El Puerto

Juntos, pero no revueltos

  • La última crisis entre Izquierda Unida y PSOE deja al descubierto la fragilidad del pacto de gobierno

  • Las elecciones de 2019 se huelen ya en el ambiente y se barajan distintos escenarios

Fotografía de familia del equipo de gobierno formado por PSOE e IU, tras la remodelación acometida el pasado mes de enero.

Fotografía de familia del equipo de gobierno formado por PSOE e IU, tras la remodelación acometida el pasado mes de enero. / andrés mora

La última crisis del gobierno municipal, con el amago de ruptura del pacto con el PSOE por parte de Izquierda Unida, ha dejado al descubierto la fragilidad de una alianza que nadie confía en que se prolongue hasta el final del mandato. El ultimátum dado por Izquierda Unida a los socialistas, a cuenta del incumplimiento de los plazos para unos presupuestos participativos que en realidad se están retrasando por la falta de presupuestos económicos para la ciudad, no parece un argumento demasiado consistente para entender que en este momento el acuerdo saltara por los aires. O sí, si como trasfondo hay otras cuestiones latentes como el horizonte electoral con vistas a 2019, o un cansancio y un desgaste importantes en la gestión del día a día que también puede terminar por pasar factura al actual gobierno municipal.

Los dos protagonistas de este episodio ya han hablado, dejando claro Izquierda Unida que para ellos el calendario de los presupuestos participativos es sagrado, y manifestando los socialistas que por encima de cualquier quítame allá esas pajas están los intereses generales de la ciudad. Aunque en público parece que las aguas han vuelto a su cauce, este periódico ha podido saber que en realidad andan algo turbias en el edificio consistorial de la plaza de Peral, y que esta puesta en escena de IU, con reunión del consejo local y asamblea de afiliados incluidas, no ha sentado nada bien a sus socios.

El ambiente anda un poco tenso en la Casa Consistorial estos días, tras la última crisis

Las diferentes formaciones de la oposición también han expresado sus posiciones, aprovechando de paso para arremeter contra un gobierno que está desde hace casi un año y medio en minoría y que tiene serias dificultades para ejecutar con normalidad la gestión diaria.

Para el portavoz del Partido Popular, Germán Beardo, esta crisis es "el síntoma inequívoco de un gobierno fracasado y agotado que no sabe ya qué hacer para preservar su imagen de partido y personal. Es un auténtico fracaso", afirma.

Ciudadanos ya señalaba esta misma semana que "por el bien de la ciudad esperamos que unos y otros en un ejercicio de responsabilidad den un giro a la situación, llegando a acuerdos con otras fuerzas políticas o dejando a otros grupos mayoritarios de la corporación acceder al gobierno, de forma que en el año y medio que queda de mandato la ciudad no sufra más la dejadez de un equipo de gobierno minoritario, agotado e incapaz".

Por su parte el portavoz de Levantemos El Puerto, José Antonio Oliva, también achaca el paso dado por IU a "un intento de tapar el fracaso de los presupuestos participativos. Eso era la crónica de un fracaso anunciado y eran la bandera de IU. Se ha demostrado que en este gobierno no existe ninguna transversalidad", afirma, denunciando además que el verdadero problema está siendo el retraso de los presupuestos generales de 2017.

Sobre una posible lectura de la reacción de IU en clave electoral, ante una posible confluencia futura de Izquierda Unida con Podemos, Antonio Fernández es muy claro: "Las posibles confluencias en Andalucía van más allá de Podemos. de aquí a un año se intentará llegar a las confluencias allí donde sea posible, pero más bien con la vista puesta en el tejido social, en los colectivos sociales", explicó, aunque aclaró que "ahora no estamos en eso. Siempre hay quien le busca tres pies al gato".

En El Puerto, y de cara a las próximas municipales, tampoco está claro aún el futuro de Levantemos El Puerto. José Antonio Oliva explica que "aún no hemos hablado de este asunto, pero si Levantemos se presenta a las elecciones lo hará como agrupación de electores, y no integrada en ninguna estructura de un partido político", aseguró.

En cualquier caso, si finalmente se confirman los augurios y el pacto se termina rompiendo, las formaciones consultadas consideran que De la Encina seguiría gobernando hasta 2019. En este hipotético panorama, Oliva cree que "el Ayuntamiento en su día a día funciona por inercia, pero eso no es gobernar", y recuerda que "en este año y medio aún se pueden hacer políticas progresistas, y para eso sí pueden contar con nosotros". Beardo, por su parte, cree que si el PSOE gobernara en solitario "exigiríamos de inmediato la dimisión del alcalde, ya que sería una estafa a los portuenses".

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