David de la encina. alcalde de el puerto de santa maría

"El Puerto ha sido mucho y entiendo la frustración, pero estamos remontando"

  • El primer edil asegura que todos los indicadores confirman una tendencia a la recuperación de la ciudad, tras 25 años de marcha atrás

  • El Plan del Casco Histórico será una de las claves

El alcalde de El Puerto, David de la Encina, delante de la fachada del Ayuntamiento. El alcalde de El Puerto, David de la Encina, delante de la fachada del Ayuntamiento.

El alcalde de El Puerto, David de la Encina, delante de la fachada del Ayuntamiento. / andrés mora

-lleva usted gobernando ya más de tres años. ¿Qué ha mejorado en El Puerto en este tiempo?

-Creo que estamos en un proceso, todavía sin terminar, de inicio de la recuperación. Este proceso consiste en remontar el vuelo de una ciudad que perdió el rumbo, que le queda mucho para llegar a ser lo que fue y lo que puede ser con el potencial que tiene, pero ya hemos empezado a marcar un rumbo y una tendencia. Antes todos los indicadores eran negativos y ahora son de recuperación, por ejemplo en empleo, en deuda, en turismo, en mantenimiento, en atención a barriadas y sobre todo en el corazón de la ciudad. Antes la tendencia era de degradación progresiva y ahora es de una recuperación lenta, pero sin freno.

La urbanización de Pozos Dulces y el inicio del nuevo paseo fluvial se podrán presentar a finales de este año"La urbanización de los diseminados generará un enorme volumen económico en los próximos años"Cuando llegué a la Alcaldía había 13.000 parados y ahora hay 9.000, aunque siguen siendo muchos"

-Hay una cierta sensación de pesimismo entre buena parte de la población, que no ve que las mejoras anunciadas se materialicen.

-Es que un proceso de degradación de 25 años, que en el caso de El Puerto arrancó en 1994, no se recupera ni en dos ni en tres años. Lo importante es la evolución. Yo comparto esa visión y esa frustración, porque El Puerto ha sido mucho en todos los sentidos y no somos ni la sombra de lo que fuimos, pero insisto en que hay una tendencia franca de recuperación.

-Por ejemplo, obras como la del parking de Pozos Dulces no avanzan al ritmo anunciado. Llevamos ya cinco veranos con la entrada a la ciudad patas arriba…

-Cuando yo llegué a la Alcaldía el boquete de Pozos Dulces llevaba ya dos años. Asumimos que la obra lleva ya mucho tiempo y ahora lo que toca es terminarla, hay mucho retraso acumulado y tenemos que ponernos de acuerdo entre los financiadores, la constructora y el Ayuntamiento para terminarla. Estamos con algunos tiras y aflojas porque como los tiempos de la obra han cambiado, hay que modificar también las condiciones económicas. Los costes son los que son y nosotros no vamos a pagar más, pero el retraso obliga a modificar los compromisos firmados con la constructora.

-Pero, independientemente del parking, ¿cuándo se podrá ver la superficie urbanizada?

-Para mí lo más importante es el proceso de urbanización. Ya está hecho el proyecto y consiste en crear una gran plaza. Queremos que de aquí a final de año se restituya el tráfico por Pozos Dulces y que una vez puesta la tapa del aparcamiento podamos hacer el inicio de ese nuevo paseo fluvial. Después habrá una segunda fase de ese paseo, que partirá desde la pasarela Pepe el del Vapor y afectará al Parque Calderón, pero eso será más adelante y se hará con los fondos Edusi.

-Esta imagen de la entrada a la ciudad enlaza con el estado del centro histórico, que no presenta su mejor cara. ¿Por qué hay tantos locales vacíos y comercios que cierran?

-Es por el propio proceso de degradación del casco histórico, que como he dicho antes arrancó en 1994. Se produjo una progresiva despoblación del centro, un envejecimiento de sus habitantes y un deterioro del entorno a los que ahora hay que poner solución. Estamos volcados en esa ambiciosa y prioritaria aprobación del Peprichye.

-Y el Plan Especial del Casco Histórico ¿como puede ayudar a remontar la situación?

-Pues dará seguridad jurídica a quien tenga una propiedad, que podrá saber cuál es la norma y cuáles son las posibilidades para transformar esa finca. También dará concreción y dirá cómo se puede actuar en cada caso. Y supondrá también incentivos, en función de la edificabilidad según el uso, permitirá la posibilidad de incorporar sótanos o garajes, se podrán adecuar los espacios de siempre a la vida de hoy. Eso sí, el Peprichye no es una solución mágica, no viene con las grúas incorporadas.

