EL ESCULTOR IGNACIO LÓPEZ EN EL III CENTENARIO DE SU MUERTE (XXII)

Santa Bárbara en la Prioral

  • Damos a conocer una talla ignorada hasta ahora pero de gran interés que también se atribuye a Ignacio López

  • Publicamos hoy el penúltimo capítulo de esta serie en torno al escultor

La imagen de Santa Bárbara de la Prioral. La imagen de Santa Bárbara de la Prioral.

La imagen de Santa Bárbara de la Prioral. / F.G.L.

Damos a conocer una talla ignorada hasta ahora pero de gran interés que también atribuimos a Ignacio López. A los aspectos iconográficos y estilísticos de esta pequeña joya que representa a santa Bárbara dedicamos el artículo de hoy, penúltimo de los que publicamos para conmemorar el III centenario de la muerte de tan insigne escultor barroco.Bárbara de Nicomedia fue una virgen y mártir cristiana oriental del siglo III cuyo culto se popularizó en occidente a partir del siglo XIII y representada en el arte desde el XV.

Esta talla portuense nos la muestra joven, con lujosa indumentaria (túnica talar y manto superpuesto) y portando su atributo más conocido, una torre, alusiva al episodio de su biografía que más nos interesa para identificar mejor la imagen. Se asocia al lugar donde la encerró su padre para evitar (según versiones) el acoso de sus múltiples pretendientes, preservar su belleza y virginidad o impedir su conversión al cristianismo. Tal reclusión no pudo remediar que acabara siendo bautizada en la nueva fe y castigada por su progenitor (tras numerosas torturas de las que salió ilesa acabaría siendo decapitada) a quien un rayo fulminaría poco después. En la imagen que comentamos se trata de una torre cilíndrica de escala reducida y con tres ventanas abiertas en la parte superior del muro para que penetrara luz, símbolo de la creencia de la santa en la Trinidad.

Santa Bárbara. Santa Bárbara.

Santa Bárbara. / F.G.L.

Ha debido perder la corona que, por su condición de princesa, remataría la cabeza. Al no conservarse su mano derecha, tampoco sabemos que otro atributo sostendría en ella, pudiendo ser alguno con los que se la asocia: palma (símbolo del martirio), espada (arma de su muerte por decapitación), copón o cáliz con hostia (por su conversión al cristianismo o reclamo contra muerte súbita) o rayo (el que cayó durante su martirio matando a su verdugo), entre otros.Se trata de una imagen de pequeño formato (40 x 21 x 13 centímetros) tallada en madera de cedro y policromada. La mártir cristiana aparece erguida, con el cuerpo ligeramente inclinado y sujetando con la mano izquierda contra su cuerpo la típica torre. Un ligero contraposto apenas perceptible por la flexión de la rodilla derecha y la suave inclinación de la cabeza hacia el otro lado contribuyen a romper la frontalidad.

Destacan en esta imagen la delicadeza de rasgos faciales que aportan una belleza sutil al rostro de mirada melancólica y la rica policromía del estofado en labores vegetales de su túnica y manto acentuando las dosis de naturalismo. Asimismo conviene comentar que ha sido recientemente restaurada debido al pésimo estado de conservación en que se encontraba.

La carga expresiva del apenado rostro, el tratamiento de la cabellera, su indumentaria y el resto de los elementos morfológicos presentes en esta imagen de santa Bárbara se corresponden con los analizados en otras tallas de Ignacio López y atestiguan la categoría de las obras a que nos tiene acostumbrado este escultor. Nos referimos tanto a las conservadas en El Puerto como a imágenes de otras localidades, particularmente observables en la anatomía de representaciones femeninas y de ángeles. Guarda similitudes, por ejemplo, con las tallas portuenses de las virtudes del Sagrario del retablo de Ánimas y ángel del púlpito, así como con el san Rafael en la escena con san Juan de Dios de la iglesia de las Esclavas. Algunos rasgos nos recuerdan también a la Virgen Niña del grupo de Lebrija, las jerezanas Virgen de la Luz, la de la Anunciación de san Francisco y las virtudes del retablo mayor de santo Domingo u otras imágenes femeninas conservadas en Sanlúcar (Virgen de los Desamparados y del Rosario), Arcos (Virgen de la Aurora) y Morón (Virgen de Sagrada Familia de la Merced). Esta imagen de santa Bárbara debió formar parte de algún retablo, como lo delata su reducido formato y la insinuada talla de su parte dorsal, casi plana y sin pormenorizar salvo el tratamiento de largos y ondulados mechones compactos de su cabellera que se prolongan hasta la cintura. Puede proceder de algún convento desamortizado, capilla u oratorio desaparecidos o de la misma Prioral, que cuenta con otra imagen de idéntica iconografía pero de tamaño natural en el retablo derecho de la capilla de san José, si bien ésta es de posterior cronología y estilo más avanzado.

Imagen. Imagen.

Imagen. / F.G.L.

Era una obra desconocida hasta fechas recientes, cuando la dimos a conocer en los actos celebrados en Jerez y El Puerto a propósito de los actos conmemorativos del III centenario de la muerte de Ignacio López. Tras su hallazgo en una dependencia sin uso de la basílica menor de Nuestra Señora de los Milagros y con ocasión de celebrar dicha efemérides ha sido rescatada e intervenida desinteresadamente por el restaurador Salvador Rodríguez Romero para ser expuesta en este templo. Cuando encontramos esta imagen presentaba varias mutilaciones y pérdidas (mano derecha, corona, parte del ropaje y de la torre), notable deterioro de la policromía, especialmente el estofado, gran acumulación de polvo y cera derretida, presencia de grietas y arañazos, ataque de insectos xilófagos y oxidación de barnices que oscurecían las tonalidades de los pigmentos originales.

Las labores de restauración efectuadas consistieron en limpiar y retirar barnices oxidados, proteger y fijar la capa pictórica, adherir elementos sueltos, reforzar y estucar grietas, tratar contra xilófagos, reintegrar su policromía y barnizar completamente la imagen.

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