Convivencia

Quejas de vecinos y hosteleros del centro por el nivel de ruido en la calle

  • Los eventos que impulsa cada fin de semana el Ayuntamiento no respetan el descanso

A pesar del escaso público que había en la plaza a las cinco de la tarde, la música tenía un volumen insoportable. A pesar del escaso público que había en la plaza a las cinco de la tarde, la música tenía un volumen insoportable.

A pesar del escaso público que había en la plaza a las cinco de la tarde, la música tenía un volumen insoportable. / D.C.

Qué difícil es conciliar intereses cuando se trata de impulsar la economía y respetar el derecho de los propietarios a descansar. La política municipal, impulsada desde las Concejalías de Juventud y Comercio, de sacar a la calle eventos con espectáculos musicales está trayendo de cabeza a muchos vecinos y a algunos hosteleros del centro de la ciudad, que ven cómo lo que hace algún tiempo eran situaciones esporádicas hoy se ha convertido ya en una costumbre.

Cada sábado desde hace aproximadamente dos meses se han venido organizado eventos por parte del Ayuntamiento, o en algunos casos con su visto bueno, en zonas del centro como la Plaza de la Herrería, la calle Misericordia o la Plaza de la Cárcel, eventos que no solo sacan los altavoces a la calle sino que en algunos casos disparan los niveles sonoros hasta tal punto que resulta desagradable hasta para quienes están disfrutando tranquilamente de una conversación en cualquier terraza cercana.

Es el caso que se vivió ayer mismo en la plaza de la Herrería, con la Fiesta de la Primavera organizada por la Concejalía de Juventud.

Desde las dos de la tarde un DJ y dos animadores trataban de animar al escaso público que había en la zona con los altavoces a toda pastilla, con un ruido ensordecedor que se escuchaba desde las calles cercanas, mientras una furgoneta repartía paella gratis haciendo la competencia a los bares cercanos.

Los vecinos de la calle Misericordia están ya más que hartos de esta situación que se repite cada fin de semana y se preguntan cómo, si los bares tienen que cumplir unas severas limitaciones sonoras, puede el Ayuntamiento impulsar en plena calle la celebración de eventos sin ningún tipo de límite sonoro. Para muchos de ellos esta situación es ya “intolerable” y la viven con impotencia, viendo que además se está convirtiendo ya en algo habitual.

Otro de los establecimientos afectados es el hotel Los Cántaros, ubicado en la plaza de la Cárcel, que la pasada semana tuvo que volver a sufrir las consecuencias de tener a sus puertas un concierto en vivo con la música a toda mecha, que se prolongó durante toda la tarde y hasta aproximadamente las diez de la noche.

Desde el hotel ya se han quejado en varias ocasiones al Ayuntamiento, ya que cada vez que se produce un evento de este tipo reciben numerosas quejas de sus clientes -algunos de los cuales tienen la sana costumbre de echarse la siesta- o deben apaciguar los ánimos de los descontentos a base de descuentos en sus tarifas.

Para los responsables del hotel “no es normal que se venda nuestra gastronomía y un turismo de calidad cuando durante toda la tarde se promueven desde el Ayuntamiento este tipo de eventos, que lo que hacen es espantar a la poquita clientela que viene en temporada baja”.

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