-Muchos vecinos del centro se quejan de que no se atajan situaciones lamentables, como la existencia de una casa ocupada e insalubre en plena calle Larga sin que Urbanismo intervenga.

-Se está actuando, en esa y en otras fincas. Quiero recordar por ejemplo que en este mandato se ha actuado en casos como el del Palacio Winthuyssen, donde se retiró el andamiaje después de muchos años. En este caso de Larga queremos que esa situación no se perpetúe, pero los plazos son muy garantistas y lentos. A veces las cosas se complican y es normal que al ciudadano de a pie le parezca surrealista, pero la explicación es que el procedimiento administrativo es muy lento.

-También estamos a la espera de que se materialicen otros anuncios, como el traslado de los Juzgados al centro.

-Yo confío en que la consejera de Justicia, Rosa Aguilar, venga pronto y anuncie la licitación. Yo conozco el proyecto de pliego de condiciones, donde se podrán presentar todas las fincas del centro que tengan al menos 3.300 metros cuadrados, y la Junta arrendará el local para instalar el nuevo Juzgado.

-Otro compromiso que no llega es la estación de autobuses. ¿Por qué tanta lentitud?

-En este tema nos han salido todos los enanos posibles, el último fue el del cable que ha habido que desviar con un coste enorme. Ya está contemplado ese gasto en los presupuestos y ahora hay que recuperar tiempo perdido, hemos tenido todo tipo de vicisitudes en este proyecto. De todas formas, es verdad que las cosas van saliendo a cuentagotas pero algunos proyectos sí son una realidad después de muchos años, como el centro de salud de la Zona Norte por ejemplo.

-El derribo de la barriada de José Antonio también se está haciendo de rogar, aunque es cierto que se ha remodelado la urbanización del entorno del cementerio. ¿No hay manera de agilizar esta operación?

-En tres años hemos llenado los pisos de Santa Clara, algo que estaba sufriendo un bloqueo político, y han entrado a vivir 47 familias. Cuando yo llegué a la Alcaldía había una rotonda provisional que llevaba así años, y ya el tráfico está normalizado. Ahora se está licitando ya el derribo del primer bloque, que debería estar demolido a finales de noviembre. La Junta ya ha metido la velocidad directa y habrá que agilizar también la salida de los vecinos que quedan pendientes de negociación en otros bloques, y si no se tendrá que hacer en el juzgado porque la piqueta va a entrar.

-La limpieza ha sido otro de los caballos de batalla en los últimos meses. ¿No es hora ya de una mayor contundencia contra los incívicos?

-Sabiendo que queda mucho por hacer, se está empezando a notar una mejoría. Ahora está en marcha la campaña 'El Puerto brilla', aunque con algunas personas habrá que aplicar medidas más contundentes. Tampoco podemos tener a los policías -que tenemos 30 en la calle por cada turno- detrás de alguno de los 24.000 perros que tenemos censados. Estamos inmersos ahora en esa campaña de concienciación, hemos dado ya la norma y los medios necesarios, pero si la gente no cumple se empezarán a poner multas de hasta 750 euros por no recoger las cacas de los perros. Esas sanciones se van a visibilizar.

-La regularización de los diseminados es otro de los retos de este equipo de gobierno. ¿Cree que se verán resultados a corto plazo, ahora que se ha mejorado la ordenanza?

-Creo que es también un proceso con perspectiva de años, pero la transformación va a ser de la noche al día. Más de 4.000 familias van a conseguir unos derechos que ahora no tienen. A la vez, van a tener también obligaciones económicas y urbanísticas. Eso generará además un gran volumen de negocio, no olvidemos que se tendrán que urbanizar más de cinco millones de metros cuadrados. Se trata de reurbanizar mucho suelo y eso generará un volumen económico enorme. Es un proceso muy bonito, pero estamos en la fase complicada de convencer y exigir a los propietarios, a muchos de los cuales les costará mucho poner el dinero. A día de hoy, de 47 ARGs 14 ya están en el proceso. De momento ya se ha frenado la práctica y a nadie se le ocurre construir por la cara, esa tendencia también ha cambiado.

-El verano ha contado con una buena ocupación, pero han faltado conciertos. ¿No se podía haber quedado El Puerto con el ciclo que finalmente se ha instalado en Chiclana?

