozan de muy buena salud sus relaciones con su compañero Javier Cuvillo.

- En todas las casas cuecen habas. Ahora tenemos una nueva junta directiva, tras el congreso nacional del partido. Yo me he quedado como enlace municipal con la junta directiva porque soy la portavoz. Con Javi, es verdad que ha habido problemas. Nos conocemos desde hace mucho tiempo, pero él quería que yo me fuese antes. Yo le dije que tenía un compromiso con Ciudadanos hasta 2019 y que no lo iba a abandonar, porque tampoco me lo pedía el partido. Pero ya eso pasó, él está trabajando y pasa mucho tiempo fuera. Las aguas han vuelto a su cauce, somos dos personas que razonamos y hemos llegado a un acuerdo porque era lo que teníamos que hacer.

-¿De qué se siente más orgullosa de su paso por la política?

-He pasado por casi todas las concejalías del Ayuntamiento. Me siento orgullosa de muchas cosas. Los convenios municipales siguen siendo los que yo negocié, los cursos de Fomento que se siguen haciendo, o el proyecto del área de aeronáutica, se formalizaron siendo yo concejala. Aportaciones en Turismo, en Fiestas... son cosas que me quedan a mí. También he cometido errores y algunos pensarán que me tenía que haber ido antes. Yo siempre he tenido vocación de servicio, no estoy en esto por dinero, he estado doce años en el gobierno y doce en la oposición. El balance lo tendrán que hacer los ciudadanos. Yo me quedo con las relaciones humanas, las experiencias que he tenido, el álbum de fotos que me llevo.

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