2015 Elecciones Generales

Indecisos

  • Podemos fue la fuerza emergente en el Barómetro de diciembre de 2014

LA consolidación económica y el modelo de Estado son los dos grandes retos estratégicos de carácter doméstico, a los que se enfrenta España en los próximos años. ¿Qué partido es el que los españoles consideran más capacitado para afrontarlos con éxito? Los estudios de opinión que, como el Barómetro Joly, se han publicado en las últimas semanas, ponen de manifiesto que un elevado número de españoles está indeciso sobre a qué opción política confiar su voto. La incertidumbre electoral a una semana de las elecciones no es nueva, pero sí la concurrencia de cuatro opciones políticas nacionales con posibilidades de gobierno o de influir determinantemente en él. El dinamismo político de los dos últimos años, el comienzo de la salida la crisis económica más profunda y larga de las últimas décadas y el recurrente "problema catalán" que nos acompaña desde el siglo XIX, han condicionado la campaña más diferente desde la Transición.

 

Durante 2014 Podemos era la fuerza política emergente de moda y figuraba en primer lugar en intención de voto directo en Andalucía, según el Barómetro Joly de diciembre, con el 13,2%. Para sus seguidores suponía la certeza de asaltar los cielos, para  muchos otros, dada la radicalidad de sus postulados, una amenaza de ruptura del status quo de la Constitución, y para un tercer grupo, sólo la burbuja del desencanto que la mejoría  económica se encargaría de desinflar.

 

 Estos últimos acertaron, porque más allá de los resultados de las pasadas elecciones autonómicas, la intención de voto directo recabada por el Barómetro Joly de Andalucía un año después, ha descendido casi a la mitad, desde el referido 13,2% al 7,6%,  y las expectativas de que Podemos gane las próximas elecciones generales son del 1,4% frente al 55,8% que otorga la posible victoria al  PP.  Su líder, Pablo Iglesias, es el segundo político nacional más conocido -tras el Presidente del Gobierno-  pero el peor valorado, y sólo el 7,9% de los andaluces lo verían como un buen presidente, frente al 23,3% que preferirían en primer lugar a Mariano Rajoy. ¿Final de partida? Como alternativa real de gobierno para éstas elecciones, seguro que sí, pero como apoyo para que PSOE intente formar gobierno y desbanque al PP, dependerá de los resultados de ambos el 20-D. No obstante, Podemos es un actor importante en el drenaje de votos que el PSOE sufre en Andalucía, su tradicional feudo, como se puede deducir del informe publicado sobre esta encuesta.

 

El Barómetro Joly nos indica que los andaluces tienen un posicionamiento ideológico más moderado que el que ha ofrecido Podemos, especialmente en su primera etapa, y que, tras el  PP y el PSOE, parece que encuentran en Ciudadanos la opción de centro que  ha colocado al nuevo partido en tercera posición en Andalucía, aunque la intención de voto directo en nuestra comunidad, es menor que el de la media nacional, dado a conocer por el CIS.  Además, es la opción preferida por los andaluces para formar una coalición de gobierno en España, en primer lugar con el PP (33,1%) y en segundo con el PSOE (24,8%). 

 

PP y PSOE perderán votos  e incluso puede que sus líderes se vean afectados de forma moderada o determinante, según los resultados del 20D, Podemos expectativas de gobierno, pero Ciudadanos no tiene nada que perder. Éste es el "partido de moda" que despierta simpatías transversales, no genera el rechazo del PP, y se nutre tanto de insatisfechos  de la derecha como de la izquierda, así como de nuevos jóvenes votantes, lo que indudablemente lo colocará como el vencedor moral de las elecciones, si los pronósticos se cumplen.  

 

No obstante, uno de los datos más significativos del Barómetro y que será trascendental, es el alto número de indecisos, que estaba en el 37,4% (en términos de intención de voto directo), cuando se realizó el trabajo de campo a finales de noviembre. Unas semanas antes, en el barómetro preelectoral del CIS, era del 41%. 

 

Para convencer a estos votantes menos politizados están las campañas electorales pero, sobre todo, el posicionamiento o las habilidades que se le suponen a cada partido político para resolver mejor los problemas de los españoles. ¿Qué factor interesará o movilizará más a los indecisos? ¿Cuáles consideran que son los principales retos que debe afrontar España para los próximos  cuatro años? ¿Será la economía, el paro, la corrupción, la seguridad, la educación, la sanidad, o incluso la política exterior de España, la que pese en los sentimientos de cada votante para inclinarse por una opción u otra? Según el barómetro del CIS, los españoles consideran al PP más capacitado que los otros partidos políticos para resolver los problemas de empleo, economía, seguridad y Unión Europea, mientras que el PSOE supera al PP en educación, sanidad, vivienda o política social. Estos partidos tienen larga experiencia real de gobierno y los españoles saben lo que pueden esperar de ellos. Sobre Ciudadanos o Podemos pesa lógicamente más la ilusión y expectativas,  que la realidad contrastada que es de escasos meses. En la decisión final de los indecisos, ¿se impondrá el refranero popular con aquello de que "con las cosas de comer no se juega"? ¿Pesará más la ilusión y la emoción, o la razón y la  experiencia? Algunas pistas nos ha ofrecido el Barómetro Joly, el del CIS y otras encuestas publicadas, pero la respuesta a los dos grandes retos con los que comencé éste artículo, nos la daremos en una semana. 

 

José Luis García el Pueyo Socio de Commentia y profesor del Instituto Internacional San Telmo.

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