-Con ese promotor no era posible el acuerdo. De todas formas, no olvidemos que el concierto más multitudinario de toda la provincia ha sido en El Puerto, el del festival Puro Latino en Puerto Sherry, con más de 8.000 personas, y lo han hecho empresarios de El Puerto. El problema en la Plaza de Toros ha sido el procedimiento del pliego de condiciones, no fue posible ofrecer la Plaza de Toros a principios de año, y además este empresario exigía continuidad durante 60 días, algo que no es posible en la Plaza de Toros. A la empresa de Rafael Casillas se le ofrecieron otros lugares en El Puerto como la Ciudad Deportiva o Puerto Sherry, pero no pudimos llegar a un acuerdo.

-Siguiendo con el turismo, ¿cuándo veremos movimiento en los proyectos hoteleros que se han anunciado?

-Movimientos se ven todos los días, pero en los papeles. Ya dijimos que en el Club Mediterráneo y Bahía Blanca no podrán entrar turistas hasta 2020. Son procesos muy ambiciosos y con mucho trabajo detrás. En La Puntilla ya se ha firmado el convenio con la APBC para el desarrollo hotelero de parte de esos suelos y se acaba de aprobar también provisionalmente en Junta de Gobierno Local el PERI del Caballo Blanco. Hay varias cadenas importantes interesadas en el futuro hotel de La Puntilla y todas ellas reconocen que El Puerto despierta muchísimo interés.

-Por fin, con bastante retraso, se han podido aprobar los presupuestos municipales, aunque han necesitado la ayuda del PP…

-Pues sí, eso supone tener gasolina para hacer inversiones en barriadas, se van a transformar plazoletas, parques infantiles, pequeñas infraestructuras, pistas deportivas, obras que le arreglan la vida al vecino. Y sobre todo se podrá terminar el Peprichye, además de atender a la cultura y potenciar la ciudad.

-Al final Levantemos no les echó el cable que necesitaban, a pesar de algunas concesiones realizadas. ¿Se arrepiente de ello?

-No, nunca me arrepiento de tratar con cualquier grupo para mejorar la situación de la ciudad. Cada grupo está en su derecho y respeto su posicionamiento. Nosotros hemos actuado por principios de mejora para la ciudad, no por buscar nada a cambio.

-El desempleo sigue siendo una lacra en la ciudad, sin que las grandes empresas se decidan a instalarse en El Puerto. Los planes de empleo dan la sensación de ser algo muy puntual, pero no se crea empleo de calidad…

-Yo tampoco conozco a ninguna gran empresa que haya anunciado un desembarco en España con miles de trabajos. Pero se acaba de cumplir el 90 aniversario de Airbus, que da trabajo a mil personas en su factoría, y está en El Puerto. En las prisiones se generan 1.200 nóminas, muchas de ellas en El Puerto. Cuando yo llegué había 13.000 portuenses en pero y ahora hay 9.000, que siguen siendo muchísimos pero hay 4.000 personas menos desempleadas. No hay una solución, sino una tendencia a la recuperación. Es verdad que no vienen empresas que vayan a crear 300 puestos de trabajo, pero en este periodo ha habido empresarios que han abierto sus negocios, con 20 ó 25 empleados, negocios que han crecido... Cuando se crean cinco o seis empleos en una empresa pasan más desapercibidos.

-En su gobierno bipartito parece que cada vez hay más intención de marcar terreno por separado. ¿Se terminará rompiendo el pacto antes de las elecciones?

-No lo sé, yo sólo puedo decir que nuestro trabajo está en consonancia con los principios que compartimos. Trabajamos para cumplir los proyectos que tenemos para El Puerto. La escenificación del día a día puede dar esa sensación, pero en los proyectos tenemos intereses comunes.

-Ha tenido usted dos abandonos en sus filas en este mandato, la más sonada la de Ángel Quintana en pleno lío por la adjudicación de la Plaza de Toros. La próxima lista, ¿será de continuidad o habrá renovación?

-Se tiene que combinar la necesaria continuidad de concejales socialistas que se han partido la cara trabajando en las peores condiciones posibles -en minoría, con 147 millones de deuda, con 13.000 parados y el centro abandonado- y tienen derecho a volver a estar ahí con una situación mejor de gobierno, y la entrada de personas que refuercen el equipo. Va a ser una lista de combinación, pero todavía no estamos en eso.

-¿Se ve como alcalde en junio de 2019?

-Lo que digan los portuenses. Yo creo que tenemos un proyecto en el que lo importante es marcar esa recuperación en la que estamos y hacer ver que la tendencia a la deriva que tenía El Puerto la hemos frenado y la estamos remontando. Si lo hemos hecho en tres años, en minoría e intervenidos, cuánto más podríamos hacer con la mayoría suficiente a lo largo de otro mandato.

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