El Puerto

Números rojos en la zona naranja

  • Hosteleros de Valdelagrana comienzan a sentir efectos negativos en su actividad económica tras la implantación del pago por los aparcamientos · Los empresarios no descartan iniciar medidas de protesta

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Comerciantes del sector de la hostelería de Valdelagrana han comenzado a sentir los efectos de la implantación de la zona naranja. Y no ha sido precisamente para ver una mejora en la actividad económica de sus negocios, sino todo lo contrario. Este periódico ha recibido las quejas de distintos hosteleros, que observan con desesperación cómo en el tiempo que lleva implantado este sistema de pago por aparcar en las grandes bolsas de estacionamiento sus locales se están quedando prácticamente vacíos de público.

La situación afecta a la calle de Las Olas, donde según hosteleros del lugar, el trabajo se ha reducido prácticamente a la franja horaria en la que no hay que pagar por aparcar. De esta forma, según manifiesta la propietaria de la Cafetería Heladería Agus, "se trabaja bien entre las 8 y las 11 de la mañana", coincidiendo con la hora de los desayunos, pero en cuanto entran en funcionamiento los parquímetros desaparece el público, "empiezan a multar, comienzan los coches a irse y no trabaja nadie, ningún negocio". La dueña de la cafetería, María del Carmen Carrera, no es nueva en Valdelagrana. Lleva un cuarto de siglo en la urbanización y durante 18 años ha llevado adelante varios negocios. Esta temporada decidió abrir la heladería junto a uno de los estacionamientos de la zona naranja. Animada por su espíritu emprendedor, alquiló el local, contrató a dos empleados y abrió las puertas del negocio. Pero los resultados han sido decepcionantes. En cuanto se activa la zona naranja aparecen en la caja registradora los números rojos y la actividad se interrumpe casi por completo: las terrazas de los locales quedan vacías y los empleados y ella misma quedan mano sobre mano hasta las siete de la tarde, cuando el lugar recupera su vida habitual.

La hostelera se ha dirigido a la Asociación de Vecinos de Valdelagrana, presidida por Francisco Olmedo, que en ningún momento ha ocultado su hostilidad hacia una iniciativa municipal que considera "una medida recaudatoria, pura y dura". La asociación de Valdelagrana ha expresado su rechazo a la implantación de la zona naranja por parte del equipo de Gobierno y también a la forma en que se ha realizado, ya que en algunas calles se ha pintado la línea de acotación "sin reparar los socavones, agujeros y zonas de baches intransitables".

Similar punto de vista ofrece el propietario de la Cervecería El Sur, cuyo negocio se ve también afectado por la red de aparcamientos naranja. El propietario coincide en calificarla de "medida recaudatoria", ya que el pago por aparcar "no está ni fraccionado". Quizás por eso, el público ha tomado la decisión de acudir casi exclusivamente en las horas en que no hay que pagar, con lo que "al no haber vehículos no están aparcando".

En la Cervecería El Sur trabajan tres personas. En caso de continuar esta situación también el negocio se podría ver abocado a los números rojos. Para echar más leña al fuego de la paciencia, los parquímetros sólo admiten el pago del importe exacto, no dan cambio. En el local no para de entrar gente para pedirle cambio para el parquímetro, por lo que según confiesa "hemos decidido no cambiar a nadie", lo que le ha ocasionado tener que aguantar caras largas y reproches.

El hostelero se ha puesto en contacto con la asociación de vecinos y se ha mostrado dispuesto a secundar acciones de protesta. "Estamos dispuestos incluso a hacer una huelga", confiesa indignado.

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